martes, 17 de junio de 2014

CRONICA DEL FINAL DE ESTE CAMINO

Son apenas 200m….al fondo veo el reloj que marca 12horas y 44 minutos. Aunque llevo los dos últimos kilómetros muy emocionado y conteniendo las lágrimas, es ahora cuando esa emoción me vence. Veo a Leti esperando para entrar conmigo, llora mientras levanta los brazos, la señalo con el dedo mientras le digo que ella también lo ha logrado, que esa meta va a ser suya, así lo siento. De la mano cruzamos la meta más bonita de todas cuantas he vivido, he cumplido mi sueño, he terminado un ironman!.

Vilalba 4:15AM. Aunque el despertador sonará a las 4:30, ya me he despertado y la tensión hace que salga de la cama. Hoy es el gran día, hoy intentaré rematar muchos meses de trabajo enfrentándome a la que muchos consideran la prueba deportiva más dura del mundo.
A las seis en punto llegamos al lago de As Pontes, ayer ya recogimos los dorsales y dejamos la bici y la mayoría de las cosas en el box. Dentro ya está todo lo necesario para la bici y la carrera y hoy solo tengo que meter los botes, el casco y los relojes. Como el Suunto no tiene batería para todo el triatlón, he decidido nadar sin reloj, llevar un crono en la bici (aparte del cuenta) y usar el Suunto en la maratón que es donde si quiero controlar los ritmos por kilómetro.
A pesar de que ayer estaba muy tranquilo, hoy ya es distinto. Estamos todos con caras serias, la noche y los focos le dan a todo un aire de tensión especial. Hablamos lo justo y se nos nota que lo que viene no es un juego de niños para nadie. Paso un momento de muchos nervios cuando creo haber olvidado en el hotel la funda de las gafas en la que, además, también tengo los tapones. Gafas tengo otras conmigo, pero sin tapones la natación sería un horror. Estoy totalmente acostumbrado a nadar con ellos, y si no los uso el agua en los oídos me marea. Por suerte, los nervios me han jugado una mala pasada y la funda aparece en un bolso interior de la mochila.
El tiempo pasa muy rápido y antes de que nos demos cuenta nos han llamado al interior del box para llevarnos a la playa y EMPEZAR!.
Ganas, tensión, nervios, intensidad….el cúmulo de sensaciones es enorme en esos momentos en los que somos conscientes de que no hay marcha atrás y que lo que veíamos tan lejos hace unos meses, ya ha llegado.
En el momento de ir hacia el lago, veo que Bau está llegando. Junto a Susana, se han metido un gran madrugón para estar conmigo en este momento, sin palabras. Le hago gestos y me ve, un rápido saludo a distancia es suficiente…también saludo a Su y a toda la afición que traemos que, junto a la “trimipancarta” nos anima haciéndose notar.
Ya en la arena, abrazo a Beni, nos colocamos en el medio hacia la derecha y al poco, un volador nos da la salida.
Los que ya habéis leído muchas de mis crónicas sabéis que me gusta contar las cosas tratando de haceros sentir lo que yo siento. En este caso, la experiencia fue tan intensa que será difícil, pero fiel a mi estilo, intentaré hacerlo así.
Entro caminando en el agua como todos los que me rodean, veo un hueco y al agua. Este momento lo tenía más que visualizado, y en el momento que doy la primera brazada sonrío y pienso “Fran…estás corriendo un Ironman, disfruta, disfruta..disfruta!”.
A partir de ahí 3800m de soledad, en todas las crónicas de ironmans que he leído (que han sido muchas) se hace muy poca referencia a la natación. Ahora lo entiendo, estás fresco, es la disciplina en la que menos tiempo pasarás, y no hay mucho que contar. En mi caso le tenía respeto, ya no solo por el hecho de que nunca había nadado esa distancia (de hecho antes del iron, no nadé 3800, no rodé 180Km y por supuesto no corrí ninguna maratón), sino porque me parecía que el desgaste muscular que implica nadar esa distancia podía pasarme factura. Por este motivó nadé con muchísima calma, respirando bilateralmente, sin fatigarme y tratando de empujar el agua justa para no sobrecargar en exceso los brazos.
Tuve una natación muy limpia, sin golpes y nadando con comodidad prácticamente todo el tiempo. El circuito lo componían dos vueltas a un rectángulo de 1900m con salida a playa intermedia. La vuelta a la playa es complicada porque el sol que acaba de salir nos da en la cara y está tan bajo que es imposible distinguir nada. Así que no queda otra que seguir a los de delante y confiar en que vayan bien. Salgo a la playa con mucha calma, incluso me levanto las gafas y busco a los míos. Veo a Bau y le grito “¿tiempo?”…la respuesta “37 minutos” me deja muy contento, estoy en los tiempos más optimistas que sería nadar a ritmo de 2 minutos los 100m…¡¡bien!!.
Giro por el control, coloco las gafas y de nuevo sin apuros entro en el agua.
Durante esta vuelta, si que ocupo la cabeza en lo que vendrá luego, en lo largo que va a ser el día, en lo duro. Sin duda, aquí cimento parte del éxito posterior, ya que todo son pensamientos positivos. Estoy disfrutando cada brazada y continuamente siento la euforia de estar viviendo algo para mí increíble, estoy siendo parte activa de algo que hace apenas un año me limitaba a ver como una cosa fuera de mi alcance.
Como anécdota de este sector, y para dar fe de la calma que tenía, pude hasta dar las gracias a un voluntario que nos animaba desde una piragua, y a avisar a un compañero que se iba directo a la boya equivocada (tras pasarme literalmente por encima).
Siguiendo con la máxima de no gastar nada más allá de lo imprescindible, completo los 3.800m de natación y pongo los pies en la arena…¡¡1 de 3!!.
La transición me la tomo con muchísima calma, coincido en ella con casi todos los conocidos. Menos Emilio, que nada como un delfín, allí está Jose, Beni, Héctor, Jesús…..nos damos un corto ánimo y cada uno a lo nuestro.
Mi transición no fue demasiado lenta (algo más de cinco minutos), pero hago las cosas con calma. Me quito el neopreno, me seco un poco y me pongo el culotte encima de la malla de compresión. Luego el maillot (así ya voy 100% “Trimineitor”), los guantes y me calzo. Casco que pongo fatal y que solo ya montado en bici me doy cuenta y ajusto bien, y compruebo el tema de los botes y comida (en el maillot solo meto una barrita).
Descuelgo la bici y salgo con mucha más gente de la zona de boxes. Cuando llego al punto donde montamos en bici, veo que Leti está con Susana unos metros más adelante. No me corto un pelo, este triatlón es casi tanto suyo como mío, así que aprovechando que en la charla técnica de ayer nos han recordado que no hagamos atascos por montarnos justo donde esta el juez, y que podemos montar como si queremos un kilómetro más adelante de ese punto, voy trotando hasta donde está, le doy un beso y bromeo con ellas y con el resto del público, recuerdo bien mis palabras…”bueno!, pues nada!, vamos a echar el día!!.

Comienza la bicicleta. Por delante 180Km en los que estoy mentalizado para sufrir hasta la extenuación y en los que se que está el 90% de mis opciones. Se arranca con una corta pero dura subida que todos nos tomamos con mucha calma, es tiempo de asentar el pulso, de comenzar a mover las piernas que han pasado mucho tiempo flotando y de iniciar el trabajo mental que nos permita ir pasando las horas.
Casi arriba de esta primera cuesta me pasa Jesús Rodil, un tipo que tiene que pasar muchos problemas para meter la enorme persona que es, en un cuerpo pequeño. Con un “vamos Fran”, me anima y se va. Yo se que es un ciclista excepcional y, aunque me consta que no llega todo lo preparado que hubiese querido, esta aquí como casi todos para cumplir su sueño y en la bici debe ir ganando tiempo.
Una vez arriba, entro en el circuito y aquí empieza el baile. Unos kilómetros para calentar en los que ni siquiera me acoplo, y enseguida el puerto. Es una subida que no llega a los tres kilómetros con unos porcentajes constantes entre el 4 y el 6%. Meto un desarrollo más que cómodo y con mucha cadencia y sentado me voy para arriba. Paso a gente y asustado por el tema del drafting con el que la organización ha sido muy insistente, me quedo un rato a distancia de otro compañero levantando un poco el pie. Casi al final me decido a pasarlo y al hacerlo me dice…”en la tercera vuelta me voy a cagar en esta cuesta”…¡tercera vuelta!?....hay que llegar a ella.
Una vez arriba empiezan una serie de cortos e incómodos toboganes, en los que tampoco fuerzo y me limito a acompañar los pedales con el peso de mis piernas. El glúteo y la zona lumbar se han ido cargando y empieza el dolor. Miro el cuenta kilómetros y desesperado soy consciente de que llevo 7 Km, y ha empezado.
Bueno, se que vengo con esta lacra y me he preparado a fondo para este momento, he llegado a evaluar la intensidad del dolor hasta límites insospechados y se que solo necesito ser más fuerte que él. 
Lo que os cuento a continuación puede parecer que rebasa los límites de la cordura pero como tal lo escribo, tal fue. Se que mi hija lee estas crónicas (y es algo que inevitablemente me llena de orgullo) así que omitiré “palabras mal sonantes” que en la soledad de la bici salieron de mi boca y que aquí quedan elegantemente implícitas.
Lo cierto es que una de las cosas que sin duda guardaré de este ironman son los intensos diálogos mentales que se mantienen, pero es que en la bici de mentales pasaron a reales y me vi hablando solo sobre la bici. Frases como “¿quieres doler? pues duele!!!, me da igual! duele!!!!....voy a seguir pedaleando…a ver quien es más fuerte!”, o “le ganas Fran, le ganas Fran, eres más fuerte, le ganas!”, salían de mi boca en voz alta mientras mis ojos se clavaban en los guantes sobre el acople. Mis guantes de “Si Quies Pues”, mi lema, mi motivación…
Llego al primer avituallamiento, un poco antes del kilómetro 30. Antes he alcanzado a Jose y respetando el “no drafting”, nos hemos acompañado unos kilómetros. Creo que llego un poco antes que él y al parar él me pasa. Paro aunque no dejo la bici, solo me pongo de pie, estiro hacia atrás y con calma relleno uno de mis botes con el isotónico que nos dan. Aprovecho para charlar un poco con los voluntarios e intento no mirar a los que van pasando. Soy consciente de que sin esas paradas, el dolor tendría más opciones de vencerme, así que aunque me de rabia no poder competir al 100%, pienso que el objetivo aquí es otro, que es acabar y esto es imprescindible para lograrlo.
Vuelvo a la carga con una idea fija en la cabeza, en menos de 30Km estarás en la bajada recuperando y verás a los tuyos…..vamos!!.
El viento es una constante durante toda la prueba y hay momentos en los que nos deja totalmente parados y nos obliga a esforzarnos más en sitios en los que rodar tendría que ser más cómodo. Vuelvo a alcanzar a Jose y cruzamos algunas palabras. En un momento dado, a él le toca comer con lo que me voy por delante ya que yo tendré que parar con más tiempo en el km 60.
Antes de esto, me he cruzado con Milín. Ayer me dio un disgusto tremendo ya que un incidente hace 15 días le ha dejado una rodilla tocada y, tras probar a rodar un poco, nos dijo que sería imposible para él terminar. Para mi eso es un mazazo, recuerdo que sobre Enero, tuvo un momento bajo en el que quiso borrarse y yo le insistí mucho en que siguiera adelante que ya todo se vería.
Por suerte o por desgracia, nos ha tocado vivir situaciones similares y, sin duda por suerte, mi experiencia positiva me sirve para empatizar con él de manera especial y en su momento pude animarle. Pensar que a las puertas del sueño, una rodilla le había despertado….me dolió!. Cuando le cruzaba en la bici, en todas las ocasiones, le gritaba “vamos Milín, fuerza”, e incluso preocupado por que se viniera abajo en la carrera en el último cruce acerté a gritarle “corre sin miedo!!”. Ni siquiera se si me oía o no, pero yo me quedaba de un agusto….
Por supuesto, saludos y palabras de ánimo con todos los compañeros de batalla, el crack de Dani Samalea, Jesús, Héctor Secades, Beni, Lodi….cuando sabes que sonreirás al menos cada vez que te cruces con uno de estos, que serán muchas en total, todo se hace más fácil.
Con todo esto me planto en la primera vuelta. Aunque es difícil dejar de competir porque me encuentro muy fuerte, es obligado seguir el guión así que tras pasar el avituallamiento y junto a todos nuestros amigos, me bajo dejo la bici en el suelo y mientras como algo de lo que llevaba me alejo caminando, saltando, corriendo, y estirando mi maltrecha espalda. Hablo un poco con Bau, con Leti y con Susana. Les digo que es frustrante ver como el dolor me limita. Bau me insiste en que voy como preveía, que tranquilo que esto ya lo sabíamos. Tiene razón, he ido controlando las medias reales de marcha y me sitúo muy cerca de los 30Km/h con lo que…objetivo parcial cumplido.
Vuelta a la bici y otros 30 kilómetros por delante. Vuelvo a subir bien y tranquilo el puerto y arriba al acoplarme el dolor se hace más intenso, más lucha y ahí si paso un momento duro cuando “el diablo” (esa parte de uno que solo habla en negativo), me grita fuerte que aún no he llegado ni a la mitad, que además nunca he pasado de los 150Km y que por muy fuerte que me crea, si sobrevivo a esto, la maratón me matará.
Momento de que el “ángel bueno” ponga toda la carne en el asador, momento de meter en la cabeza un mantra y repetir sin cesar “fuerte Fran, muy fuerte, fuerte Fran, muy fuerte”
En esta vuelta vuelvo a coincidir con Jose y eso me anima bastante. Aunque solo sean unas breves palabras, se hace más llevadero “en compañía”.
He llegado al avituallamiento, he recorrido la mitad del sector de bici, vamos a disfrutarlo. La chica ya me conoce y cuando me ofrece el bidón me dice…”ah tú eres el que tienes que parar”. Paro, dejo la bici en el suelo apartada y voy caminando hacia la mesa. Con tranquilidad como un trozo de plátano, bebo agua y relleno mis dos bidones con isotónico. Vuelvo a la bici, me estiro bien, me despido de los voluntarios y a por otros treinta. Más dolor, más viento, más saludos, más fuerza y ya estoy de nuevo con los míos.
Aquí llego muy fuerte pero con mucho dolor, aparte de la espalda el culotte me ha rozado con la malla en la ingle y por mucho que cambio la postura, se me ha ido haciendo una llaga y duele. En el puesto de asistencia médica pregunto si tienen vaselina, pero no hay, así que nada…hay que aguantar.
Paro, dejo la bici en el suelo y me tiro a estirar. Veo a Bau y le digo “bajo la bici de las 7h”…eso ya es muy grande de por si. Creo que los numerosos seguidores que hay por allí alucinan un poco y piensan que tal vez me estoy retirando, porque cuando tras un rato me subo, me despido y con una sonrisa en la cara vuelvo a pedalear….me animan de una forma increíble. Me dejo llevar por la euforia y les hago gestos con el brazo mientras grito “VAAAAMOOOSSSS”….
Otra vuelta más en la que toca sufrir, lo único positivo es que la malla de compresión bloquea bastante el dolor y este se limita a la zona baja de la espalda y el glúteo. Sin embargo el cuadriceps aguanta un poco mejor. De todos modos, no estoy apretando en absoluto a nivel muscular ni tampoco a nivel de fatiga respirando. Se lo que queda y, dando lo mejor que tengo, regulo al máximo el esfuerzo. Estoy en la velocidad media deseada y eso es más que suficiente.
En esta vuelta comienza la emoción, a pesar de que el dolor es intenso ya se que lo voy a superar. Me acuerdo y echo de menos a mis hijos, pienso que van conmigo, los “Sara” y “David” grabados en mi casco me acompañan ahí donde más falta me hacen, en mi cabeza. No cruzaré esta meta con ellos, pero los llevo conmigo.
130, 140, 150 y me acerco al último giro, al último avituallamiento. En la mitad de este tramo he llegado a estar muy cerca de Jose, pero se ve que está fuerte y ha apretado porque poco a poco me distancia. Antes del giro, ya me cruzado con Milín que me grita un “VENGAAA” que me transmite que está con fuerza mental, siendo así, lo tiene!. Al poco de llegar el cruce es con Jose. Puño arriba y a ello.
En el avituallamiento con mis ya “amigos”, me paro, esta vez un voluntario me sujeta la bici mientras me acerco a la mesa, como otro poco de plátano, bebo, relleno, estiro….y ahora si!; me despido de todos dándoles las gracias y arranco para rematar un buen sector de bici.
En la vuelta, me cruzo con Héctor, Beni y Lodi. Beni viene como siempre sonriendo, creo que me dice algo así como “como vas paaaapaaaa!!!!”…..sonrío, me animo…¡voy!.
En este último tramo aprovecho para despedirme de todos y cada uno de los voluntarios que sin descanso nos han estado animando en cruces y desvíos. Lanzo un beso a todas las chicas seguido de un GRACIAS! y mismo GRACIAS! y pulgar arriba para los chicos. Han sido un apoyo impagable.
En el último repecho antes de la bajada hay uno que nos anima mucho, ahí se me va la pinza. Acoplado, desde lejos y con plato le grito “mira que fiera estoy hecho, hasta ahí acoplao….soy un maaaakiiiinaaaaaa!!!” y el tío “vamos vamos vamos….que grande ereeesss”…
Y aquí estamos, he sido capaz de recorrer 180km, cuando paro el cronómetro que he arrancado al salir, veo no sin una gran alegría la cifra de 6h y 25min….¡¡increíble!!. Si releéis mi última entrada, veréis que para mí y teniendo en cuenta las paradas que tenía que hacer, e hice, bajar de las 6h y media era poco más que un milagro y ahí lo tenía.
Segunda transición que también hago tranquilo, me cuesta mucho doblarme para coger las cosas de la cesta, así que me siento y así ya las tengo más cerca. Antes Leti me ha gritado desde la valla “saluda, para la foto”, pues saludo mujer…saludo. Estoy muy animado y mientras me cambio uno de los organizadores viene a ofrecerme crema solar que no rechazo. Mientras me unto bien, le comento lo fabulosos que han sido todos los voluntarios, que han ido mucho más allá de lo que se puede esperar de un voluntario, que se han desgañitado animándonos, que me han sorprendido y emocionado y que así es imposible fallar.
Me cambio todo menos la malla de compresión, calcetines limpios en unos pies totalmente cubiertos por antirozaduras (que por cierto funcionó de lujo), pantalón, camiseta, gorra, gafas, dorsal hacia delante….y a por la maratón….LA MARATON!.

Salgo bien, me siento muy entero y no noto excesivo cansancio. Saludo a los míos y troto suave, las primeras sensaciones son espectaculares, miro el crono y voy a 5:10, quieto! frena!, esto es largo….muy largo. El primer kilómetro lo hago a 5:15, por suerte mi cabeza piensa en la “cuesta los Mouros” y no hago números (ya que aunque os parezca extraño no soy capaz de saber cuanto tiempo llevo en carrera). No tenía referencia de la salida de la natación, no sabía cuanto había echado en las transiciones y no sabía que hora era, con lo que afortunadamente en ningún momento vislumbre que haciendo una maratón entorno a cuatro horas (que como dije siempre era mi objetivo) hubiese hecho un sub-12.
¿Por qué digo que tuve suerte?, porque tal vez de haber pensado eso, no hubiese respetado tanto ese muro y alguna cuesta posterior que había en la maratón. En boca de casi todos los participantes, la maratón fue algo extraordinariamente duro, no solo porque llevas un montón de horas exprimiéndote, no solo porque son 42 larguísimos kilómetros, no solo porque el terreno es una pista de piedra irregular, no solo porque cuando el viento sopla fuerte el polvo te ciega, sino porque además en los momentos en los que ese viento no sopla, el calor es asfixiante.
Llego al primer avituallamiento y me paro, cojo naranja, bebo Coca Cola y agarro una botella de agua…caminando me arranco a subir la cuesta. Madre mía! Es una rampa durísima que aunque corta, obliga a tirar duro sino quieres quedar clavado. Pienso que ni siquiera el ganador la hizo corriendo en los tres pasos, tal vez me equivoque pero yo al menos no vi a nadie hacerlo de otro modo que no fuese andando.
Paso la cuesta y empiezo a trotar, de nuevo vuelven los ritmos entorno a 5:30, pero en breve un nuevo repecho me quita la ilusión de seguir “rápido”. Es un momento crítico, estamos apenas en el km 4 de 42 y veo que será imposible hacer la maratón en esas soñadas cuatro horas. En ese momento reconozco que me desestabilizo ligeramente (tal vez el único mínimo lunar en una competición mentalmente de diez), pienso que 38 kilómetros son una salvajada, que yo aguanto mal el calor y que la piel de gallina de mis brazos implica que el calor me está pasando factura. Por un momento, pienso que voy a defraudar a mi entrenador, he clavado, incluso mejorado mis previsiones en los dos sectores previos, y voy a “fallarle en el suyo”.
Diálogo interior: "¿Fallarle? ¿Qué me estas contando?, te acuerdas el día que nos sentamos juntos y te dijo ¿Qué previsiones tienes? ¿la maratón en cuatro horas?....yo le miré y totalmente escojonado le dije “¡¡si claro!!....si la bajo de 5 me doy con un canto en los dientes!!”. Pues aquí tienes todos los cantos que quieras machacándote los pies, coge uno y date en los piños, porque hay que seguir trotando, seguir avanzando".
Lo hago, sigo trotando de avituallamiento en avituallamiento, están cada 2,5Km y en ellos los voluntarios repiten una y otra vez que bebamos, que nos hidratemos, que la cosa está muy mal y hay que ir con cuidado.
El ritual es casi siempre el mismo, mitades de naranjas, coca-cola y agua, y una botella para los siguientes 100 o 200m que hago caminando mientras me la echo por la cabeza, la tiro y vuelta al trote. El trote es cansino pero firme, veo que puedo ir a más pero por un lado no me quiero arriesgar, mi cabeza me dice que estoy cumpliendo y que no se puede poner todo en juego, no esta vez. Por otro lado, estoy algo preocupado porque he comido mucho menos de lo previsto, me encuentro de lujo y lo que se es que estoy perfectamente hidratado…no quiero comer más, pero la sombra de un pajarón repentino siempre está ahí. Os puedo asegurar que se ve a mucha gente destrozada, caminando casi arrastrando los pies, yo cuando camino lo hago a un ritmo por debajo de 10min/km y eso también me motiva.
Primer giro y un momento muy bonito, en el giro hay un grupo de 5 o 6 voluntarias, me animan de la que llego, pero al darles la espalda leen en mi camiseta “Asturias” y “Fran” y se ponen a gritar mi nombre y al poco corean “Astuuuuriaaaaas….Astuuuuuriaaaaaas….”; acierto a levantarles el pulgar y con el labio inferior temblando me alejo con mi trote.
La vuelta hacia el primer paso por meta la hago bien, caminando en los repechos, trotando en los llanos. Ya tengo asumido que “no se trata de correr” y que los ritmos no importan mientras siga avanzando constantemente.
No lo tengo muy claro, pero creo que en lo alto de la rampa los mouros, me pasa Héctor, con un “cabeza men…cabeza”, me anima. “Vamos Héctor” le digo. Sufre como todos pero corre que se las pela. Es curioso, pero según me pasa, recuerdo su último post en face, y a su niña Lía con su camiseta…”Mi papá es un ironman”….mierda! se me ha metido algo en los ojos!.
Acabo la vuelta, todos me animan como locos y mi gesto intranquiliza a Leti (luego me lo contaría). Con las manos les hago un gesto de “calma, calma”…mi intención es transmitirles que aquello no va según lo previsto, que me será imposible mantener los ritmos que he manejado en los entrenos y que no “me apuren”, que voy bien pero habrá que echar más tiempo del previsto. A Bau incluso se lo digo y le hago un gesto de caminar con los dedos…”pues camina, tranquilo estás en lo previsto, tienes margen de sobra”.
Vuelta al polvo de la pista y a seguir sufriendo. Tremendo el trabajo mental. Os juro que cuando en las películas salen esos ángeles y demonios a un lado y otro hablándole al protagonista?....SON DE VERDAD!.
A mi se me apareció el demonio para decirme que aún no había llegado ni a la media maratón y que mis ritmos iban decayendo, que en la vuelta anterior me paraba menos en los avituallamientos, que aquella cuestecilla la había hecho corriendo y ahora caminaba, que 25 km si que los había corrido ya, pero no con estas condiciones.
Por suerte, mi entrenamiento mental (los “mas cercanos” sabéis como me he currado esto) sirvió para que un ángel que parecía sacado de una peli de Chus Norris le diera una paliza al demonio y con argumentos de peso lo sacara de mi cabeza. Aún quedaban 25Km si! pero había recorrido 201Km de una manera brutal y estaba viviendo mi sueño, si que me paro más en los avituallamientos, pero es que para acabar como quiero no puedo descuidar, beber mucho, refrescarme, comer algo y no olvidar tomar las sales regularmente, la cuestecilla la podía hacer corriendo, pero para que arriesgar a un sobreesfuerzo o una rotura muscular?. En definitiva, llevé a mi cabeza a pensamientos positivos…y seguí moviéndome hacia delante.
Aquí de nuevo la cabeza me juega una mala pasada, voy viendo el tiempo total de la maratón y se que la última vuelta son 14Km, durante 2 o 3 kms estoy convencido de que caminando (a 10 min el km) tardaré hora y media en hacerla, con lo que “me sobra” un montón para bajarla de 5h que es el nuevo objetivo que me he planteado. Al paso de esos 2 o 3, veo que “algo falla” y caigo en la cuenta de que he calculado con 10Km/h y no con 10min/km….en algo se tiene que notar el esfuerzo!.
Ultimo avituallamiento antes de pasar por penúltima vez la meta, a unos 300m hay unos tractores aparcados, "vamos Fran, camina hasta los tractores y luego ya corre". Así lo hago y paso por delante de los míos trotando. Emocionado casi ni levanto la vista, y me voy a meta…segunda pulsera, miro rápido el arco y pienso “14 km…y me iré hacia ti”…glup.
Vuelvo a donde están todos, esta vez lo tengo claro, he situado a Leti a mi derecha y me voy un poco hacia ella, la señalo con el dedo y muy emocionado le digo “voy a volver aquí por ti, te veo en la meta”…bufff…trago saliva levanto la cara y corro, hago ese kilómetro hasta el avituallamiento mucho más rápido que los anteriores. A pie de la rampa está Héctor, en cada vuelta nos anima “cabeza Fran, cabeza”. Le digo que voy bien, que aún “tengo más” y que la cosa es dura pero va bien. Camina unos metros a mi lado animándome y ataco “los mouros” por última vez.
Estoy cansado, y en esta vuelta utilizo dos técnicas que había entrenado para mantenerme activo. Por un lado pienso que ya no volveré a pasar por donde lo estoy haciendo y así la expresión “última vuelta” la martilleo sin cesar. Por otro dedico cada tramo avanzado a uno de mis amigos más especiales. 
Corro metros por casi todos los que estáis leyendo esto. Recuerdo con especial fuerza el tramo que le dediqué a Nico, normalmente un tramo en el que caminaba y os puedo asegurar que “oía” su voy echándome la bronca “Francisco!..eso es llano, levanta los pies!”. 
Tramo duro el de Bau, me propuse aguantar hasta un avituallamiento y se hizo largo muuuuyyy laaaargooo. Pero a mi hermano no voy a fallarle. 
Corrí por Javi “el de Les Segaes”, que el día anterior me había mandado un whatsapp en el que ponía en valor lo que había logrado hasta ahí, restando importancia al resultado…muy guapo. 
Corrí por Iborras y “nuestro Pienzu”, esta vez no hizo falta amigo, llegamos enteros. 
Corrí por Sergio, que me dejó su bici en mi debut en distancia sprint y que ahora me ve como un referente y pronto culminará en la bola del mundo su primer triatlón.
Todos y cada uno de los que me habéis apoyado me empujasteis hasta la meta.
Bonitos también los cruces, con mis amigos y compañeros de fatiga en esta aventura. Si me equivoco en el orden me disculpáis.
Jose Morillo. Carrerón que se ha marcado, fenomenal en la maratón, el choque de palmas que nos damos casi me arranca la mano, pero aguanto…estoy fuerte.
Héctor Secades. Otro galgo. Creo que le digo algo como “así señores se hace un finisher”.
Milín. Buff…coincidimos en un avituallamiento. Nos abrazados y emocionado me dice “no sabes como me alegro por ti”….”pues anda que yo!”. A mi me quedan unos dos kilómetros más que a él pero los dos sabemos que esto no nos lo roba nadie.
Jesús Rodil. Está sufriendo mucho en la maratón, es duro…muy duro. También chocamos las palmas y también nos emplazamos a meta.
Lodi. Este es un grande, siempre bromeando, siempre haciéndonos reír, ahí está….va a ser un finisher!.
Por último Beni. Sabéis que es uno más de mi familia, hemos entrenado mucho juntos, hemos dado juntos muchos pasos previos y aunque le quedan algunos kilómetros, también vamos a compartir este sueño. Nos paramos, un abrazo que dura segundos, le cojo la cara y se lo dejo claro “no lo dudes! lo hemos conseguido”

Estoy de nuevo donde los tractores, he trotado bien los últimos kilómetros y solo he caminado en las rampas más duras. He animado a un chico que agotado decía que no podía más.
Desde el último avituallamiento sonrío como un bobo, mi reloj dice que bajaré de 5h la maratón, estoy viendo la zona de meta y oigo al speaker y la música.
Paso a una familia que me anima a correr, les digo que ya está, que donde los tractores me pondré a correr…al pasarles ven mi camiseta y ¡¡son asturianos!!. Con esos ánimos arranco a correr y ya no me pararía hasta cruzar el arco de meta.
Estoy llegando puedo correr rápido y lo hago, levanto el puño y saludo a los que me animan….como arrancaba esta crónica termina este sueño, con ella, con mi amiga y compañera, con la persona que ha estado ahí SIEMPRE y sin cuya presencia esto no hubiese sido ni planteable…TE QUIERO.
Tras la meta, el segundo abrazo es para Bau, otro para el que las palabras no llegan, el tercero para Susana…y así decenas de abrazos de gente más cercana y de nuevos amigos. Alegría, emoción, intensidad….
Todos los que fuimos completamos nuestros sueños…todos estamos bien.
El ironman es algo más que una prueba deportiva, aquí nadie que sepa de lo que habla te pregunta por tiempos o puestos, solo si has acabado.
Del ironman me llevo una experiencia única e inolvidable, un camino pleno, momentos gloriosos y una personalidad más rica que “antes de”….

Me atrevo rematar adaptando una frase de Maurice Herzog, primer hombre que subió un ochomil, y que cuando le preguntaron algo como “¿y ahora qué?” contestó como remate de su libro “hay otros Annapurnas en la vida de los hombres”, refiriéndose en su caso que no todo era escalar montañas…obviamente ahora más que nunca me siento triatleta y seguiré haciendo triatlón porque me llena y me completa, pero desde luego “hay otros ironmans en la vida de los hombres”.

SOLO UNA FOTO....DE SOBRA!!!








3 comentarios:

  1. Joé Fran. Se me humedecen los ojos. Jejeje. Decir emocionante es poco. Que gran crónica !!! Según leía visualizaba el recorrido, tanto que tengo la sensación de conocerlo perfectamente. Parece que te estoy viendo!!! No me queda más que darte / daros la enhorabuena otra vez, porque menudo equipo tienes en casa !!! Ahora a disfrutarlo tod@s.
    Un abrazo.

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  2. BRAVO, BRAVO, BRAVO !!!! Sin palabras...me he emocionado ! ENHORABUENA !!!

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  3. BRAVO, BRAVO, BRAVO !!! ENHORABUENA !!! Sin comentarios...me he emocionado !

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