miércoles, 3 de junio de 2015

TIEMPO DE DORSALES. TIEMPO DE TESTS.

Hace ya tiempo que no escribo nada para el blog y ¿por qué?, PORQUE HE ESTADO ENTRENANDO MUCHOOOOO!!!! Ja,ja,ja,ja.
La verdad es que desde la catarsis de Coruña, las cosas han cambiado mucho y hemos entrado en una fase de ascenso continuo, mejorando día a día tanto en sensaciones como en datos objetivos.
Los datos de entrenos de Mayo, a pesar del viaje a Nueva York, hablan de casi 48 horas totales de las cuales 19 fueron de bici (más de 400Km), 17 corriendo (180Km), 7 y media en el agua (16 km) y el resto en el gimnasio (punto débil este último que paga mi espalda).
Son datos muy buenos que reflejan lo “enchufado” que estoy y además analizando esas horas veo que en bici han caído puertos como San Lorenzo, o la subida a Corés (acumulando mucho desnivel en la bici), veo que los cambios de ritmo corriendo que hace poco sufría para aguantar bajo los 5 min/km ahora los llevo cómodos por debajo (y bastante) de 4:30 y veo que en la piscina la ganancia manteniendo ritmos fáciles se consolida.
En definitiva, a pesar de las muchas dudas que he tenido, está claro que las planificaciones funcionan y que los tiempos y plazos que marcan la gente que sabe de esto, se cumplen. Esto no quiere decir que todo esto hecho y que lo que me queda vaya a ir rodado. Aún quedan muchas etapas antes de AlpedHuez y, aún cumpliéndolas según lo previsto y llegando a mi 100%, allí se va a sufrir….se va a sufrir y mucho.
El desnivel de la bici es sencillamente brutal. Ayer mismo sumaba unos 1300m positivos en 85Km subiendo Cotobello y os aseguro que iba bien servido. En Alpes tendremos nada menos que 3000m en tan solo 115Km, con una subida final de 14Km constante y agotadora, que no hará otra cosa que ponernos en la salida de una carrerita de 22Km a una altitud de 2000m ¿para que negarlo? Es una jodida locura.
Lo bueno de esto es que no hay tiempos ni referencias que valgan, da igual que corras normalmente a 5 o 5:30, aquello será otra historia y de las que me gustan, para mi? épica y supervivencia.
Pero antes de esto, tenemos muchas citas. Todas interesantes, algunas desafiantes. Como siempre hago, me gusta adelantarme a las cosas y dejar constancia de mis ilusiones para que salgan como salgan, ser fiel a mis ideas y aprender de los fallos y disfrutar de los aciertos. Por eso vamos a resumir lo que tenemos por delante en el ya corto plazo.
6 de Junio. Clásica Lagos de Covadonga. Para nada es mi terreno en la bici, pero dada la bromita francesa, ¿Cómo no apuntarme?. Aquí será muy importante el conseguir acabar con dignidad, en un ritmo aceptable para mi y superando las seguras ganas de echar pie a tierra en las rampas más duras de la Huesera. Mi única referencia parecida a los tramos más duros es San Lorenzo, donde sufrí mucho pero donde aguanté!. La buena compañía de Sergio (que espero mantener hasta Covadonga) es sin duda otro aliciente para ir motivado a disfrutar.
13 de Junio. EcotriMad. Este año mi primer triatlón será este half al que me apunté para devolverle a Sergio la “visita” del sábado anterior. Es un tri bastante duro por lo que cuentan de la bici, pero con pocos datos de la carrera a pie y del agua. La verdad es que a día de hoy no sé muy bien como lo afrontaré. Tengo claro que me gustaría exprimirme en el agua para ver si es cierto que mi mejoría no se limita a que ahora “se empujarme en el muro” y que realmente todo el trabajo específico va a tener una repercusión clara en forma de minutos. No he sido capaz de ver en ningún sitio la distancia a nadar (¡¡!!), pero mi intención sería nadar por debajo de 3:45 los 200m (ala! Ya me he mojado, mis ritmos cómodos estaban entorno a los 4:00). Para la bici no me gustaría forzar mucho ya que mentalmente una petada en este triatlón no sería buena, y si llego fuerte y la media es en un terreno asequible aquí si me gustaría forzarme y ver hasta donde llego manteniendo un ritmo alegre, que en mi caso sería entorno a 5min/km.
20 de Junio. Aunque no hay competición este finde ya que con mucha pena renunciamos a ir a la Babia Sherpa Tour para tratar de entrenar mejor, la idea del sábado es acompañar a Héctor en la última etapa de la Revuelta. En ella, quiere subir San Tirso, Cotobello y finalmente llegar al Mirador del Angliru. Ni se los kilómetros que le salen, pero me temo que mi ritmo no me permitirá ir con él toda la etapa y que pueda cumplir su horario previsto, así que veré como acoplarme para rodar algo con él y sacar adelante un buen entreno.
28 de Junio. Volvemos a As Pontes. Solo nombrarlo hace que se me ponga la piel de gallina. Este año el ironman lo viviré como espectador y sin duda, esto hará que me motive aún más para desear repetir esa explosión de sentimientos que tuvimos al rematar allí el año pasado tanto trabajo y esfuerzo. En As Pontes correremos un “olímpico raro” con 1900m de agua, 45Km de bici y 10,5Km de carrera a pie por el recorrido del ironman (en realidad son una única vuelta a los circuitos en los que los valientes harán dos, cuatro y cuatro respectivamente). Aquí si tengo la intención de acabar con el corazón en la boca y hacer los tres sectores a todo lo que de. No será mucho, pero lo será todo. Habrá que subir la “cuesta de los Mouros” corriendo como sea, nada de andar….que solo es una vez!. Aliciente también acompañar y animar a Bau en su debut en la distancia, estoy seguro de que lo hará de cine.

Ya para Julio hay más cosas, pero eso lo contaremos otro día. De momento a madurar estos proyectos, a seguir sumando y trabajando y, sobre todo, a tratar de mantener el estado de gracia en el que me encuentro. Parafraseando al grande del míster, “estoy de endorfinas hasta arriba”!!!!
VAAAMOS TRIMINEIITORRRRRRR!!!!!

lunes, 18 de mayo de 2015

ECHANDO LA VISTA ATRAS

Hace unos días, me encontré por casualidad un archivo en mi ordenador cuyo título era "Ficha Fran Fernández"
La verdad es que cuando hice doble click no tenía ni idea de que era ese archivo y, al abrirse no pude evitar una sonrisa y una lectura detallada.
El archivo era la ficha que Pedro me había pedido cubrir cuando decidí empezar a trabajar con él, después de que Andrés me hablara de un "friki del trail que se dedicaba a entrenar gente".
La ficha la cubrí en Septiembre de 2012 y desde entonces no han pasado ni tres años y la verdad es que merece la pena pararse a pensar un poco.

La ficha transcrita es la siguiente:

NOMBRE Y APELLIDOS: Fran Fernández García
EDAD: 40 años (17/08/1972)
PESO: 85Kg
TALLA: 1,82
DEPORTES PRACTICADOS:
Fútbol (portero); Tenis; Baloncesto; MTB; Montañismo; Escalada; Esquí (pista y travesía); Atletismo.
DEPORTES ACTUALES:
Triatlón; Duatlón; Travesías a nado; Esquí; Montañismo; Atletismo; Trail
DESDE CUANDO CORRES:
"En serio".....desde principios de 2010
TUS MARCAS COMO CORREDOR:
22:30 en el primer 5000 de un duatlón
48:00 en 10.000 (Ribadesella 2010)
1:56:23 en media maratón (MM de la Sidra 2010)
DIAS A LA SEMANA DISPONIBLES PARA ENTRENAR:
Depende de viajes pero a una hora u otra...todos. Normalmente 4-6 días
TIEMPO DIARIO DISPONIBLE PARA ENTRENAR:
Horario laboral 9-1 3-7 (Viernes tarde 3-5:30)
Fines de semana libres. Dos hijos pequeños :-)
Viajes laborales frecuentes (depende de épocas)
Pequeño gimnasio (elíptica, banco, gomas, pesas...) y rodillo en casa. Piscina cercana.
RECONOCIMIENTOS MEDICOS:
Laboral anual.
Prueba de esfuerzo (no específica deportiva) a principios de 2012
ENFERMEDADES Y/O LESIONES A TENER EN CUENTA:
Operado de menisco rodilla derecha. Sin secuelas.
Frecuentes lesiones musculares (últimamente algo menos frecuentes)
OBJETIVOS A CORTO-MEDIO-LARGO PLAZO:
Mejora del rendimiento en carrera, orientada básicamente a triatlón y duatlón.
Finalizar un triatlón olímpico (hasta ahora todos sprints). Inicialmente Junio 2013.
OBSERVACIONES Y OTROS DATOS DE INTERES:
Que el plan considere que tocaré las otras dos disciplinas aunque el objetivo principal sea mejorar la carrera.
Llevo un año tratando de cuidar la dieta aunque es un punto que reconozco que me cuesta mucho.
Régimen de pulsaciones alto para mi edad (visto como normal en la prueba de esfuerzo). Máxima 194ppm.

A día de hoy, seguramente lo más impactante sería contestar de nuevo a la pregunta de "mis marcas como corredor", ya que no siendo para nada mi prioridad la mejora ha llegado casi sin querer y es algo para saborearlo.

.- 20:20 en un 5000 final de un triatlón sprint. Gijón Junio 2013.
.- 44:24 en un 10.000 final de un triatlón olímpico. Sansenxo Mayo 2014.
.- 1:41:37 en media maratón. LLanera Abril 2014 después de 50Km en bici.

Aparte de esto, superadísimo el objetivo de finalizar un triatlón olímpico. No solo uno sino tres y todos con una sensación de éxito absoluta. 
Cayó también un doble olímpico, en el que el éxito quedo mitigado por el axfisiante calor de Logroño, y como no? poder decir que hemos sido finisher de maratón y finisher de ironman.

La lectura de todo esto no puede ser otra que la de que con trabajo, constancia y, sobre todo, convencimiento, se puede lograr casi todo. No es una lejana quimera el pensar que en ese Septiembre de 2012 yo no podía ni siquiera imaginar que pudiese hacer un ironman, que pudiese nadar largas travesías, hacer cicloturistas mientras disfruto y sobre todo, convencerme de que todos llevamos dentro mucho más de lo que pensamos.

En Coruña, tras concluir un maratón en unas dignas 4 horas y 9 minutos  y tras todo el sufrimiento (físico y mental) superado, acuñé una frase muy teatral que era "me he hecho mentalmente invencible".

Seguro que hay muchos caminos para lograr ese estado de fuerza mental que te permita afrontar retos en todos los ámbitos de la vida (incluyo laboral, familiar, social....), pero en mi caso el deporte ha sido el catalizador que ha provocado esto. 
En el deporte que escogí todo me costaba, todo se ponía cuesta arriba....y yo cedía. 
Hoy, todo sigue costando y las cuestas cada vez las busco más empinadas, pero las supero. Cuando las piernas dicen que no tienen más, algo hace que se sigan moviendo. 
No quiero investigar mucho más que es "es algo", simplemente he decidido seguir alimentándolo....y disfrutar de él.




























viernes, 8 de mayo de 2015

RANGOS NORMALES DE ACTITUD

Como lo prometido es deuda, y en base a un comentario de Javi Iborras a mi última entrada, tengo y quiero que usar esta frase suya para titular esta nueva entrada.
La verdad es que es increíble como nuestro estado de ánimo o nuestra actitud puede cambiar tanto las cosas.
No creo que antes del 19 de Abril mi estado de forma fuese tan lamentable para no poder correr más de 13 kilómetros (vaaaaaaleeeeee…..la gripe hizo su trabajo…), ni tampoco creo que ahora esté en un súper estado de forma.
Sin embargo, las últimas semanas han sido de unas sensaciones como hacía tiempo no tenía. Me siento fuerte, me siento con ganas y sobre todo, siento que vuelvo a disfrutar y que los retos que se me echan encima, me “apetecen”.
Este último fin de semana ha estado lleno de actividad y ha resultado más que satisfactorio, cerrando una semana intensa y con grandes sensaciones.
En el plano deportivo venía de una semana de 10, de cumplimiento perfecto del plan establecido y, como ya dije antes, con unas sensaciones muy muy buenas.
Solo irás más rápido, acompañado llegarás mas lejos
Así llegamos al viernes festivo y junto con una nutrida representación del Multideportes Oviedo, además de un par de ilustres Trimineitors, me fui hasta Candás para “mojar el neopreno”. Un agua a 14º (aún un poquito más caliente que la que se espera en el Lac du Verney en Alped´Huez), me sirvió para hacer con menos frío del esperado los primeros metros del año en aguas abiertas. Espero a partir de ahora, poder ir al mar los viernes por la tarde para así ir transfiriendo todo el trabajo de piscina (¡¡que ya van siendo horas!!) al nado continuo en aguas abiertas.
Para el sábado teníamos el plato fuerte. Hacía ya tiempo que me apetecía, y teniendo en cuenta el brutal perfil ciclista que nos espera en Alpes, el ir a Corés en bici era casi obligado. Fiel a la prudencia y paciencia que está dominando esta preparación, decidí que de mano lo haría por la parte “suave”, así que el recorrido elegido fue Las Segadas, Las Caldas, Trubia, Grado, Cabruñana, Cornellana, Belmonte, Aguasmestas y finalmente la subida a Corés. Calculé algo menos de 85km que contaba hacer en menos de 4 horas. 
En un futuro no lejano, llegaré al mismo sitio pero pasando antes por San Lorenzo…ole!.
Como compañero, Toni, que en los últimos meses está logrando que mejore mucho en el agua y, aunque su "sueldo" no lo incluya, también me está ayudando con las crisis mentales que he tenido.
Afortunadamente, sabe bien de que va esto y se ha convertido en un gran compañero de camino.
Los dos planificamos un día completo en el que nuestras sufridas compañeras irían en coche a Corés para esperarnos y hacer alguna actuvidad de tarde juntos.
Monte, familia, amigos, ¿qué más pedir? (Sara hizo la foto)

Salió todo a pedir de boca, una climatología perfecta para el ciclismo, un recorrido muy bonito que hicimos de lo más entretenido con las grabaciones de "Planeta Fran" (VER VIDEO) y la casi incesante charla que mantuvimos. Charla que tan solo dejamos cuando las terribles rampas que rondan el 20% ya cerca del final, nos obligaron a dar lo que nos quedaba para llegar arriba. Yo reconozco que disfruté aunque sufrí bastante.

Una vez que llegamos, tarde de lujo. Una buena comida bajo el hórreo y un más que agradable paseo hasta la cabana para rematar un día sencillamente de diez. Obviamente la cena con Javi y Clara estuvo a la altura.


Al día siguiente había planificado madrugar para ir corriendo hasta La Pornacal, pero el castigo del sábado me hizo ser prudente y aprovechar para descansar bien y disfrutar del relax de un "pueblo pueblo". Así que nada de madrugar, un paseo disfrutando de no hacer nada y bajamos a celebrar el día de la madre con toda la familia. Aprovechando esos "rangos normales de actitud" tras la importante fartura, conseguí tirar de motivación y salrí a hacer una muy buena tirada tipo trail y cerrar una semana realmente buena.
De Lunes a Domingo completamos unas 15h de entrenos, cifra que hacía mucho tiempo que no alcanzaba y lo que va de esta semana (se me ha retrasado lo de escribir) sigue en la misma línea de motivación y buenas sensaciones.

Mañana tenemos un buen reto con la marcha cicloturista Cabrales, con final en Sotres en la que habrá que sufrir para superar los importantes desniveles pero, bueno...con esos niveles de actitud las pendientes se suavizan.
El esfuerzo con actitud positiva sigue costando, pero sienta de otra manera.

lunes, 27 de abril de 2015

HE VUELTO!!!!



Hoy es uno de esos días en los que me apetece escribir algo para el blog. De hecho, llevo unos días ya con ganas de hacerlo y sin encontrar tiempo para ello.
El motivo no es otro de que vuelvo a sentirme animado, y tengo que decir vuelvo porque hasta el Domingo pasado en Coruña, las últimas semanas habían sido auténticamente duras y por más que lo intentaba, no conseguía poner nada de chispa a lo que hacía.

Era consciente de que este año iba a ser “lento”, que había que hacer un gran trabajo de base para poder cimentar nuestro gran reto, y era consciente de que ese trabajo de base es siempre muy desagradecido. Es duro, es pesado, es monótono y sobre todo, no ofrece prácticamente ninguna alegría mientras se hace, al menos no en forma de resultado.
Así y todo, fui haciendo ese trabajo según lo previsto, fui poniendo en verde las celdas de excell, y fui capeando las sensaciones de ir demasiado lento, sabiendo que no hay otro camino.
Pero echaba demasiado de menos la chispa, las sensaciones de “comerme el mundo“ que tenía el año pasado. Muy a mi pesar, y sabiendo que debía hacerlo, no era capaz de olvidarme del año pasado y añoraba esas buenas sensaciones.

Sufrir para crecer. Ultimos metros de 42195.
En Coruña todo esto desapareció, me di cuenta de que si fui capaz de correr una maratón “sin prepararla” y desgastado por completo por una enfermedad en mala fecha, era no solo porque me hice mentalmente invencible, sino porque realmente si que me estoy preparando, si que los 8 meses de entreno tienen un sentido y si que la base sobre la que estamos montando el asalto a AlpedHuez es más que sólida.

Me gusta visualizar esos meses como la preparación de una gran hoguera. No es sencillo ir buscando la mejor leña, colocar la más fina abajo con cuidado, prever por donde encenderás y luego con paciencia y esfuerzo ir colocando uno a uno los pesados troncos que componen la gran pirámide.
Cada tronco pesa y es duro no ver ni una sola llama durante toda esa preparación, pero la maratón de Coruña me hizo ver que tenemos los troncos muy bien colocados y que ahora solo queda hacer la pila bonita. Estoy convencido de que en el momento en el que le acerquemos la llama, la hoguera va a arder de lujo y va a durar.

Por eso desde el Domingo, mi visión es otra. Es cierto que esta primera semana me la he tomado con calma, pero también es cierto que he completado todos los entrenos con muy buenas sensaciones y, a pesar de ser semana de recuperación, hemos hecho un total de casi 8 horas con 80 km de bici en dos sesiones, 24km de carrera en otras dos y algo más de 3000m de pisci en otras dos sesiones. Lo mejor de estos últimos siete días, han sido las sensaciones de fuerza y sobre todo de “ganas” que he vuelto a tener, la verdad es que se echaba de menos.

Lo que viene no es fácil, pero he estado releyendo las entradas del blog de esta temporada y la verdad es que, como siempre, me han ayudado a motivarme y me han demostrado que realmente tienen utilidad para mí.
Ahora nos vienen encima unos meses llenos de pequeños y grandes retos preparatorios que nos costarán y que nos harán sufrir, empezando por la subida a Sotres en la cicloturista del día 9, pero estoy convencido de que nos irá bien, estoy convencido de que mejoraremos sufriendo y estoy convencido de que seguiremos haciendo camino mientras lo disfrutamos.

Gracias a todos los que habéis estado cerca en esta “pequeña gran crisis”, espero a partir de ahora compartir más glorias que penas, pero como no siempre es posible estar arriba, que todos los fondos sean con gente como vosotros al lado.
Con equipo hasta el final. CONFIANZA!



martes, 21 de abril de 2015

A CORAZON ABIERTO

Se acabó, hasta aquí he llegado, no puedo más
Kilómetro 34 y pico de la maratón de Coruña.
Hace muchos kilómetros que se que no puedo llegar con Leti, hace muchos kilómetros que voy corriendo con la cabeza, hace muchos kilómetros que las piernas no pueden mantener el ritmo vivo que ella si tiene. Desde el 28 en el que apareció mi muro personal, he intentado tirar de cabeza para continuar y durante 5 kilómetros lo he hecho y he defendido ritmos para los que ya no tengo fuerzas.
Ahora, en el giro de la subida final de la playa veo que aunque el asfalto claramente desciende, mis piernas no lo sienten así y por más que lo intento Leti se aleja metro a metro, no voy a poder, se terminó el sueño de compartir su primera maratón, esta oportunidad era única y no tengo físico para aprovecharla.
Algo se me rompe por dentro y maldigo la gripe que me tuvo aniquilado durante cinco días hace dos semanas, maldigo el no haberme recuperado y maldigo el haber llegado sin la preparación necesaria para ni siquiera plantearme este reto.
Durante unos metros lucho internamente contra mi orgullo, peleo por ser capaz de despedirme de Leti sin que la decepción que siento pueda minar su excepcional carrera.
Aún hay tiempo para un esfuerzo más, un guiño al milagro, un rezo a lo imposible y fuerzo durante….¿diez metros??...esto no tiene sentido.
Quiero abrazar a Leti y decirle lo orgulloso que estoy de ella, me gustaría transmitirle en ese momento lo que la quiero y lo que la respeto. Quiero ser capaz de expresarle lo enorme que para mí resultan los durísimos meses que la han llevado a llegar aquí.
Tan solo alcanzo a rozarla mientras me aparto de la carrera y me quito uno a uno los cuatro imperdibles que sujetan mi dorsal. No le he podido decir nada más que “sigue, lo tienes dentro, lo tienes…”.
Con el dorsal en la mano me subo a la acera y veo el cartel del kilómetro 35, que cerca he estado.
El primer pensamiento que tengo es el de alivio y paz. 
Pienso que he hecho más de lo esperado teniendo en cuenta como he llegado hasta aquí. Teniendo en cuenta que el Domingo pasado no pude correr más de 13 kilómetros antes de rendirme agotado, teniendo en cuenta que el Lunes y Martes estuve de viaje, comiendo mal y durmiendo peor, teniendo en cuenta que la sinusitis posterior a la gripe me acompañó hasta hace apenas unos días….
Me siento “justificado”, siento que tengo excusas más que suficientes para explicar porque mientras yo estoy parado, mi mujer corre hacia un sueño por el que ha peleado lo que solo ella sabe.
En ese momento sigo pensando en ella, en su esfuerzo, en su dedicación y en que la he dejado sola. Me duele el cuerpo, pero me duele más el corazón, porque no estaré con ella en su primera maratón, porque no podremos mirar hacia atrás y recordar que juntos corrimos 42,195Km, porque no podremos contar a nuestros peques lo que sus papis hicieron, porque me quedo fuera del sueño, porque me quedo fuera de algo muy importante para mi mujer, porque me quedo fuera de un hito en su vida, un hito que soñamos como nuestro.
Le hemos prometido a Bau que correríamos por él el kilómetro 40, y yo no estaré.
Una juez se me acerca justo cuando paso al lado del cartelón del 35….
.- ¿te has retirado?
.- no lo se…
.- si te retiras lo tengo que notificar
.- pues no notifiques nada, voy a seguir.

Con lágrimas en los ojos, pienso que no quiero perderme nada de todo lo que escribí más arriba, y torpemente me pongo de nuevo el dorsal con solo dos imperdibles.
Vuelvo al asfalto y empiezo a trotar y a pensar que, en cierto modo, no tengo otra forma mejor de decirle a Leti lo mucho que la quiero y sobre todo lo mucho que respeto y valoro lo que está haciendo. Llegaré por detrás de ella, tal vez un mundo si no soy capaz de volver a encontrar el resorte que mueve mis piernas, pero llegaré!, pasaré los kilómetros prometidos y, aún corriendo solo, los dedicaré como prometimos.
Curiosamente, mientras avanzo (he de reconocer que con la cabeza un poco “difusa”) una frase me martillea….”mamá ganó a papá”, si!…¿y?.
Es posible que hoy ni David ni Sara entiendan más allá de esa realidad y que posiblemente incluso, (y en ese momento pienso sobre todo en David) dirán algo como ¡¡¡anda!….jaaaa…jaaaaaaa!!!, la risa de Nelson el de los Simpsons es la que pone banda sonora a ese pensamiento, pero creo que en un futuro no muy lejano, entenderán que sus padres trabajan juntos por quererse y por darles la mejor de las familias, que en una pareja no hay vencedores ni vencidos, hay un equipo, una lucha por apoyarnos, un respeto, un reconocimiento continuo a los valores del otro, y francamente eso es por lo único por lo que sigo torturando a mi cuerpo metro tras metro.
Llega la última subida, la que en el 28 supuso el principio del calvario. Se que nos vamos a cruzar y preparo ese momento, tengo que ser fuerte y animarla, quiero que sea ahí donde se de cuenta de hasta donde voy a llegar por ella, porque si, ya no corro por mí, por mí hubiese parado en el 28 cerrando un buen entrenamiento en mi camino a AlpedHuez, por mí….ya no hay por mí, yo soy secundario.
Con menos distancia de la que imaginaba, la veo bajar desde lejos. Viene corriendo muy bien ¡¡que orgulloso estoy!!.
Me ve y en su cara se dibuja la sorpresa.
.- “vamos Le!...voy a acabar por tí….voy a darle el valor que tiene lo que estás haciendo”
Mientras nos cruzamos, adivino que se ha emocionado y mientras yo también contengo las lágrimas, sigo avanzando.
Un pequeño descanso en el avituallamiento previo al kilómetro 39 me sirve para evaluar mi estado. Me cuesta caminar, los cuadriceps me pinchan a cada paso y la cadera izquierda está tan bloqueada que ni caminar es un alivio.
Algo más de 3000 metros me separan de ella, y hay que hacerlos, así que vuelvo a trotar y ya no me pararía hasta la meta.
De estos tres kilómetros me quedo con el momento en que alcanzo a un chico que camina y le animo a que se una a mí. Lo hace durante doscientos o trescientos metros y con un “gracias tío, no puedo más” vuelve a caminar mientras me alejo. Es curioso como empiezo a pensar que “no puedo más” es algo muy relativo….yo no podía más en el 28, no podía más en el 35 y aquí estoy en el 40 y he desterrado el “no puedo más” para siempre.
Kilómetro 40, ahí lo tienes manín, llego tarde pero llego!.
Kilómetro 41, el saludo y ánimo de unos amigos hace que me vuelva a emocionar, lo hicimos.
Kilómetro 42, no se cómo he conseguido correr el último kilómetro “rápido” y ahí estoy corriendo los últimos 200 metros de una maratón y pensando en una persona que se nos fue en Diciembre y a la que Leti me dijo en su día ¿sabes a quién se la voy a dedicar no?....pues ahí la tienes señor, ahí la tienes.
Antes de cruzar la meta ya veo a Leti esperándome y llorando a moco tendido, cruzo con la sensación de haber crecido como persona más que nunca, no me siento atleta, no siento para nada la satisfacción de haber vencido la prueba reina, no levanto los brazos, no siento que he corrido una maratón, siento mucho más, siento que esa mujer a la que entre lágrimas estoy abrazando ha conseguido moverme hacia delante como hace con cada parte de mi vida. 
Siento que esta carrera es el mayor te quiero que he dicho nunca.

Las emociones que a partir de ahí se dispararon no podría llegar a plasmarlas aquí ni siendo el mejor escritor de la historia. Solo se que apenas podía moverme y que no podía parar de llorar, de hecho fue así durante tanto tiempo que resultaba ridículo.
Con el tiempo el dolor de piernas pasa, de hecho lo ha hecho mucho más rápido de lo esperado, pero esta experiencia nos dejará marcados para siempre. La vida nos pondrá muchas pruebas y no todas fáciles, pero mientras tengamos claro el motivo por el cual queremos vencerlas….lo haremos!.
Siempre juntos, siempre adelante.



jueves, 26 de marzo de 2015

ALGO DIFERENTE

Las piernas no van y por más que lo intento el reloj no refleja mi sufrimiento en una mejora del ritmo.

Ayer fue un calvario y hoy la historia se repite, el dolor es importante aunque no definitivo, la torpeza de cada uno de mis pasos si quiere serlo.

¿Hasta donde quiero llegar?, tengo tan claro hasta donde, que creo que he olvidado que hay más de un camino para hacerlo.

Me empecino en creer que solo hay uno, el de la negación del sufrimiento, o tal vez más que la negación, la total aceptación. 

Hay que vencer al sufrimiento con lo que se tenga, nunca izaré la bandera blanca, porque si en algún momento mi cabeza ordena izarla, no habrá ni un solo ápice de fuerza en mis músculos para hacerlo.

Apenas noto satisfacción cuando apoyado en mis rodillas, cierro los ojos y trato de recuperar sensaciones en unas piernas que hace muchos minutos que han dejado de obedecerme.

La última serie ha sido como correr sin músculos, como si solamente un esqueleto rígido fuese lo que impactase con el asfalto, transmitiendo cada vibración al resto del cuerpo que no sabe como absorberlas.

Seguramente el cuerpo está pidiendo un descanso que intentaré darle, le digo eso mientras cierro los ojos y pienso que ahora toca volver a casa, que esto no ha acabado que aún a un ritmo suave tengo que seguir moviéndome.

Mi cuerpo no me cree lo del descanso y no me obedece. Ayer ya se quejó gritando cuando se negaba a doblarse ni siquiera para descansar echado en la esterilla.

La cabeza piensa que lo hemos vuelto a hacer, que hemos usado un recurso mínimo para obtener lo que queríamos y que hemos ganado otra batalla.

El cuerpo renquea, se rinde ante un rival hoy por hoy más fuerte, pero su lentitud al obedecer, sus intermitentes paradas y sobre todo su extrema rigidez, le manifiestan a la cabeza que no se confíe, que tal vez ha ganado una batalla, pero la guerra es larga.

Es posible que tengan que sentarse a negociar, esto no funcionará si no hay acuerdo. Por fuerza la cabeza ganará, como ha ganado, muchas de las batallas, tal vez la guerra pero ¿y después?.

Cuando no haya batallas que librar, cuando las guerras sean recuerdos, la cabeza necesitará del cuerpo para juntos disfrutar de un más que merecido descanso. Hasta entonces, buscarán un acuerdo en el que ella le deje a él disfrutar de sus momentos de relax y él, duro y fuerte, la lleve a ella donde le ordene.


Sufriendo?? Disfrutando?? Llegaremos a un acuerdo!

miércoles, 18 de marzo de 2015

EXCEPCIONES QUE DAN VIDA

Siguen pasando días, semanas, meses y el camino en el que estamos metidos nos sigue poniendo pruebas y sorprendiendo con novedades que no hacen más que poner pequeñas guindas en el pastel que debe ser cada día que empieza.
Dentro de lo que puede llegar a ser la monótona preparación de un reto como AlpedHuez (estamos terminando el sexto mes de preparación y aún nos quedan otros cuatro), está claro que se pueden hacer cosas más que divertidas y que supongan pequeñas metas intermedias que nos motiven y nos animen a seguir.
La parte mental de un reto de este tipo es básica, y uno no puede permitirse el lujo de darse cuenta que se encuentra metido en una rueda de pequeño diámetro en la que solo le queda dar vueltas hasta alcanzar el número de giros que de mano se ha propuesto.
Por este motivo, es más que interesante que dentro de la lógica disciplina de un plan bien diseñado y que exige altas dosis de rutina, podamos meter excepciones que sin ser lo que un programa informático determinaría como “lo mejor”, sin duda uno como persona con sus altibajos, las valora y utiliza como apoyos para seguir avanzando.
Subiendo la Collada de Arnicio con este equipazo.
Dentro de estas excepciones que en las últimas semanas me han ayudado a seguir más que animado, tendríamos el megaentreno que me marqué el sábado 7 de Marzo. Aprovechando el reto solidario que Héctor hacía en Lada (tan solo 101Km en una pista de atletismo de 200m de cuerda), me propuse animar a mis amigos y conocidos a colaborar con esa causa poniendo sobre la mesa un reto que me exigiera mucho físicamente. 
Planteé hacer unos 85km de bici de Lieres a Lada, correr junto a Héctor 10Km y luego volver en bici a casa hasta completar 150Km totales.
La verdad es que aunque conseguimos mover algo más de 200€ para sumar a la causa, me di cuenta de que no es fácil lograr que la gente aporte a causas solidarias y por tanto me di cuenta del inmenso valor que tiene lo que Héctor hace. Reconozco que yo me conformaba con un euro de cada una de las personas a las que se que alcancé con la idea (UN EURO!!), pero así y todo nos quedamos muy lejos de esto y solo unos pocos se animaron a seguir el tirón que dimos. En fin, muy agradecido a estos pocos, y sin perder la ilusión por seguir intentando “hacer”.
En lo que a lo físico se refiere, el día fue un palizón de casi 9 horas de esfuerzo. Acompañado en todo momento por Emilio y Beni (y por Bau hasta Lada en la primera parte) la jornada se convirtió en una combinación perfecta de esfuerzo, disfrute, emoción, sufrimiento y diversión que sin duda definen las excepciones que dan título a esta entrada.
Tras esto llegó una semana ceñida al manual con su sesión de piscina (increíble la mejoría objetiva que tengo este año en el agua clorada, que habrá que tratar de trasladar al mar en los tris), su doble sesión el martes con carrera con desnivel al mediodía y rodillo de tarde, su descanso el miércoles, su nueva doble sesión el jueves en este caso de carrera de calidad al mediodía y rodaje de tarde (rematada con un genial “Jueves de Birritas” con Susana y Nico) y por último el viernes en el que me salté el entreno de piscina para llegar descansado a la prueba de esfuerzo.
Como cada año, pongo mi maquinaria a examen, no tanto por conocer límites y valores óptimos de entreno, sino por estar seguro de que aún tengo pila para aguantar los calentones que me meto.
Homenaje tras la prueba de esfuerzo.
Los resultados, muy buenos. Aunque mi genética no sea la de un deportista de nivel, está claro que el trabajo de los últimos años da sus frutos y todos los valores claves mejoran año a año. Este es el tercer año que hago la misma prueba y valores como % de grasa, capacidades aeróbicas y anaeróbicas, VO2max y umbral y sobre todo la capacidad para recuperar, van en una clara y positiva evolución año a año.
Tras la prueba que como cada año hago junto a Beni, y ya como un clásico, nos fuimos a cenar y, de nuevo como un clásico, fue una de las veladas más divertidas que recuerdo. Yo creo que no dejamos mesa a nuestro alrededor sin “crucificar”, pero gracias a Justin y globos, Güelito y retocá, Gloria Fuertes y ambigua acompañante (no pidáis más detalles por favor!!) nos reímos como pocas veces y disfrutamos del merecido premio tras el duro esfuerzo.
El sábado tempranito una tirada de 1:40 pensando en la maratón de Coruña, que completo con buenas sensaciones y luego a disfrutar de la familia.
Por último, y como colofón de esas benditas excepciones, el Domingo me fui con Kona a participar en mi primer canicross oficial. En Pajares y sobre nieve.
Ya escribí “crónica oficial” (Leer Crónica así que no me extenderé mucho aquí. Simplemente decir que dentro de una preparación de largas distancias no encaja mucho una carrera de sprint de poco más de 3Km, pero que la satisfacción de acabarla dándolo todo, de la sensación de equipo con Kona y del ambiente de deporte “aún sano” que se respira aquí, hicieron de ésta, una experiencia que me gustaría repetir. 
A tope en la entrada a meta junto a Kona.
Además creo que el hecho de que el circuito fuese realmente duro con continuas subidas y bajadas, nieve en la que no es fácil correr y ¿por qué no decirlo? mi buen fondo, me permitieron debutar con un tiempo digno y además colocarme segundo de seis participantes en la categoría de veteranos. Siempre defiendo a los que logran podiums en sus categorías (aunque corran solos) porque pienso que muchas veces hay que echarle valor para probar ciertas cosas y, si alguien demuestra esa decisión cuando el resto no se atreve, merece un premio solo por el hecho de intentarlo. En mi caso y con 42 años, no fue fácil meterme en esto (ya no solo la prueba en si, sino conseguir el material, poner al día vacunas, seguro….) y no puedo negar mi enorme satisfacción por ese “puesto de honor”. Lo malo fue que tenía la comida del día del padre en Las Segadas y no pude disfrutar de la sensación de recibir el premio. En fin, a todo no se llega!!.
Cierro ya esta entrada, que se me ha ido un poco larga, con la reflexión sobre lo que implica el título y lo que en definitiva trato de transmitir siempre en este blog. Mientras hagamos cosas que nos hagan felices, que las disfrutemos, que nos hagan sentirnos mejores, poco importa que sean excepciones o parte de nuestro guión, sin duda esas cosas…nos darán VIDA.