martes, 13 de mayo de 2014

TRIATLON RIAS BAIXAS

Hace ya tiempo que no hacía una crónica “clásica”, ya que hace ya tiempo que no competía en un tri. Desde Luanco (que tampoco es que se pudiese llamar competición), no me metía en el agua a darme de leches con otros cuantos chiflados, y desde el de Coruña (Septiembre de 2013) no escribía un relato de mi experiencia compitiendo.
Así que esta crónica (para la que me está costando encontrar tiempo), la escribo con ganas y espero que os guste y que consiga mi objetivo, que no es otro del que podáis de alguna manera “meteros dentro” de lo que significa vivir un triatlón.
Desde que ya hace tiempo Beni y yo buscamos un tri previo al ironman, y tras eliminar varias opciones (por duros, por lejanos, por fechas…) nos decidimos por éste de Sansenxo, siempre hablamos de que tendría que ser una experiencia para recordar. Por un lado el escenario que pintaba bien, por otro la cercanía con el iron que implicaba que deberíamos llegar en buen estado de forma, y por otro el organizar una pequeña escapada en la que no solo disfrutáramos de la competición, sino también de la desconexión del exigente ritmo de entrenos que llevamos encima.
Hidratación previa....un nuevo adepto.
Así pues, el viernes pasadas las cuatro y media arrancamos hacia Sansenxo, con buen tiempo (tal vez demasiado calor) el viaje es un continuo cachondeo y lo cierto es que desde luego no podemos hablar de tensión precompetición. Eso al menos hasta que llegando a destino, decido desviarme hacia O Grove para entrar en Sansenxo por la carretera por la que discurre el circuito ciclista y ¡¡oh Dios mío!!!...¿donde habremos visto nosotros que esto era llano???. Los diez kilómetros que unen la playa de La Lanzada con Sansenxo (mañana haremos dos veces el recorrido de ida y vuelta para completar los 40Km) son una continua sucesión de toboganes con repechos durillos y alguno “más largo de la cuenta”. La verdad es que a los dos nos entra un poco el “canguelo” viendo la carreterita y rápidamente en nuestra cabeza empiezan a caer las previsiones de velocidades medias y tiempos. En fin, hemos venido a divertirnos y así lo haremos así que, tranquilidad, el circuito es el mismo para todos y punto.
Llegamos al hotel y con el tiempo muy justo vamos a recoger los dorsales. Y tanto que justo, que si no llega a ser por la más que amable chica que nos atendió, nos hubiésemos quedado sin ellos (¡¡primer punto para la organización!!). El no cogerlos de viernes hubiese implicado una tensión extra el sábado temprano, que es mejor evitar.
A pesar de que ambos planes de entrenamiento nos dicen que hoy deberíamos trotar un poco, se nos ha hecho muy tarde y decidimos (no sin un cierto aire de culpabilidad) que “un paseo a paso ligero nos convalida ese entreno”….ja,ja,ja,ja.

La culpabilidad desparece sentados junto al mar y con una Estrella de Galicia en la mano, ¿comenté ya que veníamos a divertirnos no?.
Cenamos con unos amigos de Beni que están aquí de vacaciones, aquí si somos reglamentarios y un buen plato de pasta es el combustible escogido, y sobre las 11 nos vamos al hotel.
Dado que habrá que madrugar, aprovechamos para colocar los dorsales en bici y casco y dejarlo todo listo para mañana. En el hotel hacen una excepción (¡¡segundo punto para la organización!!) y servirán los desayunos a partir de las 6 de la mañana, así que despertadores a las 5:30 y a dormir. Tengo que reconocer que duermo como un lirón, es una tónica de las últimas semanas en la que la acumulación de grandes volúmenes de entreno (unido a la ya de por si abundante carga que lleva mi vida) hace que llegue a la cama reventado.
Por la mañana, todo rodado, nos levantamos y bajamos a desayunar justo a las seis. Junto a otros cuantos triatletas, desayunamos ya con el gatín metido en el estómago. Salvo un gallego (la verdad es que todos lo son…) que parece que le han dado cuerda, todo el mundo habla poco y lo que se habla es en voz muy baja. El desayuno es muy completo e incluso tienen “Nocilla” para que Beni no tenga que tirar de su reserva personal, je,je.
Todo listo...a dormir!
A las siete salimos por la puerta del hotel con todo lo necesario. La mañana pinta agradable de temperatura, no sopla viento y aunque hay nubes no parece que vaya a llover.
Entramos rápidamente en boxes y lo dejamos todo listo. Nos impresionan un poco las máquinas que hay por aquí. Recuerdo incluso una bici con lenticular atrás y un casco aero que si me lo pongo yo me cubre hasta la mitad de la espalda….¡¡mucho debe andar la peña aquí!!.
Nosotros, a lo nuestro. Todo colocadito, revisado y controladas las zonas de entrada y salida. Una visita al baño, guardarropa y enfundados en el neopreno nos vamos a la playa. La distancia desde la salida de la playa a la zona de transición es muy grande (unos 300-400m) que habrá que recorrer descalzo y, esperemos, al menos trotando.
Cuando probamos el agua, no podemos menos que sorprendernos, tiene una temperatura ideal (nada que ver con lo fría que suele estar incluso en verano), y aparte el lujazo de lo limpia que está, así da gusto nadar la verdad. Un pequeño calentamiento, una revisión al circuito que consiste en dos boyas que dejaremos a la izquierda, una corta salida a playa y otra vuelta más.
Últimos ánimos y con la frase “nos vemos en As Pontes”, suena la bocina.
Entro al agua trotando y más bien en la parte trasera. Como siempre el objetivo en el agua es no tener un disgusto en forma de golpe. Consigo tirarme en un hueco bastante bueno y nado mucho tiempo con bastante comodidad. Me siento fuerte y veo que voy cogiendo ritmo, tanto que pronto me llegan los problemillas. He alcanzado a un grupo que iba delante y aunque en un principio intento acompasarme a su ritmo, veo que puedo ir más rápido y allá que voy. Un par de chupitos de agua atlántica, una ligera patada en la boca, y tres agarrones después….vuelvo a nadar cómodo.
Tirando en la primera salida a playa.

Llegamos a la primera boya, la verdad es que la gente aquí se porta. Es imposible pasar nadando así que todos en vertical braceamos hasta que pasamos la boya y a seguir. Ahí empiezo a tirar y llego cómodo a la segunda boya. La giro fácil, cabeza por la izquierda…y ¡¡booom!!, alguien me acaba de solmenar un cañonazo en la cabeza de órdago. Giro a la derecha y veo a un compañero que levanta la mano en señal de disculpa, está bien, no pasa nada, es parte de esto.
El resto de la natación muy cómoda. Salgo a playa en unos 14 minutos ¡bien! e incluso charlo con un chaval con el que he nadado en paralelo los últimos 100 o 200m. Vuelta al ruedo y sin más contratiempo estamos de nuevo en la arena.
Miro el reloj y veo que marca 29 minutos, no está nada mal. Miro hacia atrás y veo un montón de gorros azules en el agua, esto siempre supone un plus de motivación.
Como la transición es larga, me lo tomo con calma y para quitarme el neopreno me quito antes el reloj, lo pillo con los dientes y me quito el neopreno, luego vuelvo a poner el reloj, y a correr a por la bici.
Cuando llego a la transición veo que la bici de Beni aún está ahí, empiezo con lo mío y con las manos mojadas echo un mundo en ponerme los guantes. La verdad es que hago una T1 lamentable y cuando salgo con la bici, la de Beni ya no es que no esté, sino que ni siquiera lo veo en todo el área de boxes!!.

Recorremos hacia abajo una rampa antes de subirnos a la bici y ahí si que le veo un poco por delante, creo que podré alcanzarle y en principio en la bici es posible que le pueda sacar algo de tiempo que me sirva de colchón para la carrera….¿otra entrada en meta juntos?, buf! sería pedir mucho.
Al poco de iniciar la bici lo alcanzo y los que van alrededor creo que alucinan un poco, os transcribo textual la conversación (ponerle un acusado y mal imitado acento gallego….)
Yo: Buenos días,,,¿sabría decirme un sitio pa comer un cachopo cerca?
Beni: Un cachopo nun se….igual unas Xoubas…
Los dos: Ja,ja,ja,ja,ja
Yo: ¿Qué hacemos?
Beni: ¿Qué vamos a hacer….?...TIRAR!
Pues si hay que tirar, se tira. Confiado en que podré hacer la bici más fuerte, me voy por delante en la primera zona llana y, sin mirar para atrás, cojo buen ritmo. No lo he dicho aún, pero una de las características de este triatlón es que no está permitido el “drafting”, es decir no se puede rodar a rueda de otro compañero, con lo que la bici se convierte en una auténtica crono individual. De mano yo le tenía un poco de miedo a esto. Nunca lo había probado y pensé que sería más incómodo el tratar de ajustar tu ritmo al de los demás para ni estorbar a los más rápidos, ni correr el riesgo de ser sancionado al pasar a los más lentos que tú. Ni lo uno ni lo otro, aunque evidentemente hace que la bici sea más dura, también pone a cada uno en su sitio y tus tiempos y ritmos son eso…tuyos!.
Volvamos a la carrera, en el siguiente repecho Beni me vuelve a alcanzar y con un ¡¡vamos!! me pasa…y se va. “Me cago en el ñajo”, como anda de fino!. Durante mucho tiempo lo mantengo a unos 30 o 50 metros, acercándome en las zonas favorables y perdiendo comba en los numerosos repechos.
Arrancando el sector de bici.
Reconozco que el primer pensamiento es de decepción. Si me distancia en la bici, en la carrera ni lo veo delante. Al rato, y es algo de lo que me siento muy feliz, le doy la vuelta a este pensamiento, por un lado me concentro en hacer mi carrera al margen de lo que hagan los demás (cosa vital para As Pontes) y por otro me alegro de manera sincera por Beni. Se que le falta un pelín de confianza para la bici del iron, y seguro que andar así de fino aquí le va a suponer una importante inyección de moral.
En los diferentes giros veo que la distancia, aunque aumenta, no se hace muy grande y siempre que nos vemos cruzamos palabras de ánimo. A pesar de que el dolor de la pierna vuelve, estoy disfrutando!!.
Terminamos la bici, en esta última parte he perdido a Beni de vista y no se muy bien por donde andará, calculo que me llevará unos tres minutos así que la meta en compañía se ha esfumado, sería demasiado pedir.
Hago una transición un poco mejor que la anterior, aunque lenta, y a correr!.
Salgo con buenas sensaciones y pronto me veo marcando ritmos por debajo de 4:30, para mi eso es algo que no deja de ser algo alucinante.
Hay una dura subida en el recorrido (que habrá que hacer dos veces) con su dura bajada (que habrá también que subir). En definitiva, en los 10Km tendremos que subir cuatro repechos con sus cuatro bajadas. Como me dijo hace poco un amigo, si fuese fácil…se llamaría fútbol.
Sigo a muy buen ritmo y cuando el cromo ya hace un rato que me ha marcado el segundo kilómetro, empiezo a pensar que no me he cruzado con Beni y esto es raro ya que como mucho faltan 200m para el giro y ya debería haberlo visto. Al poco lo veo, cruzamos de nuevo sonrisas y ánimos y pienso que el circuito estará mal medido y que serán más de 2,5Km hasta el giro. Esto no es así y enseguida giro.
Hago mis cálculos y veo que Beni no me lleva más de dos minutos (al terminar me contaría que en los primeros compases de la carrera el estómago le jugó una mala pasada y lo pasó mal en el primer repecho, de ahí que le pudiese recortar), esto me motiva a seguir y encontrándome fuerte, marco kilómetros incluso por debajo de 4:20.
Al poco de terminar la primera vuelta veo que me voy a cruzar con Beni y la distancia se mantiene. Me grita “¿te espero?”…joder!!...le digo “como veas, estás haciendo un carrerón”, ya cruzados me dice “venga! te espero!”, emocionado le acierto a gritar “que grande!”.
Tengo que reconocer que verme corriendo tan fuerte y ver que eso me ha dado la opción de compartir la meta (una más!) con un amigo como Beni, es algo que hace que me emocione y que una sonrisa me venga a la cara. Giro la primera vuelta y salgo como un tiro, ya que me espera….seré puntual!!
La foto es obvio que no era para nosotros....pero esa cara lo dice todo!
Al poco nos juntamos y seguimos tirando, vamos muy fuertes y pasando a bastante gente. Al terminar la última subida y con la meta al fondo del paseo, hablamos de que aún nos quedan fuerzas para aumentar el ritmo y “ya que estamos aquí”. Vamos incrementando poco a poco y acabamos como auténticos obuses (el último kilómetro lo hacemos a 4:02!!!). En la rampa final hablamos y decidimos que entraremos andando, ninguno de los que hemos pasado nos puede recuperar el puesto, y esta experiencia lo merece. Así lo hacemos, al terminar la rampa, nos paramos, nos abrazamos y brazo en alto cruzamos una nueva meta juntos. El crono marca algo más de 2:37 cuando nuestras previsiones de ayer daban por buena incluso una marca de 2:45….UN LUJO!.
Al poco de cruzar la meta, cerveza!!! (otro punto más para la organización!). En esta transición no hay quien me gane y antes de recuperar el aliento ya me he unido a una cañita.
Recogemos todo como en una nube, la organización sigue siendo de lujo…perfecta en mi opinión en todos los aspectos y con unos voluntarios más que amables que hace que nos sintamos como en casa. No se cuantos competidores habría de fuera de Galicia, pero desde luego nosotros en esta ocasión fuimos “adoptaos” sin duda.
El resto del viaje, en línea con todo, una volldamn a ras de playa en O Grove, un homenaje gastronómico difícil de olvidar y un baño/siesta antes de regresar a casa con una nueva experiencia en esa mochila que vamos llenando cada día de nuestra vida y que en este caso….a punto estuvo de desbordarse. Un paso más en el camino hacia As Pontes, y desde luego, haciendo honor al título de este blog, es complicado disfrutarlo más.

Ah!!...pienso que el triatlón de Ondarroa sigue siendo mi favorito, pero desde luego, si puedo el año que viene no me pierdo éste!. 
Brindis ya en O Grove, más que merecida recuperación!. Otra experiencia sumada!!!








domingo, 4 de mayo de 2014

CONTENIENDO LA EUFORIA

Al poco de terminar ayer la Media Maratón de Gijón, cruzaba unos mensajes con Pedro en los que me preguntaba como había ido, y ante mi incredulidad (una vez más) por el increíble estado de forma en el que me ha puesto, su mensaje era muy claro "enhorabuena, pero cuidado, controla la euforia que aún nos queda un mes "bueno"".
Y eso lo tengo claro, la próxima semana empezaré el noveno ciclo. Llevamos ya ocho ciclos de cuatro semanas...¡¡32 semanas!!, entrenando por el libro....marcando los tiempos, cumpliendo etapas, superando los escasos momentos de bajón y sobre todo...haciendo los honores al título de este blog DISFRUTANDO DEL CAMINO. Y de que manera lo estoy haciendo!!
Esta semana ha sido la de las "palizas", si el sábado pasado nos marcábamos un entrenamiento sobre distancias de medio iron man, en ésta que ahora termina he hecho dos entrenos de carrera de 16 y 14 Km (en uno de ellos metiendo cambios de ritmo sostenidos de 5 minutos los cuales pude bajar de 4:30 de ritmo medio), un test de bicicleta sobre más de 150Km y el remate de ayer en el que junto a Milín y Jose Morillo nos marcamos 110Km de bici y con un pequeño parón de unos 40 minutos, la Media Maratón de Gijón. Aparte de esto algo de gimnasio, un chapuzón en la pisci y otro entreno menor de carrera.
Gran entreno con dos fenómenos
Realmente, salvo por el dolor de la cadera que ahí sigue dando guerra, me lo estoy pasando en grande, estoy disfrutando muchísimo con cada entreno y con la sensación de este estado de forma que me permite hacer lo que hago.
De todos modos, controlemos la euforia, a poco más de un mes para el gran día es tiempo de ir "afinando" todos los aspectos. Hay que seguir hasta el final el plan marcado de entrenos con la misma disciplina que hasta ahora, esto será sencillo, habrá que cuidarse de los excesos gastronómicos y, aunque lleguemos al iron "con cervezas y cachopos", es tiempo de empezar a mirar el combustible que le daremos al cuerpo para que llegue lo mejor posible y sobre todo, habrá que poner el mayor cuidado posible para evitar las lesiones. Cierto que hay que seguir entrenando y peleando, pero ahora ese fantasma no deja de rondarnos creo que a todos. Una caida en bici, una lesión muscular...buf!! sería matador, así que vamos a desecharlo.
Hoy me tocaba una salida en bici suave, pero con el permiso del míster la hemos cambiado por un paseo por el monte en familia. Realmente al lado de casa tenemos paisajes fabulosos que apenás conocemos, y en la subida al Picu La Múa (al que no llegamos porque salimos un poco de domingueros...a alguno se le pegaron las sábanas..) disfrutamos de unas horas de soledad en familia...mejor remate imposible!!.
Cerramos una semana además en la que profesionalmente he recibido muy buenas noticias y un especial reconocimiento a nivel nacional de mi trabajo. Si a eso le unimos todo lo que ya os he contado, más la cantidad de amigos con los que he podido compartirlo....pues podemos decir que si!...que estoy eufórico!!!....eso sí....controlando..... 
De relax en el paraiso cercano

martes, 29 de abril de 2014

QUITA DOLOR...PONTE ALAS!!!!

Otra semana un poco inestable, pero con un final casi apoteósico. Los que me seguís un poco por aquí, sabéis de mis dolores lumbares. La verdad es que a través del blog no me gusta “ser un pupas”, pero realmente me había mentalizado para entrenar y competir con mucho dolor. Corriendo apenas me molesta, pero en bicicleta era llegar a la hora y media y literalmente llorar de dolor.
Hacía tiempo que Beni me había recomendado la clínica del doctor Ordóñez ya que según él (por experiencia) era capaz de hace milagros en lesiones musculares. Lo cierto es que no tenía muchas esperanzas en lo que pudiera hacerme, pero con un “de perdidos al río”, decidí llamar y pedir cita para el Jueves al mediodía. Ya en la charla inicial me sorprendió por la naturalidad con la que describía mis síntomas con los pocos datos que le había dado. Después me explicó el plan. Si paraba de entrenar, me garantizaba que los dolores desaparecerían en dos sesiones (unos 15 días…) asumiendo ya que no lo iba a hacer, me dice que igual necesita alguna sesión mas, pero que para el 15 de Junio estaré sin dolores. Tengo que reconocer que no me lo creía, pero con que tan solo me quitara algo de lo que estoy aguantando…..sería la leche!!.
El tratamiento suena duro “Punción seca en los puntos gatillos miofasciales con aplicación de corriente eléctrica”, y explicada al detalle (que es como este hombre lo hace) ya duele..je,je,je.
No voy a entrar en muchos detalles, pero después de haber sufrido neuralgias del trigémino….puedo decir que este tratamiento DUELE!.
El "COCHE TRANSICION" je,je,je,je
El caso es que salí de allí no muy convencido, pero enseguida el dolor era diferente y la prueba realizada en el entreno de ayer (que más adelante contaré con detalle) me dejan con una mezcla de incredulidad, esperanza y alegría difícilmente explicable.
En resumen, que la próxima vez creo que aún sabiendo el mal trago que hay que pasar, voy a ir con bastantes ganas. La simple idea de poder hacer la bici del iron sin dolores….buf!!!...prefiero no pensarlo!!!...eso si sería “darme alas”.
Habiendo consultado con el fisio el tema del entreno programado para el sábado, que era ni más ni menos que hacer un simulacro de “half”, más o menos unos 1800m nadando, unos 80 km en bici y rematar con más o menos 20 de carrera, me dijo que siendo 48h después del tratamiento, podía hacerlo y ver como iba la cosa.
El viernes tenía molestias, pero distintas a las habituales con lo que llegué al sábado con bastantes esperanzas puestas en no tener dolores. Cierto es que la noche del viernes, fui un poco inconsciente del reto del día siguiente y cambié la recomendable pasta y mucho agua, por una cena con amigos en una sidrería…hidratar, hidraté….pero no creo que fuera lo más apropiado (anotado!!....no hacer excesos…no más!...bueno el diez de Mayo….y no más! Je,je,je…).
Tras una movida mañana de sábado en el que por fin pude ver a Sara jugar un partido (y no lo hace nada mal), nos plantamos Emilio, Marce y yo a las tres de la tarde en El Arbeyal. Marce nos acompañará parte de la natación y también parte de la bici.
Luciendo patrocinadores
Primer disgustillo del día, al poner el neopreno..zas!! un siete en la parte trasera que habrá que reparar de urgencia. El agua está bastante fría y Emilio no puede dejar de tiritar. A mi la verdad es que no me hace gracia el agua que me entra por el agujero de la espalda, pero una vez que calienta, se aguanta bien y el agua está muy limpia y presta nadar. Hay algo de rizo por el viento y según hacia donde nademos se va mejor o peor, pero al final hacemos unos 1800m a unos ritmos aceptables, aunque con bastantes paradas.
Veinte minutos de transición nos dan una idea de que tampoco nos lo tomamos a muerte, aunque dado que había que cambiarse, sacar las bicis del coche…hacer las fotos, mandar los “guachaps”, etc….je,je,je, no está del todo mal.
La bici comienza saliendo de Gijón por la senda verde de La Camocha, con lo que se rueda muy despacio (nunca entenderé a los fríkis que parece que hacen en esas sendas sus series de velocidad…), pero pronto llegamos a la base del Alto de La Madera. La subida la marca Marce, el jodio no quita el plato grande y aunque subo bastante fino, reconozco que estamos un kilómetro o dos por encima del ritmo al que subiría yo solo. Bueno, no es mal comienzo….hoy es el día para probar. Coronamos y como tiros hacia abajo, acoplado sobre el manillar y a rodar. La cadera presenta una ligera molestia, pero distinta de lo habitual y sigo con miedo de que acabe como siempre. Los kilómetros pasan y en El Berrón Marce se da la vuelta. Compromisos familiares que hay que atender….¡¡gracias liebre!!.
Más que contentos al acabar la bici
Nos quedamos solos Milín y yo y empezamos a tirar a buen ritmo, el viento es muy fuerte y no solo retrasa la marcha cuando sopla de cara, sino que complica mucho la estabilidad cuando pega de lado sobre las ruedas. A muy buen ritmo (y sobre todo mejores sensaciones porque…NO TENGO DOLOR!). Llegamos a Nava, ahí quiero parar, para comer algo (y tenía previsto estirar para mitigar el dolor aunque eso no me hace falta). Aprovechamos el llagar del patrocinador de los Trimineitors Vda de Angelón para hacer la parada, unas fotos y tras nueve minutos, arrancamos de nuevo.
Ahí si que ya no se me quita la sonrisa de la cara, no tengo ni siquiera una molestia y llevamos ya unos 45km.
La vuelta la hacemos peleando contra el viento, hablando lo justo y hasta subir de nuevo La Madera, tratando de rodar acoplados y mantener un ritmo vivo. La bajada hasta Gijón la aprovechamos para comer algo, soltar piernas y prepararnos para el regalín que hemos dejado para el final.
Al final hemos rodado un total de unos 84Km con 1800m de desnivel acumulado (ese será el desnivel total de los 180Km de As Pontes) y una media entorno a los 25Km/h. Trabajo hecho…otros 14 minutos de transición (cambios…recoger bicis…) y a correr!!.
Caras que reflejan cansancio....y felicidad
Siempre he dicho que para mi el triatlón tiene una ventaja y es que ya no me afecta (y si lo hace es de forma positiva) el correr después de hacer bici. Aunque cansado, mis piernas van de lujo y me encuentro muy cómodo. Muy bien de “patata” dejo que las patas fluyan y vamos haciendo kilómetros a ritmos entorno a los 5:30. Milín empezó con dolor de espalda, pero pronto calienta y mantiene el ritmo sin ningún problema. Mi reloj se vuelve loco en un túnel con lo que decidimos fiarnos de el de él, y dar la vuelta cuando marque 10Km. Unos metros más adelante de ese punto lo hacemos…y solo queda volver. Veo que Milín va bien y que no está muy convencido de hacer bien la maratón del iron, así que decido forzarle un poco para que se de cuenta de que está como un toro. Con esto, a partir del 15 nos forzamos un poco y vamos apurando los últimos kilómetros. Ya sabiendo que solo me queda uno, me pongo en plan “gran final” y me dejo ir con Milín muy cerca y marcando un último kilómetro a 4:33 que me deja con un subidón importante.
Hemos terminado, casi seis horas y media después de haber empezado, casi de noche, pero muy satisfechos de haber completado un gran entreno y sobre todo haberlo hecho en compañía y compartiendo más que brazadas, pedaladas o pasos….compartiendo nuestros nervios, inquietudes, “miedos” por lo que nos espera. Creo que esto último es aún más importante que el sin duda valiosísimo paso que hemos dado haciendo lo que acabamos de hacer.
Tras adecentarnos un poco, el remate no podía ser otro, estando a un paso de otro patrocinador de Trimineitors (Sidrería El Secañu) allí fuimos a reponer fuerzas con unos inmensos cachopos regados por abundante e isotónica cerveza.

En definitiva, de confirmarse la mejoría de mi cadera, creo que estoy arriba del todo para afrontar la ya recta final que tenemos por delante hasta el gran día. Seguimos centrados, seguimos con ganas…..y estamos fuertes!.
Pinchín de carne de "El Secañu"

lunes, 21 de abril de 2014

VIVIR DEPRISA?

No se muy bien que significa esa expresión de “vivir deprisa”, la verdad es que hay muchas veces en que uno tiene la sensación de que todo pasa muy rápido y de que tendríamos que pararnos más en cada cosa que hacemos, pero ¿eso no nos quita tiempo para hacer más cosas?.
Hoy según he entrado por la puerta del trabajo, lo primero que me han preguntado es ¿qué…agotado de no parar estos cuatro días? y ¿qué te duele hoy?. No se si es bueno o malo, pero está claro que la imagen que mi entorno tiene de mi es la de un “hiperactivo”. ¿Viviré demasiado deprisa?.
Pienso que no pierdo demasiado tiempo y que, aunque no me queda más remedio que abarcar mucho, no me desconcentro en luchar por apretar lo suficiente en todo lo que hago y quiero.
Valgan estos últimos cuatro días de “minivacaciones” para ilustrarlo.
Miércoles. Salgo de trabajar a las 7, a casa, un poco de rodillo suave, duchita y, aprovechando que los niños pasan la noche con sus tíos, nos vamos de “novios” con dos buenos amigos a cenar con la excusa de la final de la Copa del Rey. Risas, unas cervezas, concierto, más cervezas y al final a descansar con la sensación de haber aprovechado a fondo un momento de amistad.
Con la familia y buenos amigos por los montes de Somiedo
Jueves. Me levanto temprano para cumplir con el entrenamiento marcado (15 series de 200) y después, aunque no estaba programado, me voy hasta Candás para nadar en mar junto a mi hermano y seguir enviciándolo un poco más en este mundillo del tri. Unos 1700m, una cervecita y a casa justo para comer.
De tarde, coche cargado y a Somiedo a disfrutar de la cabana en compañía de otros buenos amigos con los que hace tiempo ya que nos emplazamos para que conocieran ese pequeño trozo de paraíso que tenemos la suerte de disfrutar. Velada de las que se quedan guardadas y de las que se pueden resumir con un “Dios! Que a gusto estuvimos!”.
Viernes. Soy el primero en salir del saco, se prepara el café, se desayuna, se recoge un poco…y al monte!. Será una ruta que conozco al dedillo, pero que nunca deja de sorprenderme y el hecho de que alguien “la estrene” unido a hacerla acompañada de toda mi familia, incluida Kona, hace que pueda decir que me siento FELIZ. Comemos en el monte, jugamos con los niños, jugamos nosotros, nos reímos, cantamos, descansamos….vivimos!!. Viernes tarde, de vuelta a casa con eso que se resume como “con las pilas cargadas”.
En Laviana, bien acompañados
Sábado. Toca conciliar y por la mañana es Leti la que se va a Laviana a entrenar un poco por el monte con unos amigos. Después, me uno con los nenos y juntos asistimos a la charla de Bruno Toledo y Nacho Lacarra que organizada por Héctor nos acerca a un auténtico crack del atletismo al “resto de los mortales”. Charla amena y relajada que siempre te enseña algo. Después una buena comida en la que me tengo que cortar un poco ya que el entreno es el entreno y sin pausa me tengo que escapar para cumplir con las dos horas de carrera continua marcadas. Afortunadamente, Jose se une al entreno y juntos hacemos algo más de 22km a un ritmo más que bueno y con muy buenas sensaciones (el trabajo empieza a dar sus frutos).
Domingo. Tocaba “bici larga” (unos 100km) pero entre que dan mucha lluvia y que Alonso hace una buena salida (je,je) decido cambiar un poco y disfrutar de la F1, que ya hacía carreras!. Apenas cruzan la meta, me cambio y arranco para hacer un entreno de calidad en bici. Cuatro vueltas a un circuito en el que incluyo la subida a La Campa y tres cambios de ritmo muy fuerte sobre llano. En resumen casi 60Km con un total de 1200m de desnivel acumulado y las patucas echando humo.
Comida con los míos….siesta…relax…paseo con Sara y Kona y de remate, la visita de otros buenos amigos con los que ponernos al día y compartir un par de botellinas de sidra.
MI FAMILIA....UN TESORAZO!!!

En definitiva, cinco días intensos, llenos, atractivos, disfrutones, variados, motivantes, estimulantes….¿vividos deprisa?, no lo se…no se si deprisa o despacio, pero VIVIDOS que, al final, es de lo que se trata. Sigo preparado para seguir viviendo lo que me toque.

martes, 15 de abril de 2014

ESTILO DE VIDA

Buenas sensaciones y ligero “gato en el estómago”. Así podría definir mi estado de los últimos días. Cada entreno se va orientando más al objetivo, me sorprendo a mi mismo calculando cuantos kilómetros más pienso que podré hacer cuando corro 22km, o evaluando las sensaciones que podría tener con la paliza previa ya en el cuerpo. Estimo una y otra vez lo que debe de ser llevar 10 horas compitiendo y saber que te quedarán al menos otras tres horas de “dar pasos”.
Se que debo disfrutar entrenando (¡¡y vaya si lo hago!!), pero no vamos a engañarnos, entreno con un objetivo que es el de acabar una prueba que está considerada como de las más duras del panorama deportivo.
El mero hecho de que no me quepan dudas acerca de si estoy o no preparado para hacerlo ya es un logro en si. Estoy preparado para afrontar un ironman y lo estaré aún mejor dentro de dos meses…mamma mía!!!.

Mira que muchas veces he pensado en que es una “empalmadez” eso de considerar “el triatlón como una forma de vida”, pero es cierto que hay tantas cosas de este deporte extrapolables al día a día que cada vez toma más sentido esa frase. Los problemas “serios” del día a día se afrontan de modo distinto cuando uno tiene el hábito de superarse casi cada día en una actividad absolutamente voluntaria.
No creo que sea solo el triatlón, sino cualquier actividad deportiva que te exija una disciplina y para la que necesites trabajar la motivación de manera continua. No hay nada que nos obligue a entrenar cada día, no cobraremos más, posiblemente nadie nos de una palmada en la espalda por hacerlo, pero nos hemos puesto en “modo ON” y lo hacemos porque somos fuertes, porque tenemos uno o varios sueños, porque nos hemos motivado y porque siempre somos capaces de ver el lado positivo del esfuerzo.

Hoy mismo he hecho un entrenamiento de los que físicamente te deja bastante agotado, pero que anímicamente suponen un empujón brutal.
Trabajando de 8 a 2, comiendo un bocadillo y algo de fruta sobre las 12:30 y saliendo con sueño, con hambre y desde luego con el cuerpo pidiendo únicamente una larga siesta, me planté en Las Segadas. Mi plan decía 1:45 BICI+ 14Km CC. Buf!! eso suena bastante duro pero, como decía antes, algo nos anima a tratar de hacer las cosas (y ojo! digo “las cosas” no solo el entreno) cada día mejor, así que me cambio lo dejo todo preparado y a rodar. No se muy bien porque, pero quise tomarlo como un pequeño test.
Salí hacia Mieres ya que es un recorrido “muy As Pontes”, salvo por el puertecillo que allí nos encontraremos en cada vuelta….el resto es un llano con algunos repechos (como luego comprobé al descargar el perfil…muy similar lo hecho hoy a la parte alta del iron).
Salí con idea de no morir pero si de forzar…y vaya si forcé. Fui justo hasta la rotonda de Mieres, vuelta e hice dos vueltas a ese circuito. Total…53Km y una media de…¡¡SI!!...30,5Km/h. El único lunar fue el intensísimo dolor lumbar que me provocó el ir forzando un poco y sobre todo el ir acoplado durante prácticamente el 100% del recorrido. Esta claro que para el iron tengo que programar paradas para estirar la zona (ya que recupera pronto) y que no podemos situar las expectativas más allá de los 26-27Km/h (así que las 7h de bici….me temo que es el objetivo más realista).
Tras la bici, una transición sin prisa pero sin pausa (unos 6 minutos en total) y a correr.

Era la primera transición directa que hago este año y la verdad es que las sensaciones fueron buenas, y tanto que el primer kilómetro me lo marqué a 4:50 (¡¡están locos estos romanos!!). A partir de ahí, regulo aunque mantengo el ritmo mucho más alto de lo previsto. Paso muchos momentos en los que tienes que mantenerte fuerte porque entre el calor, el cansancio acumulado y el “puto diablillo” que se empeña en que pienses que eso es una mínima parte del iron y que por tanto si sufres ahí….¿como piensas acabar algo que multiplicará casi por cuatro lo que estás haciendo?. A trabajar la cabeza, a ser duro, a no dejarse llevar por malos pensamientos….y a seguir corriendo!!.

Al final es de lo que se trata…de seguir!. En entrenos, en carrera, en el trabajo, con la pareja, con los amigos, con los niños…con todo. Siempre hay que seguir, siempre “merecerá la pena”, siempre habrá un premio al final.
Eso es “estilo de vida”, eso es luchar, sufrir, seguir, pero sobre todo disfrutar.
Al final, una fascinante media de 5:08 min/km…un cansancio intenso pero soportable, una sensación de haber dado un paso más y un buen entreno terminado.

Ya recuperado, pongo fin a este post que me ha salido un poco “raro”, creo que es una mezcla de relato directo, con pensamientos internos y “vena coach”….en fin, a mi me ha servido el escribir un rato y ¿el blog era para esto no?...

jueves, 10 de abril de 2014

TRABAJANDO LA MENTE

Hoy me saltaré el turno de post semanal, y es que estoy “creativo”. Lo cierto es que en los últimos días, el fenomenal estado físico en el que me encuentro (a pesar de los eternos dolores lumbares y un catarro bastante molesto…), ha hecho que la cabeza se ponga a trabajar a un ritmo frenético y, como siempre, el escribir me supone una válvula de escape vital.
¿Y en qué trabaja mi cabeza??, pues si! ya en el ironman, en la carrera, en el día de la prueba, en la competición en si. Recuerdo que cuando empecé a prepararlo, ninguna idea que no fuese acabar cruzaba por mi mente. El tiempo máximo del que dispondremos en As Pontes es de 16h y con esa idea empecé la preparación. Dando por hecho que “me sobraba” tiempo y que solo era cuestión de trabajar la resistencia para estar un enorme número de horas sudando y luchando.
Después viene la fase de no creer en uno mismo, en mi caso reconozco que corta pero dura. Es ese momento en el que haces 40km de bicicleta y te duelen hasta las pestañas, o no eres capaz de poner el cuentakilómetros por encima de 26Km/h “ni hacia abajo” y la puñetera mente está ahí rápidamente para multiplicar esa distancia por cuatro, sumarle 20km y decirte que con eso ni en más de siete horas terminarás la bici. Es también el momento en el que sales a correr “sin forzar” y en el kilómetro 6 estás hasta las narices de dar pasos….¿y así quieres hacer una maratón?....de nuevo esa incómoda compañera está ahí para dar caña y hacer que te plantees muchas cosas.
Tengo un gran amigo en el país vasco, Jose Zulaika, que fue el único de todos los que conozco que me apostó que no terminaría. Cuando le comenté (en Noviembre cuando fuimos a la Behobia-San Sebastián), que este sería mi reto de 2014, me miró y dijo “no lo terminas seguro”, después me preguntó varias veces cuanto tiempo había competido como máximo…y de nuevo meneando la cabeza dijo “me apuesto lo que quieras a que no acabas”. La apuesta quedó sobre la mesa…”si acabo…tú vienes a Machotes 2014”, sinceramente, no recuerdo que pasaba si no acabo. Creo que ya en ese momento tuve claro que acabaría, a que al menos llegaría en condiciones óptimas para acabar.


Tras ir completando meses de entrenamiento, y  a pesar de luchar por convencerme de que el único objetivo es terminar, viene el pensamiento de “las estimaciones”. Ahí si que lo tuve claro y me convencí de que siendo como soy orgulloso y competitivo a mi nivel, no me valía “arrastrarme” hacia la meta. Debía prepararme para estar dentro de unos valores “dignos”. A pesar de que uno siempre quiere ser conservador, la cifra de las trece horas se quedó fijada en mi cabeza como objetivo a batir….las cuentas eran claras. Hora y media para nadar, seis horas y media sobre la bici (unos 27-28Km/h) y cinco horas para completar la maratón.


A día de hoy me siento fuerte, muy fuerte….pero sigo viendo el objetivo de las 13h como un sueño y un objetivo real. Cierto que los test en agua dicen que debería estar en torno a la hora y cuarto, o menos. La bici es una incógnita, recuerdo el circuito bastante rápido pero la acumulación de horas y kilómetros será muy complicada y a la media que sea capaz de sacar habrá que añadirle al menos 15 o 20 minutos de paradas a estirar y comer adecuadamente….con lo que tal vez siete horas sea más adecuado. Por último la maratón, sin duda lo que más estoy preparando, creo que acertadamente ya que no solo era mi faceta más floja, sino que al ser la última….ahí nos jugaremos posiblemente la meta. Aunque quiero rebajar objetivos, cada día se afianza más la idea de tratar de bajar las cuatro horas en la maratón. Posiblemente sea una locura, pero dado que la idea es correr sin parar (salvo en los avituallamientos) los 42,2 kilómetros…podría ser!.
Con todo esto, el objetivo se mantiene en bajar de las 13h. Para muchos será tontería fijarse un objetivo de tiempo en un debut así, puede suponer una presión extra innecesaria, pero yo lo necesito, trabajo mejor “por objetivos”, necesito una regla que mida mi esfuerzo, un resultado que justifique el trabajo. No quiere decir que no esté preparado para terminar en 14 o 15 horas, pero necesito fijar un objetivo de disfrute que haga que todo el sufrimiento (que sin duda habrá) tenga sentido.
Esto no hace que la espalda no duela con 30Km de bici o las piernas con 5Km de carrera, pero ahora ahí lo que hago es seguir, la meta está en casa Dios….pero hay que seguir moviéndose hacia delante.
Se que el cuerpo va a pedirme que pare en más de una ocasión, ya cada día preparo y trabajo en estrategias para afrontar esas sensaciones. La idea de la meta me la guardaré para cuando falten cinco kilómetros, antes creo que pueda verla “demasiado lejos” y me desmotive.

Pienso disfrutar de cada momento, pienso hacer como en todas las carreras, saludar a los voluntarios, agradecer al menos con un gesto los ánimos de la gente, quiero intentar que mis paradas en la bici coincidan con donde estén los míos y charlar con ellos…pero sobre todo, quiero mantener el estado de ánimo que tengo ahora, que no es otro que el de la incredulidad de verme en disposición de HACER UN IRONMAN.
Todo el blog está orientado a eso, a no olvidar que hace muy poco tiempo el hecho de hacer un tri olímpico era poco menos que un “reto imposible”, a dejar siempre presente que lo conseguido es una pasada, que mi evolución es brutal y que, además, la he logrado sin que los sacrificios realizados se puedan llamar así “sacrificios”. Simplemente han sido etapas necesarias para alcanzar unos objetivos.
Aún falta mucho, y seguro que aún quedarán post en los que me vaya arriba o me deje llevar un poco por el desánimo, aunque sinceramente creo que de estos últimos (salvo lesión..) ya no va a haber.
Hace poco comentaba la famosa frase de que “el ironman es 10% físico y el 90% mental” y decía que podía estar de acuerdo, pero que en mi caso para aportar ese 10%...mi físico tenía que estar al 110%. Hoy creo que voy a poder aportar ese 10% físico…en cuanto al mental, ja,ja,ja,ja,ja….soy Fran!! ¿alguna duda??.





lunes, 7 de abril de 2014

SEMANA MUY INTENSA

Esta semana ha sido la de mayor volumen en horas hasta la fecha. Casi 15h de entrenamiento sin contar la rutilla que el domingo, como “descanso activo”, puso la guinda a una gran semana en la que solo el puñetero dolor de la zona lumbar puede considerarse un lunar.
La semana empezó con doble sesión el lunes, con 15Km de carrera al mediodía y algo más de 2000m en la piscina probando los intervalos en pirámide (100-200-400-200-100), la verdad es que la piscina empieza a motivarme poco, pero hay que seguir manteniendo el nivel….NO QUEDA NADA!.
Congelado pero feliz de mi "gesta"
El martes, empecé con mis “martes de bici”, gracias al apoyo que recibo en el trabajo puedo hacer horario de 8 a 2 y aunque suponga madrugar tres días seguidos, es un lujo salir a las dos y tener toda la tarde para ir haciendo horas de bici. Me las prometía muy felices y además quería empezar a poner a prueba algunas estrategias de alimentación pensando en el iron. Comí un bocata y fruta a las 12:30 y la idea era llevarme más “pinchos” para la bici. Queso con membrillo y algunas onzas de chocolate valor fue la elección y creo que será lo que lleve el día de la prueba.
Según lo previsto, a las dos y media ya estaba en Las Segadas cambiado y listo para pedalear. Mi idea era ir dirección Campomanes hasta alcanzar los 50km y dar la vuelta para completar 100. Al poco de salir, el fuerte viento en contra y racheado me empezó a poner las cosas difíciles. Hasta Mieres, todavía se aguantaba, pero a partir de ahí resultaba muy difícil avanzar (de ir acoplado ni hablamos) y además las ráfagas laterales en ocasiones “meneaban” la bici y complicaban mucho el avance.
Con este panorama, a la altura de Ujo, decidí tirar para Cabañaquinta pensando que al girar igual mejoraban las condiciones…¡¡mala elección!!! en Moreda literalmente el viento me impedía continuar (os juro que no exagero….con plato pequeño, de pie…y no avanzaba en llano!!). Me paré a comer algo y viendo que solo llevaba unos 30km pensé que podía probar un par de kilómetros de la subida a Coto Bello, cuyo acceso estaba un poco más adelante. Dicho y hecho, allí el efecto del viento era mucho menor, pero las rampas son de órdago. Poco a poco y encontrándome genial, fui subiendo kilómetro a kilómetro (están todos marcados). En principio pensé en dar vuelta en el 5, pero por un lado me encontraba fuerte y por otro pensé que no era probable que volviera a estar ahí arriba….así que ¡¡camino a la cima!!. Con tintes épicos por el fuerte viento, la lluvia y el intenso frío que hacía, conseguí coronar con una inmensa felicidad, de nuevo la increíble sensación de haber alcanzado un estado de forma que me permite hacer cosas con las que antes ni soñaba, me hace “ser vencedor”. Medio congelado (subí de corto), conseguí hacerme una autofoto, comer algo y tirar hacia abajo. La bajada fue un calvario, se me insensibilizaron dos dedos en cada mano, con lo que no tenía sensibilidad alguna al frenar y con el piso mojado….lo dicho, un calvario!. Lo mejor es que una vez abajo, y a pesar del tute, pude rodar acoplado y superar los 30Km/h de media en esa última hora. Objetivo superado.
El miércoles, y tras consultar con el míster, mantuvimos el entrenamiento intenso del mediodía que pude completar con relativa facilidad (estoy asimilando cargas!!!). Eso si…de tarde y bajo una intensa lluvia decidí cambiar la hora de carrera continua por un trote/camino por las pistas de Lieres, en las que pude disfrutar un montón y en las que varios corzos me demostraron lo guapos que son muchos rincones que tengo al lado de casa.
Primer entreno en mar de la temporada
Tras el merecido, y disfrutado, descanso del jueves, llegó el viernes que tenía marcado en el calendario como el primer entreno de la temporada en mar. La lluvia de la mañana me hizo “redudar” del plan previsto, pero al llegar las 17:30 no llovía, así que a por ello!!. Fui hasta el Arbeyal y la verdad es que el mar estaba como un plato. A enfundar el neopreno y al agua. No voy a engañaros….caliente no estaba, pero tras las primeras brazadas, se nadaba sin problema y me lo pasé mejor que bien. Si el Ambit marca bien, nadé a un ritmo fabuloso, dos ida y vuelta hasta el espigón con salida entre vueltas a la arena para entrenar este aspecto (la vuelta al agua es agónica durante unos segundos) para hacer algo más de 2.500m en un ritmo que hoy mismo firmaría para los 3.800 del iron. Al salir del agua, una muy grata sorpresa al ver en la arena a Milín, que concluyendo su entreno de carrera pasó por la playa a ver si me veía. Animado al verle, decidí correr un poco según tenía como opcional en el plan, e hice algo más de 30 minutos de carrera suave que me dejaron más que satisfecho. Para rematar la semana, quedé para cenar pizza con la familia y con unos invitados de excepción. Con Jose y Lucia, disfrutamos de risas, buenas pizzas, unas cervecillas y animada conversación ¿Qué más se puede pedir?.
Y llegamos al día grande de la semana, el sábado gracias al empuje de Jose Somoano, organizamos un “megaentreno” que inicialmente consistía en sacar unos 100Km de bici por la mañana y a continuación realizar la Media Maratón Ruta del Sella, que une Arriondas con Ribadesella
Con Somoano en un alto del recorrido
Así que a las 12 del mediodía estaba en Ribadesella con la bici para arrancar con el entreno. Salimos suave y por el recorrido que hará el triatlón (half y olímpico) que habrá en Septiembre. Vaya broma de recorrido!!, aparte de transcurrir por carreteras muy estrechas y en muchos casos mal asfaltadas, los desniveles son importantes y prácticamente no hay un metro llano. Es cierto que el recorrido es precioso y las vistas inmejorables, pero se presta más a una marcha cicloturista que a disputar un triatlón. Las duras subidas y las comprometidas bajadas, sobre todo la penúltima, seguramente harán las delicias de los triatletas “más ciclistas” pero para los rodadores como yo….excesivo!. Nosotros lo hacemos con mucha calma, disfrutando del fenomenal día que hace y del sol que por fin ha salido después de un amago de lluvia en el arranque por las calles de Ribadesella. Completados los más de 40 kilómetros del circuito, tiramos hacia Arriondas para completar el entreno. Ahí me voy un poco por delante, para trabajar la postura de acople después de las subidas, y aunque con bastante dolor en las lumbares y glúteo izquierdo, aguanto bien y mantengo la velocidad por encima de los 30Km/h. La mejor lectura es que al llegar a Arriondas, me bajé de la bici para esperar a Jose y en un par de minutos estirando, el dolor mejoró mucho y al volver a montar estaba muy entero. Está claro, en el iron me bajaré de la bici al menos en los kilómetros 60 y 120 para comer algo tranquilamente…cinco minutos en cada parada no supondrán nada, y pueden resultar determinantes para aguantar el resto.
Llegamos a Ribadesella con el tiempo justo para cambiarnos, meter la bici en el coche y coger el autobús que nos lleve a la salida en Arriondas. Hace mucho calor y realmente estoy cansadín, al final han sido tres horas y media sobre la bici y todo va sumando.
En Arriondas nos encontramos con Héctor y Jose Morillo, tomamos un cafetín y a la salida. Mi intención es contener el ritmo en los 5:15min/km y hacer la carrera con Somoano, pero (¡¡mierda de dorsales!!), salimos ya entorno a los 5min/km y con mucha facilidad. Sobre el kilómetro 3 Somoano se encuentra con unos conocidos y ajusta su ritmo al de ellos. Yo tirado en todo momento por Jose Morillo, me mantengo en el ritmo inicial y, codo con codo, los dos Trimineitors vamos haciendo kilómetros. A pesar del cansancio acumulado, los pasos van siendo todos en un “machacón” ritmo de 4:50/55 y pienso que estará genial acabar esta prueba por debajo de la hora cuarenta y cinco.
La carrera es dura, hay varios repechos y el correr sin público y por un arcén con el tráfico abierto no es lo mejor, pero sin duda la cabeza es una parte vital a entrenar de cara a nuestro reto, así que me concentro en aguantar el ritmo que me marca Jose y no pienso mucho más.
Meta en Ribadesella. Gracias Jose.

Vamos recogiendo “walking dead”, es muy elevado el número de corredores que caminan, que están parados estirando o que con gestos de dolor se llevan la mano al muslo, los gemelos…está claro que el calor está pasando factura a mucha gente.
Yo aguanto relativamente bien hasta el kilómetro18 en el que el gel tomado en el 16 me reseca la boca de una forma increíble (a pesar de haberlo pasado con una botella de agua casi completa). Veo que me cuesta muchísimo mantener el ritmo y que toca sufrir. Pues bien, de eso se trata no?, paso un calvario en la recta de Llovio y el posterior repecho, pero animado por Jose (y por un “invitado” que se acopló a nosotros casi toda la prueba) consigo reponerme y recuperar parte del buen ritmo. Ya en el 20, una botella salvadora de agua me da el empuje justo para poder llegar a meta. Según el Ambit 1:44:28 (4:56min/km). Muy buen tiempo y fenomenal día de entreno en el que no solo he trabajado el importante aspecto físico, sino que he sido capaz de correr sufriendo y “tirar de galones” para aguantar 5 kilómetros realmente muy duros sin caer en el desfallecimiento…..muy contento!!.
Reagrupados todos, Héctor, Rocío, Morillo, Somoano y compañía en torno a unas cervezas, ponemos fin a un día agotador en el que sin duda hemos dado otro paso importante en el lento camino al iron.  


El Domingo, tocaba regenerar….pues a regenerar!. A pesar de que la idea inicial era hacer un poco de bici suave teníamos excursión con el colegio, con lo que me pareció que con eso sería suficiente para soltar un poco muscularmente y, sobre todo, liberar un poco la mente de tanto entreno programado. La verdad es que creo que fue un acierto, porque el paseo por “El camín encantaú” de Ardisana a ritmo muy tranquilo acompañado de toda la familia fue un auténtico placer y disfruté muchísimo sin ritmos, tiempos, pulsaciones….
Probando "el futuro"??
También fue la primera vez que sacamos a Kona de paseo y, aunque tenía miedo que sus cuatro meses fueran pocos para tanto camino, la verdad es que se lo pasó de cine e incluso tuvimos tiempo de hacer un “minisimulacro” de canicross, disciplina que me gustaría probar en un futuro no muy lejano y de la que ya me estoy informando. Pienso que combinar el deporte que te gusta, con la naturaleza y con un compañero que lo disfrute, tiene que ser guapo. Kona se portó de lujo, con el único lunar de lo agresiva que es con otros perros, es un poco extraño y tendré que buscar soluciones, porque si bien es genial en cuanto a comportamiento y relación con la gente, con todos los otros perros que encontramos se pone como loca sin motivo aparente…a ver como evoluciona.

En resumen, una semana intensa de entrenamientos e intensa de “vida social”, una semana de las chulas y de las que hay que repetir.