viernes, 30 de enero de 2015

CALENDARIO

Con casi ya cuatro meses de entrenamientos a la espalda es tiempo de “empezar la temporada” y no solo ponernos serios con los entrenamientos, comidas etc, sino también de planificar un poco la temporada en cuanto a dorsales se refiere.
Condicionado en gran medida por los compromisos familiares, hemos fijado unas cuantas citas previas al gran día, para intentar ir cogiendo el punto de forma ideal.
De momento, ésta sería la imagen que tendría en el calendario.
.- 7 de Febrero. Un entreno combinado en el que pretendo cubrir los 60Km de Lieres a Ribadesella en bici, para una vez allí correr los 8,5Km de la pedreste de Ribadesella. Un primer contacto con las transiciones en el que espero “engañar” a algún amigo para no ir solo.
.- 1 de Marzo. Trail de Deva (Gijón). 22km con fuerte desnivel en los que la idea es acompañar a Bau. Previsiblemente eso debería ser un ritmo aceptable para mí, pero no deja de ser un fuerte reto en el que seguro que cogemos sensaciones para pruebas de resistencia.
.- 22 de Marzo. Media Maratón de León. Tras la experiencia del año pasado, imposible fallar. Un buen viaje organizado por Héctor en el que pasarlo bien y sacar un buen entreno. De nuevo de liebre de Leti, aunque no se yo si este año tendrá más ritmo que yo…y esperando ver como mi ahijado termina su primera MM.
.- 19 de Abril. Hasta me da miedo escribirlo, Maratón de Coruña. Como fiel compañero de los avances deportivos de Leti hasta ahora, casi imposible negarme a estar con ella en su gran objetivo. Tras la oportuna consulta con Pedro, y aún discrepando en este caso de mi capacidad para “estar ahí”, el caso es que ya estoy inscrito y mentalizándome para estar donde Leti necesite que esté. Fue gracioso cuando Pedro me dijo algo así como “…y bueno, si ves que vas muy justo siempre puedes parar, al fin y al cabo solo es un entrenamiento”….¡¡si claro!!, voy a la primera maratón de Leti (¡¡Y OJO…MI PRIMERA MARATON!!) y lo voy a dejar. Ja,ja,ja,ja, está claro que es un reto con todas las letras y que habrá que llegar a la altura, aunque a día de hoy siento que “me faltarán metros”. Confianza ciega a seguir lo marcado.
.- 10 de Mayo. Si al final se confirma lo que “Triathlon Festival” está organizando, me gustaría hacer la machada de participar en cuatro pruebas en el mismo día. El formato es muy interesante ya que con cierto descanso entre ellas, te proponen una carrera ciclista de 47Km, un trail de 11, una prueba de MTB de 22 y una carrerita de 10Km. Sin duda un buen reto que a esas alturas ya debería servir de motivación.
.- 13 de Junio. EcotriMadrid. Un half bonito y con cierto desnivel que me he marcado como la piedra de toque casi final para AlpedHuez. Iré en compañía de Sergio, que también hará AlpedHuez y sin duda nos divertiremos sufriendo.
Alguna cosa más caerá seguro pero a groso modo esas son las citas más importantes para ir centrando la mira en la diana y tratar de llegar al último de Julio al 105% de mi capacidad.

En estas últimas semanas, ya estoy bastante centrado y van cayendo los objetivos de entrenamiento con sensaciones no muy malas. Cierto es que muscularmente los gemelos y los sóleos están tocando mucho las narices, y que la hernia desde luego me recuerda cada día que hay que ir con cuidado, pero me estoy divirtiendo y estoy seguro de que este año va a venir lleno de grandes momentos.
De momento me quedo con esta semana en la que le he pegado duro y tras la paliza de las raquetas del finde (combinada con 1h de carrera el Domingo junto a Kona a 5:30), el Lunes tocaron series en la piscina en la que tengo que ir aprendiendo a ser "del grupo de más de cola" y mentalizarme de que entreno para mi mejora personal, no para competir con nadie.
El Martes una sensacional sesión de rodillo en la que acabé con un puertaco con desniveles entre el 8 y el 10%, algo que os aseguro que no es "pecata minuta" para hacer en el bkool.
El Miércoles 10 cuestas de 2 minutos que completé tras calentar media horuca previa con Kona. Se que no suena a mucho, pero me costó hacerlas y gané la batalla a la pereza y al cansancio. Tal vez un entreno de los que no demuestran una gran condición física, pero si de los que pone una muy buena base mental sobre la que seguir trabajando.
Trás el descanso del Jueves, hoy tocaron unas series rápidas en piscina y una disciplinada hora de gimnasio de tarde en casa. En total una gran semana con volúmen, calidad y sensaciones bastante motivadoras.
Por último, la báscula sigue ayudando y parece que poco a poco voy asentando la tendencia a la baja. En definitiva...momentos para ir ya soñando.
Trabajo de potencia aeróbica disfrutado!


Cuadrando ruedas en el rodillo.

Entreno del Miércoles...de "laboratorio" :-)
Alped´Huez.....MOTIVACION!!!

domingo, 11 de enero de 2015

QUE YE ESO PA UN IRONMAN???

El título de esta entrada se gestó en los últimos kilómetros de la salida de ayer en bici con Jose Morillo. Una salida que sin duda se puede considerar de las mejores salidas en bici que recuerdo en los últimos tiempos, ¿el motivo? que no tuve prácticamente ninguna molestia de la hernia y eso, inevitablemente, hace que mi cara solo refleje una amplia sonrisa. Da igual que estemos en arranque de temporada y que las cuestas me pongan a jadear como un loco, da igual que el jueves acabara totalmente cojo por un gemelo que se empeña en dar toda la guerra que puede, da todo igual....si monto en bici y no duele....SOY FELIZ.
Mi cara es el reflejo de mis sensaciones.
Pero volvamos al título de la entrada, como decía ya llegando de vuelta a casa, empezamos a bromear con lo duro que resulta que casi todo el mundo nos clave esa frasecita cada vez que nos planteamos un reto, o simplemente hablamos de algún entreno.
¿Qué ye eso pa un ironman?, nos dice gente que rueda a 3:40, que nada los 100m en 1 minuto o cuyas medias en bici no bajan de los 35km/h. Parece que el haber hecho un ironman nos convierte en una especia de superhombres y nada más lejos de la realidad. Cierto que lo hemos hecho, y creo que nadie nos va a quitar nunca el enorme orgullo y la alegría que eso supone, pero de ninguna manera nos ha puesto en un estátus diferente o, ni mucho menos, en un "nivel superior."
Al final ya desfasamos y creemos que si salvamos a un niño de un incendio quemándonos las manos, o incluso sobrevivimos al ébola...un bombero o un inoportuno Consejero de Sanidad nos miraría...y levantando una ceja nos diría aquello de "bah! ¿que ye eso pa un ironman?.
Bromas aparte, el camino empieza de nuevo y sin duda el esfuerzo merecerá la pena. Con eso si que hay que contar. Ahora ya sabemos que podemos, sabemos que cuesta mucho, que el esfuerzo y el sacrificio exigido va a ser enorme, pero también sabemos (y para eso no hay más que dejar que nuestra mente viaje a la recta de meta de As Pontes) que merece la pena, que la satisfacción de lograr cosas que parecen imposibles es algo tan grande que, sin duda, hay que seguir buscando esa sensación.
Este fin de semana, tras el disgusto del jueves donde el gemelo me llegó a bloquear la pierna entera por el dolor (entono el "mea culpa", no debería ser tan cabezón y a veces es mejor ceder) ha sido como una pequeña resurrección. La salida del sábado, huérfana de dolores, en buena compañía fue como ya dije al principio, una de las más disfrutadas en mucho tiempo.
Trimibrothers en Sobrescobio
Hoy, trás el pequeño milagro que obró el fisio ayer en mi maltrecha pierna, tocaba enfrentarse al II Trail del Castañeru Montés. Este año, por las características de la carrera de AlpedHuez me he propuesto entrenar y correr más en montaña. Es algo que no se me da bien, pero hablamos de un RETO no?, pues no nos queda otra.
Nada mejor para abrir la temporada que una carrera corta, sobre el papel no excesivamente dura, con la compañía de mi hermano y organizada por un gran amigo. La idea inicial era que Leti también fuese de la partida con lo que los alicientes eran aún más, pero su delicada rodilla hace que sea mejor ser prudente y centrarse en el asfalto.
Asi que allí nos fuimos, no sin dudas por mi gemelo y sobre todo por mi escasa preparación para soportar una carrera "rápida" de montaña. No conocía el circuito, así que salimos muy prudentes y al poco nos encontramos con una pedazo subida que, con algún descansillo intermedio, nos obliga a caminar y a buscar un ritmo que equilibre los jadeos con el golpeteo del corazón en pecho y sienes....Dios! que calentón!!. Si la subida se hace dura por el desnivel, la bajada es un esfuerzo continuo por mantener el equilibrio sobre un camino totalmente embarrado. La verdad es que aunque voy con algo de dolor en el gemelo, es admisible y disfruto bastante. Llegada a la carretera, un poco de asfalto y a por la segunda vuelta. Manteniendo el ritmo con Bau, subimos las ya conocidas rampas y, no sin esfuerzo, hacemos la bajada manteniendo el culo sobre las rodillas y limpio de barro. Último tramo de asfalto y a meta. Buenas sensaciones para mí, un gran entreno y disfrutado!!.
Ahora de tarde en casa y antes de ponerme a escribir esta entrada, he decidido dar el paso al "Punto de No Retorno" y he tramitado ya la inscripción al Triatlon de AlpedHuez. La prueba de Larga Distancia ya tiene a un asturianito entre un montón de nombres casi impronunciables. No es que dudara de que lo voy a intentar, pero no puedo negar que el hecho de abonar los 195€ de la inscripción me ha puesto la piel de gallina, y el "gatín del estómago" que llevaba tiempo dormido...ahi empieza a desperezarse.
Buuuuuuffffffff.....como escarpias chavales!!!!!!
Estamos sin duda en el camino, en el buen camino. Me siento con ganas de afrontar lo que venga, tengo el apoyo de los más cercanos, los ánimos de los que no falláis, el apoyo de un entrenador que para mí es el mejor, la confianza del pequeño gran club que constituyen los Trimineitors, la aportación del grupo máster de natación del Mutideportes Oviedo, un compañero con quien compartir reto y viaje en familia (no nos queda nada Sergio) y, sobre todo, unas ganas locas de seguir demostrando que con ganas y un pelín de suerte, nadie nos puede parar.
Nos quedan muchos buenos momentos y algunos no tan buenos, pero cruzada la puerta solo hay una dirección en la que remar...HACIA DELANTE!!!!!




miércoles, 7 de enero de 2015

NUEVO AÑO...A POR ÉL!!!!

Toca ponerse en serio si queremos tener opciones de culminar nuestro reto con el mismo éxito que el del año pasado. No es fácil, nada fácil, pero tampoco nos gustan las cosas demasiado fáciles.
Cierto que objetivamente la pretemporada no es que esté siendo mala ni mucho menos, pero las sensaciones no consigo que sean todo lo buenas que quiero. Es posible que sea porque aún recuerdo las fenomenales sensaciones del pico de forma alcanzado en Junio del ya pasado año y eso hace que no valore los esfuerzos que hemos venido haciendo de forma continua en los tres últimos meses.
A mantener el año como lo cerramos. En familia!!
Hasta ahora también iba pasado de peso y eso a mi personalmente me mina. Se que no debo obsesionarme, pero inevitablemente lo hago y el control diario de mi peso marca de una forma muy importante mi estado de ánimo ante los entrenos. De mano pasé toda la pretemporada con unos dos kilos de más sobre el peso del mismo periodo del año pasado, sin embargo en la semana de esqui del año pasado gané esos dos kilos mientras que en la de éste no solo no los he ganado, sino que he perdido algo de peso y eso hace que inicie el año con el peso exacto del año pasado.
Como digo, será una tontería pero es un dato objetivo que me transmite que estoy “como el año pasado” así que podemos aspirar a lo mismo…o a más!.
La verdad es que en estas vacaciones no me he privado de nada, pero si he tratado de machacarme un poco más en las pistas y, sobre todo, mantener una rutina de gomas y abdominales diarias (no veas la gracia que hace ponerse a eso cuando se llega de una jornada de esquí) que con una media hora intensa, creo que me sirvió bastante.
En lo deportivo, pasó la San Silvestre de La Fresneda donde junto a toda la familia disfruté de ponerme de nuevo un dorsal y a pesar de estar fuera de punto y con un gemelo que no acaba de estar al 100% conseguí correr a un ritmo bastante digno y entrar con Leti que además se llevo el premio a la tercera de su categoría.
Cierre de año nada fácil en lo personal, pero muy reforzado en cuanto a percibir lo valioso de los muchos amigos que tenemos y con los que siempre se puede contar. Reforzado en cuanto a valorar cada minuto que tenemos, cada compañía, cada charla, cada saludo…..

Ahora nos toca pensar en el calendario, en escoger carreras para forzarnos a mejorar. No me apetece nada, lo reconozco, pero se que no queda más remedio que ponernos metas que nos obliguen a forzarnos y que nos devuelvan la satisfacción del trabajo bien hecho.
Arrancamos 2015 con fuerza y con ganas de sentirnos de nuevo en el camino hacia algo bonito, mirando sin duda hacia donde nos lleva el camino, pero sin olvidarnos ni un segundo de disfrutar ese camino.


Y SI VAMOS A SOÑAR CON LOCURAS......MEJOR ESTAR UN POCO LOCOS NO?

domingo, 30 de noviembre de 2014

VEINTIUN MOTIVOS

Esta entrada se empezó a gestar el miércoles, cuando salí de trabajar a la una con la horrible sensación de que aún no estaba preparado para el entrenamiento con en el que Pedro me daba una "agradable sorpresa"...21 cuestas cortas (pares skiping, impares sprint) sobre unos 50 metros muy pendientes.
Ahí es nada, pensaba yo mientras iba a Las Segadas para cambiarme y tras calentar, atacar el entreno en la cuesta que desde la fábrica de Arias, sube a Tellego. Un pedazo de muro en el que de crío reivindicabas tu valor subiendo en bici sin bajarte o, lo que es peor....bajando sin frenar mucho.
En fin, como me temía, a pesar de medir mucho y tratar de no forzar, la primera cuesta se me clavó en el pecho como una daga, y la falta de forma se hizo tan evidente que me daban ganas de marchar pa casa y aceptar no una derrota...sino la realidad de que no podía con ello.
Mientras bajaba...empecé a pensar que lo de AlpedHuez es una salvajada y que solo haciendo "salvajadas" podría llegar con opciones....así que con esa idea en la cabeza, empecé a pensar en motivos que me ayudaran, no solo a hacer las cuestas, sino a seguir con el objetivo indudablemente en la cabeza. El resultado más o menos sería éste.

1.- Veintiún curvas son las que componen la subida a AlpedHuez, cada una dedicada a un gran campeón del ciclismo que ha inscrito su nombre como vencedor en la etapa que allí termina del Tour. Sin duda merecerá la pena verse allí, y para ello hay que entrenar mucho.

2.- Es un reto "casi imposible". Ni soy escalador, ni siquiera se me da bien "correr parriba", así que vamos a tener que evolucionar y sufrir mucho para conseguirlo,

3.- Es una forma de superar o al menos convivir mejor con la lesión. Este año he decidido no mencionarla mucho, pero ahí sigue y duele. El hecho de que solo manteniendo un buen nivel físico puedo mantenerla a raya, es sin duda la mejor de las motivaciones.

4.- Es mi desafío y lo he admitido. El otro día en una jornada oí una frase que me encantó. Decía algo así como "Planificar no es pensar en las decisiones futuras, sino trabajar para que las decisiones presentes lleguen a buen fin". Mi decisión ya está tomada y vivo en gran parte de planificar, así que blanco y en botella.

5.- Porque me motiva a cambiar y a evolucionar. Nunca pensé que me metería en un equipo o grupo de natación, y ahí estoy como un novato más, disfrutando de la sensación de mejora que te proporciona hacer cosas diferentes.

6.- Intento enseñar a mis hijos que en la vida las cosas se consiguen solo con esfuerzo y trabajo (no les oculto nunca el factor suerte), por tanto ¿qué mejor ejemplo que hacerles partícipes de un sueño que cueste tanto conseguir?. No solo ya que vean el triunfo y el éxito, sino también que vean que hay días malos, que hay días en los que uno se dobla y cae, pero que siempre hay que levantarse.

7.- Amigos con los que compartirlo. En este aspecto también valdría un reto "menor", pero es cierto que solo cuando llegas al límite, sabes quien cruza ese límite solo para hacerte volver.

8.- Nuevas alternativas, nuevos amigos. Al igual que en la piscina, el empezar a correr con Kona es algo que me aporta mucho. El hecho de que la carrera de AlpedHuez sea casi un trail, hace que esos entrenos con Kona, más irregulares y con peor terreno que una carrera continua normal, sean más favorables y eso me gusta.

9.- El seguir usando todo el componente de superación en mi vida. En mi trabajo, todo mi equipo vive en mayor o menor medida mis retos. Pienso que en el fondo valoran ese espíritu de lucha y en cierto modo he transmitido al equipo mi competitividad y eso nos hace ser mejores cada día.

10.- Porque cada mañana te levantas y respiras. ¿Sencillo no?, pues simplemente ya que respiramos pienso que merece la pena celebrarlo superándonos.

11.- Aquí, al igual que en las cuestas se hace difícil. Esta es la cuesta clave en la que ya has hecho más de lo que te queda, así que aprieta y sufre!!.

12.- Gracias al entreno veo más a mis padres. Puede ser una chorrada, pero gracias a que algunos entrenamientos los tengo que meter al mediodía y ya que tengo la suerte de tenerlos ahí a un paso y que sin duda es la mejor opción para esos mediodías, vamos a disfrutar el placer de darles un beso a mis padres.

13.- Antes hablaba de la planificación. La verdad es que es un poco masoquista, pero disfruto mucho tratando de pensar como me arreglaré para meter puertos, o simplemente como combinaré viajes y eventos para poder cuadrar toda la preparación que me queda.

14.- También mencioné a los amigos y en una entrada anterior, hablaba de los "jueves de birritas". Ya empieza a costar y el último jueves tras tres plenos hubo que abortar, pero no pierdo la ilusión por algo que realmente me ayuda y que ya desde el lunes se fija como un objetivo más.

15.- Duelen las piernas en esta cuesta, pero uno ya ve que si, que hoy lo hacemos y os aseguro que la sonrisilla empieza a aparecer en el gesto desencajado con el que llegas arriba.

16.- En el caso de este reto, y aún ya con 42 años...madurez!. Me da más que pereza organizar viajes y me pongo más que ansioso cuando tengo que viajar. En este caso y a falta de todo un mundo ya me estoy preparando para gestionar las que serán las vacaciones familiares y que trataré de vivir, al igual que con el ironman, disfrutando de cada segundo.

17.- Cuando supero un entrenamiento difícil, me siento bien, y ese sentimiento lo transmito a los demás. Antes hablaba de mis padres y reconozco que en ocasiones cuando a la una salgo del trabajo con historias del mismo y llego a cambiarme, no les hago caso. En ocasiones estoy cansado y de mala leche, me cambio sin apenas contestarles a sus preguntas (ya sabéis como va esto...). Sin embargo, después del entreno y la ducha el estado de ánimo cambia sin lugar a dudas y uno se siente "mejor persona".

18.- Lo mismo se puede aplicar a la familia, amigos, compañeros etc...Las famosas endorfinas existen y os aseguro que cuando uno se enfrenta a semanas con entre 10 y 15 horas de entrenos, tiene endorfinas para dar y regalar.

19.- Nos quedan tres Franín!!!, la sonrisa ya es evidente pero el dolor de los gemelos también. Es momento de echarle pelotas y demostrar que una vez más...vas a ganar.

20.- Solo aquello que es realmente complicado, nos da la sensación de triunfo. Da igual cual sea el desafío, pero como leí una vez "Si cuando te planteas un reto, no dudas de tus opciones de llevarlo a cabo...es que no es un reto". Pues vaya si estas cuestas eran un reto!!.

21.- Ultimo sprint, lo tengo, lo he hecho, la sensación aquí ya es difícil de transmitir pero espero haberlo logrado en las 20 anteriores. Lo que no olvido es que sin la primera de ellas, la 21 no hubiese sido posible.

Pues aquí me tenéis, 21 cuestas después, con la respiración desbocada, las piernas doloridas y una sensación de que me puedo comer el mundo. Sin duda el mundo es demasiado grande y demasiado duro como para que yo me lo coma, pero le he dado un buen bocao y ese me lo llevo para mí.

No pretendía hacer una entrada de "gurú" ni mucho menos, pero si creo que de aquí en adelante esta entrada va a ser una de las que más relea sin duda. Hará falta y mucha, buscar motivos por lo que seguir persiguiendo sueños...y no solo el de AlpedHuez.

Hay que hacer justicia tanto al autor, como a la frase exacta....que yo "traduje" a mi gusto....



miércoles, 19 de noviembre de 2014

ENCENDIENDO LA CALDERA


Semanas ya en las que se combina una parte de relajada pretemporada, con otra en la que voy visualizando el objetivo y motivándome para él.

A la primera parte la ayudó mucho el “Sexto Encuentro de Machotes”, una fiesta especial en la que año tras año junto a un grupo de buenos amigos, para disfrutar de una velada intensa en el espectacular marco de mi cabana. Este año me ha costado un poco más prepararla, posiblemente aún presa de la “depresión post iron” que hace que cueste un poquito más ponerse en marcha, pero que como ya decía en mi última entrada, considero superada.
Sexto Encuentro de Machotes. Batería cargada al 100%.
Aún con ese lastre, me esforcé como cada año en sorprender a los asistentes y creo que lo logré. Al detallín que cada año les regalo como agradecimiento por su presencia (este año ningún machote se quedará sin energía!), le unimos el inefable txakolí que aportan mis amigos vascos, una fabulosa carne directamente traída por Pazos de Argentina y unos fideos con marisco, que consagraron a Bau como el “Master Chef Cabanil”.
En resumen, los once amigos que me acompañaron me hicieron pronto olvidar los disgustos de algunas ausencias y las decepciones de otras, y disfrutar no como nunca…sino como siempre, de una velada que en 2015 costará superar.
En esta relajada pretemporada, podemos poner también los “jueves de cervezas”. Con la complicidad de Su y Nico estamos casi imponiendo la rutina de quedar los jueves de tarde para entrenar y hacer un tercer tiempo tomando un par de cervezas y picando algo, mientras arreglamos el mundo. La verdad es que es algo que me sienta de maravilla y que espero poder mantener al menos hasta que tengamos que poner la “cosa seria” (aún en ese momento….tal vez reduciendo el número de cervezas y evitando el carajillo, se podría lograr, ja,ja,ja)

En cuanto a la segunda parte, la de visualización del objetivo y mentalización, va según lo previsto.
Una charla con el míster, el grupo de entreno máster de piscina con sus agónicas tomas de tiempos, varias sesiones de rodillo completadas, alguna sesión buena de carrera y un constante trabajo abdominal para tratar de mantener la hernia a raya, hacen que me sienta ya en plena acción y, aunque la báscula me dice que estoy algo peor que el año pasado, se que hay tiempo y que hay que ser paciente.
Con Pedro dejamos claro que de nuevo el reto es a muy largo plazo y que debemos ser pacientes. Es momento de ir poniéndonos sobre los raíles pero sin meter mucha leña a la caldera. Dosificar y sobre todo, disfrutar de los entrenos. En esta parte, es un lujo la suerte que he tenido con Kona, ya que es una perra que sin demasiado aprendizaje, resulta una compañera ideal para las tiradas a ritmo y el Domingo completé, junto a ella y Bau, un buen entreno de 55 minutos a una media de 5:33. 
Estoy seguro de que acabaremos probando el canicross en competición, aunque tendré que renunciar a la gran oportunidad que tenía el 4 de Enero en el Campeonato de Asturias (que estará abierto a no federados), ya que estaremos de vuelta del viaje de esquí. No importa! habrá más oportunidades.
En el rodillo voy haciendo sesiones de baja y media intensidad entre los 45 y los 60 minutos. El BKool resulta entretenido y, aunque es duro por lo monótono y sobre todo porque estás en tu casa donde el sofá te llama a gritos, soy consciente de que son entrenamientos realmente efectivos, tanto en el plano aeróbico como en el trabajo específico que más adelante haremos sobre la bici para reconvertirme a escalador.
No queda nada que entrenar chavales!!!!
En cuanto a la piscina, estoy muy sorprendido con las tomas de tiempo preliminares que hemos hecho. Cierto es que yo nadaba en Nava sobre piscina de 20m y ésta es de 25. Pero por ejemplo, recordaba mi mejor 200 sobre 3:23 y aquí he marcado 3:08. El 400 lo dejé en 7:08 (con despiste contando largos incluido) y eso me motiva mucho para seguir entrenando convencido que aquí tengo aún mucho margen de mejora. Extrapolando…una pequeña ganancia de 3 o 4 minutos en los 2,2Km de AlpedHuez implicaría más margen para afrontar la carrera. ¿Lo véis?, mi mentalidad ha cambiado mucho y quiero competir, conociendo mis posibilidades, pero competir!.

Por último, ya he contactado con la organización de AlpedHuez y sigo leyendo crónicas y estudiando los circuitos. Falta mucho y hay tiempo, pero soy de los que necesito estar permanentemente ilusionado y esto me ayuda. Casi todos mis amigos saben ya que el agua nunca pasa de los 15º, que la bici acumula 3000m de desnivel positivo o que en la carrera hay una subida de 1Km al 8% en cada vuelta.

No os queda nada!, para cuando llegue allí sabréis hasta el color del vallado de la carretera o el de las bollas del agua (blancas por cierto ja,ja,ja), estoy seguro que conocer todos esos detalles hará que cuando cruce la meta os sintáis tan eufóricos como yo de haberlo logrado.



martes, 11 de noviembre de 2014

ENCHUFADO!

Hace ya días que tengo ganas de escribir esta entrada, no solo por seguir manteniendo con cierta vida este blog, sino también porque realmente va habiendo cambios que quiero reflejar y que me queden aquí escritos para no dudar de ellos en el futuro.
El tritraje de 2015. Otro motivo de ilusión
Los cambios se refieren a mi estado de ánimo frente al inicio de la nueva temporada y a las sensaciones, sobre todo anímicas, que voy teniendo.
Ya después de la carrera por Lillo con los peques, empecé a visualizar algo de luz en  este nuevo camino que durante algún tiempo veía excesivamente sombrío. Según pasaron los días, me esforcé en “poner en verde” las celdas del Excell que componen mi plan de entreno. A pesar de que se que este viaje será un poco más largo que el anterior (el iron fue a mediados de Junio y AlpedHuez será a finales de Julio), no quería seguir remoloneando y aún sabiendo que hay que ser paciente y prudente en el arranque, necesitaba ponerme en modo ON.
Una buena semana en la que empecé a sumar metros en la piscina, fui duro sobre el rodillo aguantando bien sesiones de 40/45 minutos e hice la carrera según lo previsto, fue el detonante para que ya me sienta “enchufado” y con ganas de más.
Por si esto fuera poco, la semana pasada empecé con un grupo máster de natación al que me incorporé gracias a Jose Morillo. La verdad es que cuando dije que si, pensaba que me estaba apuntando a un “cursillo para mayores” y solo pretendía obligarme a nadar un par de días por semana. Soy consciente que en la preparación del iron, la natación ocupó un tercer puesto muy alejado de bici y carrera. Estaba convencido de haber llegado a mi tope preparando Ondarroa en 2013 y con ese nivel me daba por contento, así que la natación se convirtió en la parte mas suave de los entrenamientos y casi en una recuperación activa.
Para mi sorpresa, y reconozco que alegría, el grupo es un auténtico grupo de entreno, en mi opinión muy bien dirigido y, creo que, sobre todo adaptado a una mejora no solo técnica sino también física. Independientemente de que logre mejorar mis tiempos (cosa de la que ahora mismo no dudo), el hecho de tener dos días a la semana de entrenamiento en agua, más alguno más que tal vez arañe por mi cuenta una vez con la temporada más avanzada, me parece un elemento básico para seguir mejorando.
La disposición del entrenador (omito la palabra monitor) a integrarse en mi plan global es absoluta y muy de agradecer y estoy seguro de que sabremos sacarle el mejor partido posible.
En este marco de incremento de la motivación y de ganas de trabajar, teníamos la Behobia-San Sebastián este domingo pasado. Es una carrera que tiene a Leti completamente enganchada y en la que estaba comprometido para ayudarla como liebre a mejorar su marca del año anterior y tratar de poner el crono en 1:45.
Este año el recorrido cambiaba (viendo el perfil resultante de uno y otro año…se endureció ligeramente) con lo que la referencia perdía un poco de valor. En cualquier caso, el objetivo ahí estaba y había que tomarlo en serio.
Hidratando en el previo de la Behobia.
He de decir que dudaba bastante de si tendría la preparación suficiente para correr 20Km a un ritmo que, aunque en principio debía ser cómodo para mí, tampoco puede considerarse como de paseo.
Desde el triatlón de Logroño de principios de Septiembre, prácticamente no había entrenado nada y, a pesar del que mi peso estaba exactamente en el mismo punto que el año pasado, no me sentía excesivamente fuerte con lo que tuve que tirar de fuerza mental para ir lo más confiado posible.
Por si esto fuese poco, la increíble hospitalidad de mis amigos de Zarautz unido a que aún es tiempo para “excesos” hizo que el Sábado tal vez me hidratara un pelín de más lo que, unido a una noche de mucho calor en la que dormí más bien poco, hizo que llegara a Behobia con pinta de todo…..menos de atleta.
Así y todo, de nuevo toca mentalizarse para no fallar. Por un lado, sería un arranque de temporada malo y, por otro, si el fallo viene por haberme pasado el día anterior….no sería fácil de digerir.
Con todo esto paso todo el tiempo hasta la salida tratando de “encontrarme” y sobre todo mentalizarme para cumplir lo prometido a Leti…¡¡no puedo fallar!!.
Dan la salida puntualmente como siempre (alucinante como controlan eso) y desde los primeros kilómetros veo que hay fondo y que no voy a pasarlo mal. Según pasan los kilómetros me encuentro mejor y voy marcando a Leti con la precisión de un reloj suizo. Tan solo con ligeros retrasos en las dos subidas importantes que tiene la carrera, llegamos a los tres últimos kilómetros en los que habría que forzar para meter el crono en la cifra esperada. El primero de esos tres si que cae en los 4:50, pero los dos últimos se atragantan un poco.
Resultado 10 para un finde 10.
Dando todo lo que tenía (que pienso que es lo más que se le puede pedir a alguien) Leti cruza la meta parando el reloj en 1:45:52 con lo que el objetivo está superado.
Al poco de cruzar la meta, nos encontramos con Susana (que ha sido compañera en todo este viaje) y rematamos un fin de semana perfecto con una recuperación a base de hidratos, proteínas y lípidos perfectamente equilibrada.
En definitiva, pienso que aún quedando todo lo que nos queda (que es muuuuchooooo) me encuentro en un momento bueno, confiado en poder sacar adelante el reto, mentalizado para trabajarlo, animado para seguir mejorando y sobre todo, convencido de que no se puede vivir de rentas y aquí cada día hay que ganárselo.
Por esto último, hago mía la frase de un spot de Audi titulado “Novatos” y que me parece de lo más acertado ya no solo para aplicarlo al deporte, sino para en general todo lo que compone nuestra vida.

“”SOLO HAY UNA MANERA DE LLEGAR MAS LEJOS, CREER QUE SIEMPRE ACABAS DE EMPEZAR”




martes, 28 de octubre de 2014

LECCIONES

Cuando por casualidad leí en el facebook un comentario de Nico de Las Heras acerca de que había inscrito a sus hijas a un trail en Puebla de Lillo, no se me ocurrió otra cosa que lanzarme y preguntarle la edad de sus hijas. No conocía a Nico prácticamente de nada, y mucho menos a su familia. Al comentarme que las edades de sus hijas podían cuadrar con las de David y Sara, me tiré a la piscina y allí que montamos un plan para acudir como “equipín”.
Familia, deporte, amistad.....
Hay veces en que necesitamos un punto de iniciativa y de no pensar demasiado, para que la vida nos regale experiencias únicas y sin duda enriquecedoras. De completos desconocidos, pasamos a compartir y disfrutar una velada el viernes en la que ya vimos que son muchas las cosas que nuestras familias tienen en común, y sobre todo a vivir una jornada el sábado en el que los peques nos enseñaron como debería disfrutarse el deporte con mayúsculas.
Vale que yo siempre promulgue la idea de disfrutar de las competiciones sin falta de medir tu resultado por una clasificación, pero tal vez en el fondo lo hago porque se que nunca podré estar en lo alto de esa clasificación. Está claro que lo tengo asumido, interiorizado y que sinceramente disfruto con lo que hago sin importarme si gano a uno o a diez. Es más que posible que por eso esté disfrutando tanto con un deporte en el que la superación de uno mismo es la clave, en la que el mero hecho de ir cumpliendo retos provoca una satisfacción tal, que te hace olvidarte de clasificaciones o premios.
Así y todo, la lección de compañerismo, de disfrute, de equipo, de apoyo, de unión…y se me acaban las palabras, que nuestros peques nos dieron el sábado en el I Debra Trail, fue sencillamente para enmarcar y para, sin duda, guardar en nuestra memoria para esos momentos en los que no alcanzar un objetivo nos frustra impidiéndonos disfrutar de lo que estemos haciendo.
Pero vayamos a los detalles del fin de semana que merecen su espacio.
Salimos tarde para Lillo y ya de noche llegamos al polideportivo a recoger los dorsales. Momento para las presentaciones y los saludos. Los dorsales son solo para los niños, que en una original modalidad, correrán la nada despreciable distancia de 9Km (al final a mi me saldrían 9,7) y los adultos iremos de acompañantes.
De inicio pensamos en tratar de llevarlos juntos y calculamos que tardarán unas dos horas y media, es decir, lo que más repetíamos es “será como ir un día de monte”…..nada más lejos de la realidad como luego os contaré.
Del pabellón al hostal que Nico se encargó de gestionar y como tiros a la cena. Rica y abundante cena en la que tengo que desempolvar mis conocimientos de física y mecánica para ayudar con los deberes de la mayor del clan De Las Heras Iglesias. Tengo que reconocer que no dormiré tranquilo hasta saber si “hemos aprobado” je,je,je.
Tras un merecido chupito y una sobremesa de esas que no quieres que acaben nunca, a descansar.
David a lo suyo, disfrutando la carrera.

Por la mañana un caótico pero buen desayuno nos coloca ya en la salida. Los nervios de los peques son importantes, pero es que ya sabemos que colocarse un dorsal impone y más si estás entre los 8 y los 13 años.

Una vez que dan la salida, ya vemos que aquello de “un día de monte” no va a ser posible y los peques salen como balas. A pesar de que pensamos que no aguantarán, se empeñan en dejarnos mal y debemos ser nosotros quienes paremos a los más lanzados para tratar de seguir en grupo. Al llegar al primer avituallamiento, intentamos reagrupar un poco, pero ya dejamos a las mamis detrás con Cova y seguimos Nico y yo con los otros cuatro.


David anda como un tiro, y al entrar en un precioso fayeo se nos escapa un poco. Por dos veces lo paro para intentar ir juntos, pero después de hablarlo con Nico, decidimos que yo me vaya con él, y Nico se queda con las tres niñas.
Os juro que alcanzar al enano no fue tarea sencilla, ya que aunque lo tenía a tiro cada vez que me acercaba, él trotaba un poco en sitios en los que la pendiente a mi me decía que si trotaba ahí….podía quedar aún peor!.
Al final lo alcancé y juntos terminamos la subida, charlando y compartiendo jadeos, fue un momento de lo más bonito.
Bajamos con calma y al rato oímos a Sara que por detrás nos llamaba. Venía con Rocio y le dije a David que frenara para que nos alcanzaran, cosa que pasó justo antes del último avituallamiento. De ahí a meta, un fenomenal ritmo que marcaba David y que yo iba controlando para que la fatiga no pasara factura a ninguna de las dos chicas, ya que el enano tenía cuerda para mucho.
Esto se comenta solo no?.
La entrada en meta, apoteósica, ya a falta de 500m me preguntaban ¿nos cogemos de la mano ya?.. aún no….¿ahora?...es pronto ¿AHORA?.. tranquilos!!!!!  JOOO…¿AHOOORAAA??.... venga vah! ahora!!!!. Así entraron los tres de la mano, sintiéndose protagonistas y como dije, dándonos una lección de cómo deberíamos ver el deporte.
Al poco una excepcional Cayetana (la otra benjamina del grupo) llegaba de la mano de su padre y algo más tarde Covadonga y las mamis remataban un carrerón en el que disfrutamos de principio a fin.
Comida de grupo y vuelta a casa con la sensación de haber cargado de cosas buenas esa mochila que todos llevamos y que vamos llenando con las cosas que nos ocurren.

Al día siguiente, más deporte y más “éxitos”…..esta vez fue Leti la que con un tercer puesto en su categoría, con un muy buen tiempo, en el 10.000 de Luanco demuestra que está afinando de cara a la Behobia y que sin duda me va a hacer sudar tinta para poder cumplir como liebre y lograr hacer una buena carrera.
Probando con éxito nuevas cosas.

Como remate del finde, debuté en una carrera junto a Kona. Aunque no era un canicross en si, ya que ni la normativa era la del canicross ni sobre todo la distancia, corrimos juntos la Carrera con Perro del Asturcón y, a pesar de mi salida muy retrasada por el miedo al mogollón que se forma adelante, corrimos fenomenal y remontamos un montón de puestos. Al final casi un kilómetro y medio a un ritmo de 4:19 me dejan una enorme satisfacción, no solo por haber corrido muy a gusto y sin forzar mucho, sino por la sensación de hacer equipo con Kona y ver que disfruta corriendo.


En definitiva, un gran fin de semana que me ha dejado las baterías a tope, y sobre todo el ánimo arriba y muchas, muchísimas ganas de agarrarme al plan de entreno y seguir progresando hacia el objetivo perseguido.