sábado, 11 de julio de 2015

UNA DE NUMEROS

Como viene siendo habitual, según se acerca la fecha del reto, es momento de seleccionar meses y meses en el movescount y ver que datos nos dejan los registros del reloj. Si es cierto que hay algunas cosas que no he recogido con él pero bueno, de un modo u otro si que me dan una orientación de lo que he ido haciendo.
En este caso han sido 9 meses, de Octubre a Junio, y aunque en Julio sigo sumando, voy a coger ese periodo como referencia para, una vez más, ir visualizando el efecto que todos esos entrenos tienen que tener sobre los distintos sectores el día de la prueba.
Vaya por delante que mi tobillo parece que se quedará en un enorme susto. Aunque aún molesta un poco y, fiel a lo prometido, no correré en varios días, el derrame ha desaparecido y casi ya no está hinchado. Lo mejor es que no me molesta en la bici (ni por supuesto nadando) con lo que el "parón" ha sido mínimo.
Pero volvamos al eje de esta entrada que no es otra que motivarme de una forma objetiva. Subjetivamente hay infinidad de formas de hacerlo. Soñando la meta, pensando en lo que significa para mí ir tan lejos a hacer esa burrada, acordarme de todos los que siempre están ahí apoyando, imaginando como superar momentos de bajón...en fin...todo un arsenal.
Objetivamente no hay muchas más maneras que pensar en lo que has entrenado, en lo que te has cuidado, en como has ido poniendo las celdas del correspondiente Excell en verde, en como has ido apuntando día tras días el peso y lo has gestionado para seguir disfrutando de la vida a la vez que lograbas tu objetivo.
Estos datos son los que tienen que hacer que llegues "tranquilo", que estés convencido de que has hecho los deberes y que al menos te has estudiado el temario que tenías. En una prueba así, hay muchas cosas que no dependen de ti, pero al menos los números que os voy a resumir ahora, en mi opinión y con mis circunstancias y objetivos, me dicen que esos deberes están hechos.
Es obligada la comparativa con el año pasado y el éxito de planificación que se reflejó en el resultado del ironman. Precisamente la comparativa pone sobre la mesa la diferencia de esa preparación, así como la adaptación de la misma al reto planteado.

NATACION. Este capítulo tiene tratamiento especial este año, ya que mi integración en el equipo máster del multideportes Oviedo ha hecho que haya trabajado de una manera muy diferente. Mucha más técnica que nunca, que realmente ha supuesto una mejora muy grande como así demuestran los tiempos de ese sector en los dos tris que he corrido este año. Los datos lógicamente reflejan ese aumento de técnica ya que para nadar prácticamente la misma distancia que en la preparación del iron el tiempo empleado ha sido sensiblemente superior.
He nadado 107Km en un total de 62 horas. Al iron llegué con 105Km en 45h. No dejaré pasar esta ocasión de agradecer a Toni Sánchez su paciencia y buen hacer tanto conmigo como con el resto del grupo. Gracias Míster!

BICICLETA. Aquí es donde más había que trabajar la transformación. El objetivo lo condicionó mi hernia y la casi imposibilidad que ésta provocaba para ir acoplado. De ahí que a pesar de no "subir ni pa bajo", me metiera en esta aventura. Pues bien, los números aquí no mienten. En tiempo he estado unas 18h menos sobre la bici que para el ironman (horas que casi ya están hechas en Julio) y los kilómetros recorridos son bastantes menos. En total unas 82 horas para 1750Km (para el ironman fueron 100h para 2500Km). Eso si, los datos del Suunto reflejan un desnivel POSITIVO acumulado de 24.000 metros!!. He subido puertos como San Lorenzo, Coto Bello (ambos en dos ocasiones), Lagos, Sotres y he subido innumerables "cuestitas" en el entorno de mi casa, buscando una adaptación a los desniveles que considero ha llegado. Es obvio que no soy, ni seré, un escalador rápido, pero si creo que soy seguro...y que a mi ritmillo y con mis amplios desarrollos, me puedo enfrentar a casi cualquier cosa.

CARRERA A PIE. A pesar de que mis sensaciones eran de que apenas había corrido (no se por qué, pero esa era mi sensación), he corrido unos 1000Km en unas 100 horas. Aquí también se nota la adaptación al reto y el desnivel positivo alcanza los 11.500m que no está nada mal. Para el iron fueron 1.300km en 125h, así que de nuevo datos que son muy motivadores.

El total de estos 9 meses (y me consta entrenos y competiciones no registrados) es de unas 310h de entrenos que incluyen rodillo, gimnasio, esquí de travesía, etc....un total de 13 días completos entrenando, una media de 34,5h al mes...unas 8h de media semanales.

Cifras sin dudas "pobres" para un pro, pero cifras que a un "gordito venido arriba" con un curro estático de 8h, una familia con dos peques, una vida social lo más activa posible y un montón de pequeñas aficiones que no abandono....son cifras que me llevan a ser muy optimista, que no confiado. Cifras que, en resumen, me hacen estar ORGULLOSO.

Los datos demuestran que hemos trabajado pefectamente orientados a lo que buscamos y que, por mucho que Pedro se empeñe en que no entrena triatletas, yo me considero triatleta y desde luego me entrena. Puede que yo aporte mucho (porque me gusta), puede que este año su seguimiento haya sido más de lejos (normal, la experiencia reduce mucho las dudas), pero desde luego es de justicia reconocer su trabajo y compartir con él el esperado éxito al cruzar la ansiada meta.

Mención importante también a Rubén Campos y su ayuda con el tema de la nutrición. Con un enfoque bastante light de inicio, la verdad es que he aprendido mucho sobre las necesidades del cuerpo, sobre qué (y sobre todo cuándo) comer. Hemos estabilizado el peso, pero sobre todo lo hemos hecho con muy buenas sensaciones de fuerza y resistencia.

En definitiva, a falta de 20 días, solo queda no liarla con alguna inoportuna lesión, apurar el afine de la maquinaria y seguir convencido de que la experiencia va a ser tan grande que esas 10 horas previstas, van a ser 10 horas de disfrute, porque lo que es el camino lo seguimos disfrutando un montón!!.
DISFRUTANDO (PERO MUCHO!) DEL CAMINO.

lunes, 6 de julio de 2015

CUANDO HAY GANAS DE LLORAR

En el momento en el que el pie se dobla, todo tu peso se concentra en el inestable tobillo y un dolor agudo explota dentro del playero, justo en ese segundo piensas que todo se ha ido al garete. No hay lugar en la primera reacción de tu cerebro para el optimismo, solo crees que te has roto y que acabas de romper por la mitad tu sueño de más de 10 meses.
Justo después del kilómetro 15 de la batallona, mi tobillo me falla y tras la explosión de dolor me apoyo en mis rodillas y aguanto esa cascada de sensaciones descrita en el párrafo anterior.
Sabiendo sufrir en San Lorenzo
Era el fin de semana del gran test, el fin de semana cuando a falta de tan solo cuatro semanas para el gran día, iba a poner mi cuerpo y mi mente a prueba, el fin de semana en el que confiaba dar el mazazo definitivo a mis posibilidades, al menos mentales, de acabar y disfrutar el triatlón de AlpedHuez.
El Sábado todo había salido a pedir de boca, a pesar de la agonía vivida en San Lorenzo enfrentado a unos desniveles para los que sin duda no estoy diseñado, y que superan en varios puntos porcentuales los que me esperarán en Francia, el entreno lo había completado tirando de lo que es mi esencia, fuerza mental, convencimiento, ganas, ilusión, emoción.
Hace poco, creo recordar que fue hablando con Maite, decía que seguiría haciendo esto mientras cada meta me emocionara e incluso aún más, si esa emoción me convertía en un "llorón de metas".
El sábado al superar las últimas rampas cercanas al 20% antes de llegar a Corés, esa emoción ya me superó y no pude evitar esas lágrimas al llegar al destino tras 6 horas de disfrute, pero también de lucha constante contra muchas cosas.
Para mí el hecho de emocionarme ya en un entreno es algo muy grande, algo que le pone sentido a toda esta locura que mucha gente no entienda, algo que me encanta vivir y que me encanta compartir.
Al día siguiente, me toca enfrentarme a La Batallona, una carrera de 22Km (distancia del sector a pie en AlpedHuez) que además me aportaba trabajar en altura, cosa que necesito, al margen de poder correrla con Leti y disfrutarla al máximo. Es momento de poner a prueba las piernas machacadas el día anterior y de tratar de aprender un poco sobre las reacciones del cuerpo en alturas por encima de los 1600 metros.
Disfrutando mucho en carrera
Lo hago todo por el libro. Disfruto del ambiente de la salida, de la compañía de Ali y Sergio y de otros buenos amigos con los que coincidimos. Dan la salida, voy con Leti y con buenas sensaciones y durante los 6 primeros kilómetros voy haciendo "series" y cambios de ritmo en casi cada una de las subidas que encontramos, y recuperando mientras espero a Leti.
Noto con claridad que estoy fuerte (muscularmente impecable), pero también que una vez que llega la fatiga respiratoria, cuesta más de lo normal recuperar el ritmo pausado. Tomo nota para AlpedHuez, quizá llegue a correr tan cansado que ni siquiera pueda llegar a "fatiga respiratoria", pero no está de más tener estos datos de mis reacciones.
Los siguientes kilómetros son de disfrute total, hablando con Leti, con los corredores que nos rodean, disfrutando del paisaje, de todo!!.
Y llega el 15, y llega la piedra que desplaza mi pie, y llega en el momento que, tal vez relajado, no pongo la tensión necesaria en la pisada para que el pie se estabilice, y llega el dolor.
Tal vez debería haberme parado, dar la vuelta hasta el avituallamiento y buscar un coche que me bajara a La Pola, tal vez no debería haberme metido en la posiblemente peor zona para pasar con un esguince, tal vez, tal vez, tal vez....
No me paré, no dí la vuelta, no busqué un coche y si me metí en un descenso pronunciado sobre piedra suelta. Claro que dolía, pero según pisaba y ese dolor disminuía, me convencí de que estaba haciendo lo correcto, que solo era una torcedura y que si seguía corriendo no agrandaba el daño.
Y llegamos a meta, y disfrutamos, pero yo no al 100%. Yo llego preocupado, dolorido y con el fantasma de una lesión complicada. Y lo pago con los que no debo, y muestro mi peor cara, y me encierro.
Un vistazo rápido ya me confirma que aquello se hincha y que algo de derrame empieza a salir.
Le doy una vuelta a la situación y brindó por el que "ya está...y ya está!". Ha pasado y eso no tiene arreglo, lo que hay que hacer es mirar adelante y confiar en que todo vaya bien, y si no va ¿qué le vamos a hacer?.
Así que reseteo, vuelvo a mi versión dulce, meto el pie en el helador río, y disfruto de una buena comida y la compañía de los amigos.
Hoy se ha confirmado el daño, con un botijo en lugar de un pie y un dolor que sin ser impeditivo, si está ahí gritando que no hay lugar para muchas alegrías. Y no me voy a engañar, ni voy a hacer una oda al estoicismo, estoy jodido y mucho!.
No creo para nada que esto me perjudique para mi sueño, es más, si lo tuviese que correr mañana estoy seguro de que con un vendaje compresivo y los huevos del caballo de espartero lo acabo (vaya! al final si que había oda al estoicismo).
No, en serio, no es un esguince que me tenga con muletas, aunque si que me obligará a ajustar a la baja al menos esta semana. De mano, me lleva a renunciar a ser la liebre de los 21Km de Laviana que tanta ilusión me hacía. Pienso que un machaque de casi dos horas sobre asfalto es una tortura innecesaria para este pie y hay que ser inteligente y pensar que llevamos 10 meses preparando un sueño y que cualquier sacrificio que haya que hacer en estos, ya escasos, días que nos quedan hay que darlo por bueno.
De acuerdo con el míster, he rediseñado una semana en la que primará el agua y la bici (si es que no molesta) y en la que asumiré el frenazo como algo imprescindible para llegar al 31 en las mejores condiciones.
De fácil no tiene nada. Este es el mes de las dudas, el mes de las preguntas, el mes en el que recuerdas cada pequeña desviación del plan y que te cuestionas qué importancia tendrá.
Al final, te quedan las ganas de llorar, puede que de rabia, puede que de impotencia, pero me voy a quedar con que sean de emoción, de sensibilidad ante algo que me toca la fibra lo suficiente para hacerme sentir con intensidad. Mientras sea así, seguiré pensando que esto merece la pena.


Me quedo con esta imagen.....felicidad y disfrute!!.....NUNCA A PEOR!!!!!

martes, 30 de junio de 2015

UN SUEÑO, UN OBJETIVO, UNA REALIDAD

Hace poco más de un año, me “colaba” en este blog para contar como había  vivido, el gran reto de mi hermano,  el ironman de As Pontes 2014, hoy lo hago para contar como viví mi reto de este año, el triatlón distancia corta de As Pontes 2015.

Domingo 28 de de junio de 2015, 9 de la mañana. As Pontes de García Rodríguez (A Coruña). Aquí estoy, cuatro  meses después de que Fran me dijera que ésta era mi carrera y que yo, sin pensarlo mucho, aceptara apuntarme a lo que para mí era un sueño, hacer un triatlón “serio”, 1,9 km de natación, 45 km de bici y 10,5 km a pie.  Nada mas apuntarme decidí convertir el sueño en objetivo. La diferencia?, el sueño no depende de tí, el  objetivo, si. Un sueño ya se había cumplido en junio, el Sporting está en primera, el objetivo hay que cumplirlo y a eso he venido.

Sorprendentemente, me encuentro tranquilo, lo tengo todo muy claro, estoy aquí convencido de que voy a terminar, tengo 48 años y debuto en esta distancia (debut y 48 años, en lo que sea, suena raro), solo tengo que intentar nadar rápido, pedalear rápido y correr rápido para llegar lo antes posible a meta.

Una organización perfecta nos coloca en la playa, suena la bocina y al lío. Primeros 50 metros complicados por golpes, codazos y hundimientos varios, pero enseguida a nadar, lo cierto es que  nadé cómodo, no tenía mucha idea si iba rápido o no, solo que las sensaciones eran buenas, muy bien orientado fui pasando boyas  y cuando llegué a la última decidí apretar un poco, salida a la playa y primera gran sorpresa del día, miro el reloj y casi no doy crédito al tiempo, 38 minutos!!!!!!, mis mejores previsiones  estaban alrededor de los 42 minutos y cuatro minutos en el agua son una burrada y más si se consiguen con la sensación de no haber forzado QUE SUBIDON!!!!!!.

Transición lenta, los tiempos dirían que aún mas lenta de lo que pensaba, pero bueno, estoy dando pedal  antes de lo que pensaba, había decidido correr sin cuentakilómetros y guiándome solo por el tiempo total de la prueba así que pedaleo, pedaleo y pedaleo. Cuando las piernas duelen, aprieto los dientes y sigo pedaleando, las sensaciones son buenas pero no tengo idea de cómo voy, me cruzo con Fran y sus gritos de ánimo “que bien vas, estas ahí !!!!!!!”  me suenan a eso, a gritos de ánimo, podían haber sido solo eso, pero enseguida veo el avituallamiento, el punto donde hay que dar la vuelta, y veo que aparte de ánimo son ciertas. Miro el reloj, “tengo que haber mirado mal” y lo vuelvo a mirar, echo cuentas y me digo, joer macho si no te hundes te bajas de la bici en menos de dos horas y media. Vuelvo a calcular, a esas alturas de la carrera ya hay mas sangre en las piernas que en la cabeza, pero el resultado es el mismo, si no me hundo me voy a bajar  en menos de ese tiempo, segunda sorpresa del día, QUE SUBIDON!!!!!!. Aprieto un poco más los dientes y pedaleo, pedaleo y pedaleo, y sin hundimiento llego a la T2.

Empiezo la carrera con los ánimos de Leti y con la idea de no salir lanzado y que luego fallen las fuerzas, subo caminando la famosa rampa dos Mouros y vuelvo a correr a un ritmo aceptable. Me cruzo con Fran que vuelve a animarme con un “no pares que estás haciendo un tiempazo”. Poco antes de llegar al avituallamiento empiezo a notar molestias en la pierna izquierda, como si me fuese a dar un tirón en la parte posterior del muslo, sobre todo si alargo la zancada así que la acorto un poco y algo más lento sigo corriendo.

Van pasando los kilómetros, y aunque el 7 y el 8 se me hacen muy largos sigo a un ritmo aceptable, vuelvo a caminar en la última subida y otra vez a correr nada mas pasarla. Hace ya bastante rato que en mi cabeza salen las cuentas, pero al pasar el cartel del kilómetro  9,5, es decir a falta de uno para meta, ya  estoy seguro que voy a bajar de las tres horas y media que era el más optimista de los cálculos que había hecho, QUE SUBIDON!!!!!!. Por fin tomo la ligera curva que desemboca en la  línea  de meta, veo a Fran que me anima y corre paralelo a mi por la derecha, veo a Leti que también  grita a mi izquierda y cruzo la meta.

OBJETIVO CUMPLIDO, devuelvo el chip y me abrazo con Fran, SUEÑO HECHO REALIDAD, pasar la meta solo dependía de mi, era un objetivo, ese abrazo en meta dependía además, de que él estuviera allí y estaba!, así que era un SUEÑO y éste ya es REAL.
Habrá mas objetivos que cumplir y sueños que hacer realidad, que nadie lo dude.
GRACIAS MANIN!!!!!!!!!

Es bonito soñar....y tener capacidad de hacer los sueños realidad.


             

lunes, 29 de junio de 2015

NORTHWEST TRIMAN DISTANCIA CORTA. BUM!

Como  la crónica “literaria” se la dejaré a Bau, que es el que sin duda más emociones vivió este Domingo en As Pontes, yo me voy a limitar a hacer un pequeño resumen de lo puramente deportivo, que para una vez que puedo disfrutar viendo los resultados….je,je,je…


TRIATLON DISTANCIA CORTA. DISTANCIAS OFICIALES 1,9+45+10,5.

Resultado Final. 3:01:06.
Puesto 106 de 216 finishers.
Puesto 104 de 186 finishers masculinos.
Puesto 39 de 78 en mi categoría (V1M).

NATACION.

A pesar de nadar peor que en Madrid (tanto en tiempo como sobre todo en sensaciones ya que tras salir fuerte luego me sentí un poco cansado e incómodo), hago un increíble puesto general 80 y un 72 en categoría masculina (cómo nadan estas chicas!).

Tiempo oficial: 34:32.
Datos del Suunto: 1893m. 34:28. 3:38min/200m. Genial tiempo “asegurando” los 3:45 para AlpedHuez.

TRANSICION 1.

Tiempo total en la transición: 3:16. Puestos perdidos: 11

No hice mala transición, tal vez un poco de guerra que me dieron los guantes. Los puestos aquí son casi testimoniales ya que entramos y salimos muchos a la vez. Eso si, problemas a la hora de enganchar la cala al pedal que me tuvieron unos segundos desesperao!.

BICICLETA.

Circuito duro de potencia donde saco dos lecturas bien distintas. La buena es que el entrenamiento orientado a “hacerme escalador” funciona y subí el puerto realmente fuerte, pasando gente sin parar (muchos de los del iron, pero varios de los míos) a ritmos de 18/19 Km/h que me dejan muy satisfecho. La mala que en llano no puedo aprovechar toda la fuerza de mis piernas porque la hernia me mata de dolor en cuanto me agarro a la parte baja del manillar y trato de meter toda la fuerza a los pedales.

Tiempo oficial: 1:29:23. Puestos perdidos: 16 (23 masculinos, aquí se nota que las chicas sufren más). Todos los puestos perdidos en la ida.
Datos del Suunto: 46,03Km. 1:28:40. Velocidad media 31,2Km/h. Desnivel positivo 275m. 164ppm medias. 182ppm máx.

TRANSICION 2.

Tiempo total en la transición: 1:36. Puestos ganados: 3

Transición muy rápida a la que llego con mucha fuerza, aliviado de dejar atrás el martirio de la espalda y con ganas de “probarme”.

CARRERA A PIE.

Sin duda, una de mis mejores carreras. Manteniendo un ritmo muy constante y exigente para mí y no cediendo ante el cansancio. Destacable el alarido en la parte alta de la “cuesta los Mouros” que conseguí hacer corriendo y que dedique a mis compañeros Trimineitors y a nuestro padecimiento en la cuestita durante el ironman del pasado año.
Ultimo kilómetro sin darlo todo ya que lo hice con otros dos compañeros animándonos mutuamente y cruzando juntos la línea de meta.

Tiempo oficial: 52:19. Puestos perdidos: 2 (1 masculino, una chica me paso piummmmm…).
Datos del Suunto: 10,7Km. 52:28. Ritmo medio 4:54min/km. 173ppm medias. 185ppm máx.

En resumen, posiblemente el triatlón más completo que haya hecho hasta ahora y un fenomenal sabor de boca para hacer el próximo….que si!!! será ya EL TRIATLON!!!!!!

Pedazo de final para un auténtico y disfrutadísimo triatlón!!

lunes, 22 de junio de 2015

SI ME COSTARA LO QUE TE CUESTA A TI, NO LO HARÍA.

Estoy casi seguro de que cuando Sergio me hizo ese comentario mientras tomando un café esperábamos la salida de la Clásica Lagos de Covadonga de este año, no tenía ni idea de que posiblemente fuese el mayor halago que se me puede hacer.
La verdad es que en estas últimas semanas en las que he ido haciendo cosas cada vez más intensas y que me exigían más y más, he tenido que usar esa frase para motivarme o, casi mejor dicho, para no desmotivarme.
Y es que cuando me refiero a lo mucho que me cuesta a mí “esto”, no me estoy refiriendo a lo que me cuesta arañar horas al reloj para entrenar, no me estoy refiriendo a lo que me cuesta renunciar a esa “penúltima cerveza” o a ese gin tonic de regalo. Al final, creo que eso es solo fuerza de voluntad. Si tienes ganas, lo haces y ya está. Podemos encontrar un millón de excusas, pero al final “Si quies, pues”, y punto.
Lo que me cuesta es llegar a un punto muy cercano a mi límite y ver que ese límite es fácilmente rebasado por casi todos los que me rodean (y acompañan) en este reto permanente en el que ya he convertido mi vida.
Voy a la piscina y soy el más lento, salgo en bici y me tienen que esperar y ya corriendo, ni hablamos. Pero así y todo, me siento muy feliz y a gusto con lo que estoy logrando, soy consciente de todo el esfuerzo que hay detrás y realmente eso es lo que me llena y satisface.
Es muy importante asumir los retos desde las condiciones de cada uno y disfrutar con la comparativa que surge al mirarte al espejo, no mucho más allá.
Os pongo un ejemplo. El día 2 de Junio subí Cotobello. Piernas sueltas, pedaleo alegre y una media de 9,2Km/h en los 10Km de subida que me dejó con una sensación de alegría inmensa ¡¡estoy mejorando!!. El Sábado volví a subir Cotobello, esta vez con un grupo grande en el que no tardé en ser el más lento, en el que el grupo de cola ralentizaba su ritmo mientras yo hacía la goma una y otra vez. No puedo engañar a nadie, eso no me gusta y durante un periodo de tiempo (afortunadamente muy muy corto), me puse de mala leche y me dieron ganas de darme la vuelta con el ya famoso “¿qué leches hago yo aquí?” en la cabeza.
Acabé subiendo y disfrutando, a mi ritmo, ajustado a mis posibilidades. Hoy he mirado los datos y subí justo a 10Km/h. Es decir, aún siendo el más lento y jugando con todas mis fuerzas en la mesa, mientras mis compañeros de ruta iban relajados y charlando, había mejorado una auténtica barbaridad mi ritmo de subida. Aparte de esto, quedaba bajar y subir otros 5Km duros hasta el Mirador del Angliru que también hice “lento pero seguro”.
Mi reto es mi reto y mi desafío es mi desafío. Lo fundamental es asumir hasta dónde puede llegar cada uno y disfrutar de arañar lo que se pueda dentro de tus posibilidades.

Soy ingeniero y de hacer números, planificaciones, previsiones y este año para AlpedHuez es tan difícil hacer números que uno no sabe bien sobre donde moverse. Para el ironman, aunque fallé por la dureza de la carrera a pie, hice un guión que fui cumpliendo con precisión y que culminó con un rotundo éxito.
Para este año, necesito hacer lo mismo pero es muy complicado, por la falta de datos (no he tenido forma humana de ver el perfil de la carrera a pie), por el desconocimiento del terreno, por la falta de referencia en altitud…..
Así y todo, vamos a hacer juego (que esto mola!) y viendo tiempos de otros años, segmentos similares, sensaciones, etc…. voy a tratar de dibujar una previsión que me motive a seguir como hasta ahora, disfrutando del camino y soñando con su final.
Natación. 2.200m en un lago de gélidas aguas. Siendo razonables y teniendo en cuenta que algo reservón hay que nadar (lo siento Toni, esto será muy largo), pienso que un 3:45 el 200 estaría muy bien así que hablamos de unos 41 min nadando, vamos a poner que nos subimos a la bici con 45 minutos!.
Bici. Ja,ja….risa floja la que provocan los 3000m de desnivel positivo repartidos en tres buenos puertos, en los que hay que pensar en lo que queda después. La verdad es que me cuesta hacer los números y si los hago por tramos, la suma se me va a 6 horas y 40 minutos, que francamente a primera vista me parece demasiado (supone una media de poco más de 17Km/h). Por otro lado, viendo la clasificación del año pasado hay bastante gente en esos tiempos (incluso hasta registros de más de 7h y media) y hay que tener en cuenta que habrá paradas en avituallamientos, necesidades varias, etc…con lo que siendo solo un poco optimista, vamos a fijar “el objetivo” en 6,5h (Dios mío! 5 minutos más que para los 180Km del iron ¡¡!!).
Carrera. La gran incógnita!. Aparte de correr a 2000m tras la salvajada previa (que dicen que hace pupa), he leído desde que los 22Km tienen un desnivel positivo de 450m hasta que “solo” son 600 acumulados. Viendo las fotos y algunas crónicas, está claro que en esa carrera tocará caminar y mucho. Se puede soñar con las 2:30h pero igual vale más pensar en las 3….
Con lo que calculadora en mano, pim, pam, me sale la friolera total de 10:15h!!. Casi nada!.
Con la clasificación en la mano, el año pasado ese puesto te situaba entorno al puesto 800 de 900 finishers con lo que para mí sería un objetivo realmente bonito si además lo alcanzo disfrutando.
Lo cierto es que haga 800, 900 o el puesto que sea, importa poco. Lo importante es que lo que haga “me costará mucho”, me llevará cerca de mi límite y, si es posible, incluso situará ese límite un poquito más lejos.

Esa es la esencia, mejorar y mantener un equilibrio entre lo que logramos y el coste que pagamos por ello.
Llevar tu límite un poco más lejos cada vez, pero TU limite.

lunes, 15 de junio de 2015

UNA CRÓNICA DISTINTA

La siguiente "entrevista" es fruto de mi imaginación y una forma distinta de contar como fue el ECOTRIMAD 2015 para mí...je,je,je....

.- Ring, riiiiinggg....
.- ¿Si?
.- Buenas tardes, ¿Fran Fernández?
.- Si soy yo.
.- Buenas tardes Fran, mi nombre es Eva Gómez y te llamo de la organización de ecotrimad que has corrido este Sábado. El motivo de mi llamada es hacerte unas preguntas sobre el triatlón, ¿tendrías unos minutos para atenderme?
.- Si claro, ¿cómo no?, dime.
.- Gracias Fran. Pues mira, lo primero que me gustaría saber es cómo un asturiano se ha venido a correr nuestro triatlón, ¿por qué el ecotrimad?
.- Bueno, pues la verdad es que la culpa la tiene mi amigo Sergio. Este año compartimos objetivo con el triatlón de AlpedHuez y, tras venir él a Asturias a la Clásica Lagos de Covadonga el fin de semana pasado, me tocaba a mi devolverle la visita y como este half es duro, pensamos que nos vendría bien como preparación. Además, está con su familia en un pueblecito cercano a Buitrago y nos pareció una forma buena de pasar el fin de semana.
.- Entiendo. Antes de pasar a analizar la carrera a fondo, ¿cual es tu sensación general de cómo te ha ido?.
.- Bueno, aunque se me atragantó bastante la carrera a pie, el resumen es que conseguí acabar y, no solo eso, sino que lo hice entero, disfrutando los últimos metros junto a mis hijos y celebrando con mis amigos una postmeta que deja claro que el resumen tiene que ser muy positivo.
.- Me alegro mucho Fran. Vamos si te parece con la carrera. ¿Cómo viviste los momentos previos? ¿Había nervios?
.- Ja,ja, pienso que el día que falten los nervios será mala señal. Algo de tensión si que hay que tener. La verdad es que con todo ya preparado (Sergio me había cogido el dorsal el viernes), llegamos con tiempo suficiente a Buitrago y pudimos situar los boxes con rapidez y todo fue bien. El único pero (y ya que estamos creo que es algo a tener en cuenta como crítica constructiva) fue que desde la entrada en boxes tuvimos que dar la vuelta hasta el coche para buscar los DNIs. Como habíais dado una pulsera identificativa para el acceso, entendimos que no sería necesario pero no fue así. Por suerte estábamos aparcados cerca y no supuso mayor problema.
.- ¿Qué te parecieron los boxes?
.- La verdad es que es el primer triatlón que hago que solo tenía una fila, que obviamente era larguísima. De todos modos, la explicación de las transiciones se hizo muy en detalle y no supuso ningún problema.
.- Bueno Fran, pues vamos ya a la carrera. Cuéntanos como viviste la bajada al agua.
.- Antes tengo que confesarte una anécdota que, aunque graciosa, la verdad es que me dio bastante apuro.
.- Ah si? Cuenta, cuenta!
.- El caso es que como hacía calor, me puse el neopreno hasta la cintura y así lo tuve un buen rato hasta que empezaron a colocarnos para ir al agua. En ese momento, me enfundé los brazos y aunque noté que no "iba fino", seguí mientras dos chicos me miraban una y otra vez y me señalaban. Ya un poco mosqueado, les pregunté que qué les pasaba, a lo que uno me respondió si mi neopreno "era de un sistema diferente que abrochaba por alante"...TENIA EL NEOPRENO AL REVES!!!
.- Ja,ja,ja,ja...¿en serio?
.- Si, si, como lo oyes. Así que a toda leche a quitarlo y volver a ponerlo bien. ¡¡Eso no le pasa ni al debutante!!!.
.- Bueno hombre, al menos lo solucionaste a tiempo ¿no?
.- Si, si, me dio tiempo de sobra.
.- Estupendo. Cuéntanos como viviste la salida.
.- La verdad es que la bajada al agua era muy pronunciada y a todos nos preocupaba como subir aquello con el pulso disparado. Por otro lado, al llegar al pequeño pantalán y saltar al agua, el hecho de saltar de golpe y que el neopreno cogiera agua, hizo que me hundiera más de lo previsto y unido a lo negro que estaba todo, pasé ahí un par de segundos de ligero agobio hasta que conseguí subir y estabilizarme para esperar la salida.
.- Ya. Supongo que entre tanta gente saltando al agua y los nervios, tiene que ser un momento un poco agobiante.
.- Pues un poco si. Pero bueno, uno ya se va acostumbrando. De hecho estaba tan tranquilo que no oí ni la salida y solo me di cuenta de ella cuando los que tenía alrededor se pusieron a nadar.
.- Pues a pesar de eso, ¿hiciste muy buena natación no?, hemos revisado los parciales y revisando otros resultados tuyos, se ve una mejoría muy grande en el agua ¿es así?.
.- Pues rotundamente ES ASI!. La verdad es que aunque no las tenía todas conmigo, si quería que la natación fuese un test para ver si el trabajo con el grupo master del multideportes Oviedo (con Toni al frente) tenía resultados y realmente podía nadar rápido. Lo cierto es que el tiempo final de algo más de 33 minutos, y un ritmo de 3:34 el 200 es sencillamente alucinante ya que mis mejores previsiones podían situarse en 3:50 o como mucho 3:45. Date cuenta de que hasta ahora un ritmo de 4:00 cada 200m era más que aceptable para mí.
.- La verdad es que es sorprendente. ¿Cómo fue el sector?
.- Aunque salí un poco despistado, tuve bastante suerte y pronto encontré un hueco libre donde nadar a gusto y situar la primera boya rápidamente. Pasé todas las boyas muy cerca de ellas y prácticamente no me desvié ni un solo metro. Aunque hubo algunos golpes, no fueron muchos y prácticamente pude nadar "en limpio" toda la prueba.
.- ¿Eso ayuda mucho verdad?
.- Por supuesto, el estar tranquilo y "gestionar" a los que te rodean es básico. Yo siempre he tenido facilidad para orientarme en el agua, y la experiencia te va ayudando a "apartar" a otros compañeros para no recibir golpes y, obviamente, tratar de no darlos.
.- Siendo así, ¿nadaste la distancia justa?
.- Si. Mi GPS marcó 1870m así que si se puede considerar bien medida.
.- Entonces ¿podemos hablar de tu mejor sector de natación desde que haces triatlón?.
.- Si, por supuesto. Le debo a Toni y a todo el trabajo hecho esta mejoría. Nadé muy calmado pero tratando de no desperdiciar ni una sola brazada. "Moviendo" toda el agua que podía y aguantando el dolor de brazos (lo que siempre te indica que estás tirando bien).
.- Felicidades entonces!. ¿Cómo fue la salida del agua y la T1?.
.- La salida del agua no era fácil, ya que sin hacer pie debíamos subir al pantalán. Por mis problemas de hernia, no estoy yo para hacer alardes y subir de un salto. Afortunadamente, los dos que iban delante tampoco, así que no me dio corte el hacer un "liberad a willi" y deslizarme sobre el pantalán para ponerme de pie. Me ayudó un compañero desde el agua y yo luego le dí la mano para tirar de él. Son detalles que te dejan buen sabor de boca.
.- Y la subida a los boxes...¿dura?
.- Bueno, era una rampa muy dura sobre arena suelta, pero en mi grupo la hicimos todos andando hasta la parte de arriba donde ya empezamos a trota y a quitar el neopreno. La transición no la hice muy mal, sin contratiempos cogí la bici y con las zapatillas ya calzadas (no fue mala elección) corrí los dos pasillos de compensación que había que hacer (unos cuantos metros) y me subí sin problemas a la bici.
.- Entramos ya en el sector de bici entonces, ¿qué nos puedes contar?
.- Este sector si lo tenía interiorizado como duro y ahí tenía perfectamente controladas mis limitaciones y como debía ir haciendo kilómetros. Yo mantuve en todo momento mi ritmo vivo y asumí que me fuese pasando gente sin parar como auténticos aviones en los primeros kilómetros. Era el precio a pagar por haber hecho tan buen sector de natación.
.- ¿Y eso no te afecta psicológicamente?
.- En este caso no. Como te digo, eso me confirmaba que había sido capaz de nadar más rápido que toda esa gente y eso me animaba y mucho. Viéndolos pasar, solo pensaba que me habían tenido que remontar, cosa que antes no pasaba....e igual que cuando yo salía por detrás, sus ritmos en bici eran inalcanzables para mi.
.- ¿Alguna cosa destacable de la bici?
.- Por un lado, el "fantasma de la hernia" que me vino a ver sobre el kilómetro 20 tras haber hecho una zona favorable agarrado abajo y apretando fuerte. Me asustó bastante, pero luego en las subidas al ponerme de pie fue desapareciendo y apenas fueron unos kilómetros de molestias y dolor. Por otro lado, cuando Sergio me alcanzó al inicio de la segunda vuelta. Fuimos un buen rato juntos respetando el no drafting, hablamos un poco y la verdad es que fue agradable.
.- ¿Sergio es mucho más rápido que tú en bici?
.- Si que lo es y más cuando el terreno se pone hacia arriba. Me recortó calculo que unos 6 o 7 minutos en una vuelta y poco, y si es cierto que el mantenerle a la vista me motivó para apretar un poquito más en esa segunda vuelta y llegar a la T2 con poco retraso respecto a él
.- ¿Coincidisteis en la transición?.
.- Si, si salimos a correr prácticamente juntos.
.- Bueno, pues entonces ¿la bici bien?
.- La verdad es que si. A pesar de la inmensidad de puestos que debí perder, creo que hice una media de más de 26Km/h y eso en un circuito con 1.100m positivos en 75Km me deja buen sabor de boca. La gente anda mucho en bici, pero insisto que para mí ese resultado es para estar satisfecho.
.- Pues nada, ¿cómo fue la carrera? ¿Sergio y tú corristeis juntos? 
.- Ya me hubiese gustado, pero la salida del pueblo era en constante subida (tres kilómetros de subida con escaleras y pasarela incluidas) y me fue imposible aguantar su ritmo en ese arranque y poco a poco, a pesar de que lo intenté, me fui quedando para atrás.
.- Entonces ¿mal la carrera?
.- Lo cierto es que no fue muy bien. Ya en el kilómetro 5 me vi muy cansado, obligado a caminar en una rampa, con el estómago bloqueado y a pesar de que el pulsómetro estaba bajo, no había fuerzas para avanzar más.
.- ¿Te planteaste abandonar?
.- Si. Tengo que reconocerlo. Iba pensando que si mi familia había subido hasta la presa, me pararía donde estuviesen y ahí lo dejaría. No le veía mucho sentido a sufrir y la imagen de Logroño (totalmente exhausto en meta) me pasó por la cabeza muchas veces.
.- Entonces ¿qué pasó para que al final acabaras?
.- Buf! Muchas cosas. En primer lugar que mi familia al final no subió por temas logísticos, con lo que abandonar allí "solo", como que no lo vi. Por otro lado, paré "a regar" unos arbolinos y el estómago me dio una tregua. Además, empecé a cambiar el chip y me dí cuenta de que en AlpedHuez tocaría caminar y mucho, con lo que esto iba a ser un entreno muy bueno.
.- Nos han contado que te vieron bastantes kilómetros con otro chico, codo a codo ¿quién era?
.- Ja,ja,ja....no se os escapa una!. Era el "Gran Caramés"!. En la primera vuelta a la altura de la presa coincidimos y creo que los dos íbamos con ganas de mandarlo todo a freír monas, así que nos apoyamos el uno al otro y, al menos yo, pensé que si él seguía yo también, y así fue como iniciamos la segunda vuelta juntos decidiendo en ese momento que íbamos a acabar.
.- Entonces...¿fuisteis juntos hasta el final?
.- No hasta la meta, pero casi. Cuando vas tan justo, no merece la pena forzar si pretendes al menos disfrutar un poquito, así que a falta de 6 o 7 Kms me descolgué un poco. Pero luego creo que él también tuvo que ir "al baño" y antes de iniciar la bajada al pueblo estábamos de nuevo muy cerca y aprovechamos para saludarnos y animarnos a grito pelao.
.- Vaya show no?
.- Pues un poco si, pero en mi opinión estas cosas son las que merecen la pena.
.- Estoy de acuerdo Fran. Hablanos ya de la entrada en meta, ¿emocionado?
.- Pues lo cierto es que si. Cuando estaba ya en la parte de la muralla, vi a mi hijo abajo y me preguntó si podían entrar conmigo. Le dije que si y fue corriendo a buscar a su hermana. Los cogí de la mano para hacer los últimos 100 metros y fue muy bonito. Emocionado me abracé también a Sergio y luego a Leti que estaba haciendo las fotos de meta.
.- ¿Leti?, ¿tu mujer? ¿no falla una no?
.- Pues no, siempre está ahí animando y apoyando. Se preocupa cuando el reloj se pasa un poco de previsiones o me ve sufrir mucho. Pero esta vez no tardó en darse cuenta de que no era "un Logroño" y si un triatlón muy duro que me había costado mucho esfuerzo acabar pero que me dejaba muy satisfecho y contento.
.- Bueno Fran, pues escuchándote yo también pienso que has disfrutado y me alegro mucho.
.- Sin duda Eva, gracias.
.- Para terminar, ¿qué imagen nos dejarías para ilustrar esta entrevista?
.- Bueno, habría muchas. La meta con mis niños, una con Caramés (que ahora que lo pienso...no la tenemos!!!), pero creo que por ser el primer triatlón que comparto con Sergio, me quedo con nuestra foto de finishers felices. Es una imagen que quiero guardar para cuando las fuerzas fallen en AlpedHuez, Sin duda será una motivación extra para pelear.
.- Genial Fran, usaremos esa foto como pie de página. Solo una pregunta más.¿Repetirás en 2016?
.- Pues en principio si todo va como quiero es posible que no, ya que coincide en fecha con el de Zarautz y si tengo suerte de conseguir plaza, ése podría ser mi objetivo estrella de 2016, pero la vida da muchas vueltas y hay que ir pasito a pasito. Desde luego por experiencia, si que lo repetiría.
.- Bueno Fran, pues esto es todo, gracias por tu tiempo y un abrazo.
.- Un abrazo Eva, gracias a vosotros.

Algo que cuesta mucho...sabe mucho mejor!!


lunes, 8 de junio de 2015

CLASICA DE LAGOS. TIEMPO DE COSECHA.

Cuando uno en bici, si algo es, es rodador puro y escoge como reto un triatlón con 3000m de desnivel positivo en 115Km en su sector de bici, está claro que aparte de ser un loco irresponsable tiene que, al menos, tener un plan.
Yo disfrutaba rodando y mucho. Era un placer dejarme caer sobre el acople y coordinar mis pesadísimas piernas para que con un continuo vaivén, colocaran con facilidad el cuenta kilómetros entorno a los 40Km/h en zonas llanas o ligeramente favorables.
Disfrutaba justo hasta el momento en la que la, posteriormente diagnosticada, hernia discal me provocara tanto dolor, que tenía que bajarme de la bici (en más de una ocasión llorando de rabia) y darme tiempo para recuperar lo suficiente para seguir aguantando el dolor.
La capacidad de adaptación es la que da la supervivencia, así que si quería sobrevivir como triatleta (¡¡y quería!!) debía buscar algún cambio que me permitiera seguir disfrutando de este deporte.
Así que con pena me desprendo del acople, subo el manillar, retraso el sillín y me recoloco sobre la bici a la vez que busco un triatlón que me suponga un reto motivador, y en el que el llano brille por su ausencia.
A partir de ahí, a entrenar para ello, a tener paciencia, a escuchar a los que saben y a ir superando en el día a día la fuerza más poderosa del universo….LA JODIDA GRAVEDAD!.
Cambio de chip y a disfrutar de otros retos
Con un peso estable de unos 80Kg y unos muslos como el cuello de un toro bravo ese fascinante efecto del planeta tierra llamado gravedad, tira de mi hacia atrás en cada pequeña rampa diciéndome que vuelva al llano, que aproveche toda esa masa para que trabaje otra de las fuerzas que se estudian en Física, la inercia.
Pero nada, yo necio, que para eso me he apuntado a AlpedHuez, para subir hasta el cielo y más allá. Como decía al principio tenía un plan….un gran plan….un sencillo plan….”Mejorar subiendo en bici”.
Con un par, planazo!!!.
De mano, las primeras salidas después de un duro invierno gastando cubierta en el rodillo, me traen la primera de las alegrías y no es otra que el saber que los ajustes de la bici, unidas a las largas horas de gimnasio, han funcionado y aunque la hernia siempre te recuerda que está ahí, parece que podré estar sobre la bicicleta de seguido más de la hora a la que estaba condenado el pasado año. Poco a poco, voy aumentando tiempo sobre la bici y sobre todo desnivel. Aunque en cuanto llega el llano me apetece tumbarme y empezar a quemar biela, soy firme y mantengo una postura “globera” a sabiendas de que es el precio de la maravillosa sensación de que el dolor se quede en ligera molestia.
Con los meses, consigo ir subiendo puertos como La Fumarea, La Cruz, San Lorenzo o Coto Bello y sintiendo como paso a paso los porcentajes en los que mi pedaleo perdía ritmo y mi pulso se disparaba, cada vez son más altos y puntito a puntito suben como la bolsa en días de optimismo.
Ya en Junio y “oliendo Francia” me llega el reto de la Clásica Lagos de Covadonga. 
El concepto de por qué me apunté era claro, sino soy capaz de llegar en esa fecha a hacer eso con dignidad, no tengo muchas opciones de hacer un buen papel en AlpedHuez, ¿sin presión casi eh?.
Si que es mucha presión plantearte algo en esos términos. Máxime cuando en el momento de planteártelo, la respuesta a la pregunta ¿puedes hacerlo? se va en un altísimo porcentaje de opciones al NO rotundo. Es mucha presión, pero es un realismo absoluto. Hablamos de una marcha de 110Km con algo más de 2000m de desnivel positivo y, aunque los desniveles máximos de lagos superan a los de AlpedHUez, un final tras esos 110Km sin el regalo francés de tener que correr 22Km con las piernas temblando tras el esfuerzo, o lo hacíamos con dignidad, o estábamos realmente fastidiados.
Con la mejor de las compañías (el camino a AlpedHuez no sería lo mismo sin compartirlo con Sergio), arrancamos pasadas las 9 de Cangas de Onis. Los nervios que hacía tiempo no sentía, han vuelto y llevo el estómago bastante tocado.
Van pasando los kilómetros con cierta tensión por rodar siempre en grupo sin conocer a los de al lado y hablamos poco. Según se avanza, los grupos se estiran y reducen con lo que es más fácil el charlar un poco y el rodar cómodo nos hace disfrutar bastante. El único objetivo es no ir delante de la ambulancia y ese de momento va cubierto.
Sobre el kilómetro 50 empieza el primer puerto El Alto de La Tornería, un puerto corto con unos duros kilómetros finales que superan el 10%. En las primeras rampas y sin previo aviso, Sergio sale como un tiro y me doy cuenta de que su ritmo es una utopía para mí. Pienso que subiendo como voy (que voy bien) lo mantendré a una distancia razonable pero, madre mía! cómo sube!. En apenas 100m me ha sacado 200 y lo veo pasar gente como un poseso….¡¡eso es un escalador!!. Yo a lo mío, sin querer meter el 30 voy subiendo y con bastante esfuerzo (más del esperado) corono y me reúno con Sergio que lleva rato esperando.
Disfrutando subiendo La Robellada
La bajada en grupo y sin forzar. Reconozco que me hubiese gustado apretar un poco (más que nada porque visto lo visto, en AlpedHuez hablamos de muchos minutos de diferencia si se aprovechan un poco las bajadas, y eso intentaré hacer), pero entre la niebla, el asfalto mojado y que mucha gente baja totalmente “cuadrada”, no era cuestión de arriesgar, así que bajamos juntos y así seguiríamos, pasando por la siguiente tachuela y avituallamiento y con la vista puesta en Covadonga.
Hasta allí llegaríamos en un grupo en el que si fue tal vez el único momento de velocidad de toda la prueba. Nos fuimos relevando en llano hasta coger a otro grupo que iba por delante y si nos pusimos un poco a prueba con muy buenas sensaciones.
Por fin Covadonga. Breve parada en el avituallamiento y nos emplazamos a vernos arriba. Visto lo visto en La Tornería, pienso que Sergio me sacará un montón de minutos así que quedamos en que se abrigará y me esperará arriba para bajar juntos.
Comienzo la subida tranquilo y enseguida me doy cuenta de que hoy es mi día!. Con el pulso controlado y una sensación fenomenal en las piernas, mantengo un ritmo muy alegre y vivo que me hace ser cada vez más optimista y que consigue que disfrute como un enano. Hago toda la subida “siendo yo”, bromeo con los que nos animan, con los compañeros e incluso me permito “levantar a la grada” en la curva final de la temible Huesera. No hay nadie de los que nos animen que no nos diga aquello de “ya queda poco”, la verdad es que la visibilidad no va más allá de 10 metros con los que ni idea de lo que queda, pero cada vez que la pendiente suaviza yo aprieto un poco y me siento fenomenal.
Entro en la zona de vallas y aunque se pone hacia arriba, mantengo el plato grande y tiro como un animalito, me echo encima de un grupo de cuatro que van muy despacio y tengo que frenar, cambio el plato y la cadena se sale hacia dentro ¡no fastidies…¿ahora?!!. Por suerte la vuelvo a poner con el desviador y ya despacio cruzo la línea.
Apenas hay tiempo para celebración ya que enseguida giramos y hacia abajo. Busco la zona de guardarropa intentando ver a Sergio, al que imagino ya cambiado y aburrido de esperar. Lo veo y nada mas saludarnos me dice “si acabo de llegar”!. Eso solo confirma las sensaciones tan fabulosas con las que he subido. Nos abrazamos y con el subidón en el cuerpo nos abrigamos y tiramos para abajo (que aún habría que hacer 23Km más hasta el coche).
En resumen, un test aprobado con notaza y que me da alas de cara a lo que se me viene encima. Al margen de puestos y tiempos, las sensaciones de fuerza que tuve, me hacen ser tremendamente optimista y confirmar la confianza en como estamos preparando este reto.

El próximo fin de semana debutaré en triatlón este año, nada menos que con un media distancia en Madrid. Aún no tengo muy claro si mantenerme conservador, como siempre hago, o “desmelenarme” con un a ver que pasa? , no conozco los circuitos aunque parecen durillos (sobre todo el de bici), pero dado el tiempo que falta para AlpedHuez, pienso que puedo asumir el riesgo de una petada y que habrá que intentar salir de la zona de confort a ver que pasa. Lo que seguro que si pasa es que de nuevo disfrutaré de la compañía de Sergio en otro pasito más en el camino a nuestro sueño. 

Imagen que esperemos se repita muchas veces!!!!