viernes, 8 de mayo de 2015

RANGOS NORMALES DE ACTITUD

Como lo prometido es deuda, y en base a un comentario de Javi Iborras a mi última entrada, tengo y quiero que usar esta frase suya para titular esta nueva entrada.
La verdad es que es increíble como nuestro estado de ánimo o nuestra actitud puede cambiar tanto las cosas.
No creo que antes del 19 de Abril mi estado de forma fuese tan lamentable para no poder correr más de 13 kilómetros (vaaaaaaleeeeee…..la gripe hizo su trabajo…), ni tampoco creo que ahora esté en un súper estado de forma.
Sin embargo, las últimas semanas han sido de unas sensaciones como hacía tiempo no tenía. Me siento fuerte, me siento con ganas y sobre todo, siento que vuelvo a disfrutar y que los retos que se me echan encima, me “apetecen”.
Este último fin de semana ha estado lleno de actividad y ha resultado más que satisfactorio, cerrando una semana intensa y con grandes sensaciones.
En el plano deportivo venía de una semana de 10, de cumplimiento perfecto del plan establecido y, como ya dije antes, con unas sensaciones muy muy buenas.
Solo irás más rápido, acompañado llegarás mas lejos
Así llegamos al viernes festivo y junto con una nutrida representación del Multideportes Oviedo, además de un par de ilustres Trimineitors, me fui hasta Candás para “mojar el neopreno”. Un agua a 14º (aún un poquito más caliente que la que se espera en el Lac du Verney en Alped´Huez), me sirvió para hacer con menos frío del esperado los primeros metros del año en aguas abiertas. Espero a partir de ahora, poder ir al mar los viernes por la tarde para así ir transfiriendo todo el trabajo de piscina (¡¡que ya van siendo horas!!) al nado continuo en aguas abiertas.
Para el sábado teníamos el plato fuerte. Hacía ya tiempo que me apetecía, y teniendo en cuenta el brutal perfil ciclista que nos espera en Alpes, el ir a Corés en bici era casi obligado. Fiel a la prudencia y paciencia que está dominando esta preparación, decidí que de mano lo haría por la parte “suave”, así que el recorrido elegido fue Las Segadas, Las Caldas, Trubia, Grado, Cabruñana, Cornellana, Belmonte, Aguasmestas y finalmente la subida a Corés. Calculé algo menos de 85km que contaba hacer en menos de 4 horas. 
En un futuro no lejano, llegaré al mismo sitio pero pasando antes por San Lorenzo…ole!.
Como compañero, Toni, que en los últimos meses está logrando que mejore mucho en el agua y, aunque su "sueldo" no lo incluya, también me está ayudando con las crisis mentales que he tenido.
Afortunadamente, sabe bien de que va esto y se ha convertido en un gran compañero de camino.
Los dos planificamos un día completo en el que nuestras sufridas compañeras irían en coche a Corés para esperarnos y hacer alguna actuvidad de tarde juntos.
Monte, familia, amigos, ¿qué más pedir? (Sara hizo la foto)

Salió todo a pedir de boca, una climatología perfecta para el ciclismo, un recorrido muy bonito que hicimos de lo más entretenido con las grabaciones de "Planeta Fran" (VER VIDEO) y la casi incesante charla que mantuvimos. Charla que tan solo dejamos cuando las terribles rampas que rondan el 20% ya cerca del final, nos obligaron a dar lo que nos quedaba para llegar arriba. Yo reconozco que disfruté aunque sufrí bastante.

Una vez que llegamos, tarde de lujo. Una buena comida bajo el hórreo y un más que agradable paseo hasta la cabana para rematar un día sencillamente de diez. Obviamente la cena con Javi y Clara estuvo a la altura.


Al día siguiente había planificado madrugar para ir corriendo hasta La Pornacal, pero el castigo del sábado me hizo ser prudente y aprovechar para descansar bien y disfrutar del relax de un "pueblo pueblo". Así que nada de madrugar, un paseo disfrutando de no hacer nada y bajamos a celebrar el día de la madre con toda la familia. Aprovechando esos "rangos normales de actitud" tras la importante fartura, conseguí tirar de motivación y salrí a hacer una muy buena tirada tipo trail y cerrar una semana realmente buena.
De Lunes a Domingo completamos unas 15h de entrenos, cifra que hacía mucho tiempo que no alcanzaba y lo que va de esta semana (se me ha retrasado lo de escribir) sigue en la misma línea de motivación y buenas sensaciones.

Mañana tenemos un buen reto con la marcha cicloturista Cabrales, con final en Sotres en la que habrá que sufrir para superar los importantes desniveles pero, bueno...con esos niveles de actitud las pendientes se suavizan.
El esfuerzo con actitud positiva sigue costando, pero sienta de otra manera.

lunes, 27 de abril de 2015

HE VUELTO!!!!



Hoy es uno de esos días en los que me apetece escribir algo para el blog. De hecho, llevo unos días ya con ganas de hacerlo y sin encontrar tiempo para ello.
El motivo no es otro de que vuelvo a sentirme animado, y tengo que decir vuelvo porque hasta el Domingo pasado en Coruña, las últimas semanas habían sido auténticamente duras y por más que lo intentaba, no conseguía poner nada de chispa a lo que hacía.

Era consciente de que este año iba a ser “lento”, que había que hacer un gran trabajo de base para poder cimentar nuestro gran reto, y era consciente de que ese trabajo de base es siempre muy desagradecido. Es duro, es pesado, es monótono y sobre todo, no ofrece prácticamente ninguna alegría mientras se hace, al menos no en forma de resultado.
Así y todo, fui haciendo ese trabajo según lo previsto, fui poniendo en verde las celdas de excell, y fui capeando las sensaciones de ir demasiado lento, sabiendo que no hay otro camino.
Pero echaba demasiado de menos la chispa, las sensaciones de “comerme el mundo“ que tenía el año pasado. Muy a mi pesar, y sabiendo que debía hacerlo, no era capaz de olvidarme del año pasado y añoraba esas buenas sensaciones.

Sufrir para crecer. Ultimos metros de 42195.
En Coruña todo esto desapareció, me di cuenta de que si fui capaz de correr una maratón “sin prepararla” y desgastado por completo por una enfermedad en mala fecha, era no solo porque me hice mentalmente invencible, sino porque realmente si que me estoy preparando, si que los 8 meses de entreno tienen un sentido y si que la base sobre la que estamos montando el asalto a AlpedHuez es más que sólida.

Me gusta visualizar esos meses como la preparación de una gran hoguera. No es sencillo ir buscando la mejor leña, colocar la más fina abajo con cuidado, prever por donde encenderás y luego con paciencia y esfuerzo ir colocando uno a uno los pesados troncos que componen la gran pirámide.
Cada tronco pesa y es duro no ver ni una sola llama durante toda esa preparación, pero la maratón de Coruña me hizo ver que tenemos los troncos muy bien colocados y que ahora solo queda hacer la pila bonita. Estoy convencido de que en el momento en el que le acerquemos la llama, la hoguera va a arder de lujo y va a durar.

Por eso desde el Domingo, mi visión es otra. Es cierto que esta primera semana me la he tomado con calma, pero también es cierto que he completado todos los entrenos con muy buenas sensaciones y, a pesar de ser semana de recuperación, hemos hecho un total de casi 8 horas con 80 km de bici en dos sesiones, 24km de carrera en otras dos y algo más de 3000m de pisci en otras dos sesiones. Lo mejor de estos últimos siete días, han sido las sensaciones de fuerza y sobre todo de “ganas” que he vuelto a tener, la verdad es que se echaba de menos.

Lo que viene no es fácil, pero he estado releyendo las entradas del blog de esta temporada y la verdad es que, como siempre, me han ayudado a motivarme y me han demostrado que realmente tienen utilidad para mí.
Ahora nos vienen encima unos meses llenos de pequeños y grandes retos preparatorios que nos costarán y que nos harán sufrir, empezando por la subida a Sotres en la cicloturista del día 9, pero estoy convencido de que nos irá bien, estoy convencido de que mejoraremos sufriendo y estoy convencido de que seguiremos haciendo camino mientras lo disfrutamos.

Gracias a todos los que habéis estado cerca en esta “pequeña gran crisis”, espero a partir de ahora compartir más glorias que penas, pero como no siempre es posible estar arriba, que todos los fondos sean con gente como vosotros al lado.
Con equipo hasta el final. CONFIANZA!



martes, 21 de abril de 2015

A CORAZON ABIERTO

Se acabó, hasta aquí he llegado, no puedo más
Kilómetro 34 y pico de la maratón de Coruña.
Hace muchos kilómetros que se que no puedo llegar con Leti, hace muchos kilómetros que voy corriendo con la cabeza, hace muchos kilómetros que las piernas no pueden mantener el ritmo vivo que ella si tiene. Desde el 28 en el que apareció mi muro personal, he intentado tirar de cabeza para continuar y durante 5 kilómetros lo he hecho y he defendido ritmos para los que ya no tengo fuerzas.
Ahora, en el giro de la subida final de la playa veo que aunque el asfalto claramente desciende, mis piernas no lo sienten así y por más que lo intento Leti se aleja metro a metro, no voy a poder, se terminó el sueño de compartir su primera maratón, esta oportunidad era única y no tengo físico para aprovecharla.
Algo se me rompe por dentro y maldigo la gripe que me tuvo aniquilado durante cinco días hace dos semanas, maldigo el no haberme recuperado y maldigo el haber llegado sin la preparación necesaria para ni siquiera plantearme este reto.
Durante unos metros lucho internamente contra mi orgullo, peleo por ser capaz de despedirme de Leti sin que la decepción que siento pueda minar su excepcional carrera.
Aún hay tiempo para un esfuerzo más, un guiño al milagro, un rezo a lo imposible y fuerzo durante….¿diez metros??...esto no tiene sentido.
Quiero abrazar a Leti y decirle lo orgulloso que estoy de ella, me gustaría transmitirle en ese momento lo que la quiero y lo que la respeto. Quiero ser capaz de expresarle lo enorme que para mí resultan los durísimos meses que la han llevado a llegar aquí.
Tan solo alcanzo a rozarla mientras me aparto de la carrera y me quito uno a uno los cuatro imperdibles que sujetan mi dorsal. No le he podido decir nada más que “sigue, lo tienes dentro, lo tienes…”.
Con el dorsal en la mano me subo a la acera y veo el cartel del kilómetro 35, que cerca he estado.
El primer pensamiento que tengo es el de alivio y paz. 
Pienso que he hecho más de lo esperado teniendo en cuenta como he llegado hasta aquí. Teniendo en cuenta que el Domingo pasado no pude correr más de 13 kilómetros antes de rendirme agotado, teniendo en cuenta que el Lunes y Martes estuve de viaje, comiendo mal y durmiendo peor, teniendo en cuenta que la sinusitis posterior a la gripe me acompañó hasta hace apenas unos días….
Me siento “justificado”, siento que tengo excusas más que suficientes para explicar porque mientras yo estoy parado, mi mujer corre hacia un sueño por el que ha peleado lo que solo ella sabe.
En ese momento sigo pensando en ella, en su esfuerzo, en su dedicación y en que la he dejado sola. Me duele el cuerpo, pero me duele más el corazón, porque no estaré con ella en su primera maratón, porque no podremos mirar hacia atrás y recordar que juntos corrimos 42,195Km, porque no podremos contar a nuestros peques lo que sus papis hicieron, porque me quedo fuera del sueño, porque me quedo fuera de algo muy importante para mi mujer, porque me quedo fuera de un hito en su vida, un hito que soñamos como nuestro.
Le hemos prometido a Bau que correríamos por él el kilómetro 40, y yo no estaré.
Una juez se me acerca justo cuando paso al lado del cartelón del 35….
.- ¿te has retirado?
.- no lo se…
.- si te retiras lo tengo que notificar
.- pues no notifiques nada, voy a seguir.

Con lágrimas en los ojos, pienso que no quiero perderme nada de todo lo que escribí más arriba, y torpemente me pongo de nuevo el dorsal con solo dos imperdibles.
Vuelvo al asfalto y empiezo a trotar y a pensar que, en cierto modo, no tengo otra forma mejor de decirle a Leti lo mucho que la quiero y sobre todo lo mucho que respeto y valoro lo que está haciendo. Llegaré por detrás de ella, tal vez un mundo si no soy capaz de volver a encontrar el resorte que mueve mis piernas, pero llegaré!, pasaré los kilómetros prometidos y, aún corriendo solo, los dedicaré como prometimos.
Curiosamente, mientras avanzo (he de reconocer que con la cabeza un poco “difusa”) una frase me martillea….”mamá ganó a papá”, si!…¿y?.
Es posible que hoy ni David ni Sara entiendan más allá de esa realidad y que posiblemente incluso, (y en ese momento pienso sobre todo en David) dirán algo como ¡¡¡anda!….jaaaa…jaaaaaaa!!!, la risa de Nelson el de los Simpsons es la que pone banda sonora a ese pensamiento, pero creo que en un futuro no muy lejano, entenderán que sus padres trabajan juntos por quererse y por darles la mejor de las familias, que en una pareja no hay vencedores ni vencidos, hay un equipo, una lucha por apoyarnos, un respeto, un reconocimiento continuo a los valores del otro, y francamente eso es por lo único por lo que sigo torturando a mi cuerpo metro tras metro.
Llega la última subida, la que en el 28 supuso el principio del calvario. Se que nos vamos a cruzar y preparo ese momento, tengo que ser fuerte y animarla, quiero que sea ahí donde se de cuenta de hasta donde voy a llegar por ella, porque si, ya no corro por mí, por mí hubiese parado en el 28 cerrando un buen entrenamiento en mi camino a AlpedHuez, por mí….ya no hay por mí, yo soy secundario.
Con menos distancia de la que imaginaba, la veo bajar desde lejos. Viene corriendo muy bien ¡¡que orgulloso estoy!!.
Me ve y en su cara se dibuja la sorpresa.
.- “vamos Le!...voy a acabar por tí….voy a darle el valor que tiene lo que estás haciendo”
Mientras nos cruzamos, adivino que se ha emocionado y mientras yo también contengo las lágrimas, sigo avanzando.
Un pequeño descanso en el avituallamiento previo al kilómetro 39 me sirve para evaluar mi estado. Me cuesta caminar, los cuadriceps me pinchan a cada paso y la cadera izquierda está tan bloqueada que ni caminar es un alivio.
Algo más de 3000 metros me separan de ella, y hay que hacerlos, así que vuelvo a trotar y ya no me pararía hasta la meta.
De estos tres kilómetros me quedo con el momento en que alcanzo a un chico que camina y le animo a que se una a mí. Lo hace durante doscientos o trescientos metros y con un “gracias tío, no puedo más” vuelve a caminar mientras me alejo. Es curioso como empiezo a pensar que “no puedo más” es algo muy relativo….yo no podía más en el 28, no podía más en el 35 y aquí estoy en el 40 y he desterrado el “no puedo más” para siempre.
Kilómetro 40, ahí lo tienes manín, llego tarde pero llego!.
Kilómetro 41, el saludo y ánimo de unos amigos hace que me vuelva a emocionar, lo hicimos.
Kilómetro 42, no se cómo he conseguido correr el último kilómetro “rápido” y ahí estoy corriendo los últimos 200 metros de una maratón y pensando en una persona que se nos fue en Diciembre y a la que Leti me dijo en su día ¿sabes a quién se la voy a dedicar no?....pues ahí la tienes señor, ahí la tienes.
Antes de cruzar la meta ya veo a Leti esperándome y llorando a moco tendido, cruzo con la sensación de haber crecido como persona más que nunca, no me siento atleta, no siento para nada la satisfacción de haber vencido la prueba reina, no levanto los brazos, no siento que he corrido una maratón, siento mucho más, siento que esa mujer a la que entre lágrimas estoy abrazando ha conseguido moverme hacia delante como hace con cada parte de mi vida. 
Siento que esta carrera es el mayor te quiero que he dicho nunca.

Las emociones que a partir de ahí se dispararon no podría llegar a plasmarlas aquí ni siendo el mejor escritor de la historia. Solo se que apenas podía moverme y que no podía parar de llorar, de hecho fue así durante tanto tiempo que resultaba ridículo.
Con el tiempo el dolor de piernas pasa, de hecho lo ha hecho mucho más rápido de lo esperado, pero esta experiencia nos dejará marcados para siempre. La vida nos pondrá muchas pruebas y no todas fáciles, pero mientras tengamos claro el motivo por el cual queremos vencerlas….lo haremos!.
Siempre juntos, siempre adelante.



jueves, 26 de marzo de 2015

ALGO DIFERENTE

Las piernas no van y por más que lo intento el reloj no refleja mi sufrimiento en una mejora del ritmo.

Ayer fue un calvario y hoy la historia se repite, el dolor es importante aunque no definitivo, la torpeza de cada uno de mis pasos si quiere serlo.

¿Hasta donde quiero llegar?, tengo tan claro hasta donde, que creo que he olvidado que hay más de un camino para hacerlo.

Me empecino en creer que solo hay uno, el de la negación del sufrimiento, o tal vez más que la negación, la total aceptación. 

Hay que vencer al sufrimiento con lo que se tenga, nunca izaré la bandera blanca, porque si en algún momento mi cabeza ordena izarla, no habrá ni un solo ápice de fuerza en mis músculos para hacerlo.

Apenas noto satisfacción cuando apoyado en mis rodillas, cierro los ojos y trato de recuperar sensaciones en unas piernas que hace muchos minutos que han dejado de obedecerme.

La última serie ha sido como correr sin músculos, como si solamente un esqueleto rígido fuese lo que impactase con el asfalto, transmitiendo cada vibración al resto del cuerpo que no sabe como absorberlas.

Seguramente el cuerpo está pidiendo un descanso que intentaré darle, le digo eso mientras cierro los ojos y pienso que ahora toca volver a casa, que esto no ha acabado que aún a un ritmo suave tengo que seguir moviéndome.

Mi cuerpo no me cree lo del descanso y no me obedece. Ayer ya se quejó gritando cuando se negaba a doblarse ni siquiera para descansar echado en la esterilla.

La cabeza piensa que lo hemos vuelto a hacer, que hemos usado un recurso mínimo para obtener lo que queríamos y que hemos ganado otra batalla.

El cuerpo renquea, se rinde ante un rival hoy por hoy más fuerte, pero su lentitud al obedecer, sus intermitentes paradas y sobre todo su extrema rigidez, le manifiestan a la cabeza que no se confíe, que tal vez ha ganado una batalla, pero la guerra es larga.

Es posible que tengan que sentarse a negociar, esto no funcionará si no hay acuerdo. Por fuerza la cabeza ganará, como ha ganado, muchas de las batallas, tal vez la guerra pero ¿y después?.

Cuando no haya batallas que librar, cuando las guerras sean recuerdos, la cabeza necesitará del cuerpo para juntos disfrutar de un más que merecido descanso. Hasta entonces, buscarán un acuerdo en el que ella le deje a él disfrutar de sus momentos de relax y él, duro y fuerte, la lleve a ella donde le ordene.


Sufriendo?? Disfrutando?? Llegaremos a un acuerdo!

miércoles, 18 de marzo de 2015

EXCEPCIONES QUE DAN VIDA

Siguen pasando días, semanas, meses y el camino en el que estamos metidos nos sigue poniendo pruebas y sorprendiendo con novedades que no hacen más que poner pequeñas guindas en el pastel que debe ser cada día que empieza.
Dentro de lo que puede llegar a ser la monótona preparación de un reto como AlpedHuez (estamos terminando el sexto mes de preparación y aún nos quedan otros cuatro), está claro que se pueden hacer cosas más que divertidas y que supongan pequeñas metas intermedias que nos motiven y nos animen a seguir.
La parte mental de un reto de este tipo es básica, y uno no puede permitirse el lujo de darse cuenta que se encuentra metido en una rueda de pequeño diámetro en la que solo le queda dar vueltas hasta alcanzar el número de giros que de mano se ha propuesto.
Por este motivo, es más que interesante que dentro de la lógica disciplina de un plan bien diseñado y que exige altas dosis de rutina, podamos meter excepciones que sin ser lo que un programa informático determinaría como “lo mejor”, sin duda uno como persona con sus altibajos, las valora y utiliza como apoyos para seguir avanzando.
Subiendo la Collada de Arnicio con este equipazo.
Dentro de estas excepciones que en las últimas semanas me han ayudado a seguir más que animado, tendríamos el megaentreno que me marqué el sábado 7 de Marzo. Aprovechando el reto solidario que Héctor hacía en Lada (tan solo 101Km en una pista de atletismo de 200m de cuerda), me propuse animar a mis amigos y conocidos a colaborar con esa causa poniendo sobre la mesa un reto que me exigiera mucho físicamente. 
Planteé hacer unos 85km de bici de Lieres a Lada, correr junto a Héctor 10Km y luego volver en bici a casa hasta completar 150Km totales.
La verdad es que aunque conseguimos mover algo más de 200€ para sumar a la causa, me di cuenta de que no es fácil lograr que la gente aporte a causas solidarias y por tanto me di cuenta del inmenso valor que tiene lo que Héctor hace. Reconozco que yo me conformaba con un euro de cada una de las personas a las que se que alcancé con la idea (UN EURO!!), pero así y todo nos quedamos muy lejos de esto y solo unos pocos se animaron a seguir el tirón que dimos. En fin, muy agradecido a estos pocos, y sin perder la ilusión por seguir intentando “hacer”.
En lo que a lo físico se refiere, el día fue un palizón de casi 9 horas de esfuerzo. Acompañado en todo momento por Emilio y Beni (y por Bau hasta Lada en la primera parte) la jornada se convirtió en una combinación perfecta de esfuerzo, disfrute, emoción, sufrimiento y diversión que sin duda definen las excepciones que dan título a esta entrada.
Tras esto llegó una semana ceñida al manual con su sesión de piscina (increíble la mejoría objetiva que tengo este año en el agua clorada, que habrá que tratar de trasladar al mar en los tris), su doble sesión el martes con carrera con desnivel al mediodía y rodillo de tarde, su descanso el miércoles, su nueva doble sesión el jueves en este caso de carrera de calidad al mediodía y rodaje de tarde (rematada con un genial “Jueves de Birritas” con Susana y Nico) y por último el viernes en el que me salté el entreno de piscina para llegar descansado a la prueba de esfuerzo.
Como cada año, pongo mi maquinaria a examen, no tanto por conocer límites y valores óptimos de entreno, sino por estar seguro de que aún tengo pila para aguantar los calentones que me meto.
Homenaje tras la prueba de esfuerzo.
Los resultados, muy buenos. Aunque mi genética no sea la de un deportista de nivel, está claro que el trabajo de los últimos años da sus frutos y todos los valores claves mejoran año a año. Este es el tercer año que hago la misma prueba y valores como % de grasa, capacidades aeróbicas y anaeróbicas, VO2max y umbral y sobre todo la capacidad para recuperar, van en una clara y positiva evolución año a año.
Tras la prueba que como cada año hago junto a Beni, y ya como un clásico, nos fuimos a cenar y, de nuevo como un clásico, fue una de las veladas más divertidas que recuerdo. Yo creo que no dejamos mesa a nuestro alrededor sin “crucificar”, pero gracias a Justin y globos, Güelito y retocá, Gloria Fuertes y ambigua acompañante (no pidáis más detalles por favor!!) nos reímos como pocas veces y disfrutamos del merecido premio tras el duro esfuerzo.
El sábado tempranito una tirada de 1:40 pensando en la maratón de Coruña, que completo con buenas sensaciones y luego a disfrutar de la familia.
Por último, y como colofón de esas benditas excepciones, el Domingo me fui con Kona a participar en mi primer canicross oficial. En Pajares y sobre nieve.
Ya escribí “crónica oficial” (Leer Crónica así que no me extenderé mucho aquí. Simplemente decir que dentro de una preparación de largas distancias no encaja mucho una carrera de sprint de poco más de 3Km, pero que la satisfacción de acabarla dándolo todo, de la sensación de equipo con Kona y del ambiente de deporte “aún sano” que se respira aquí, hicieron de ésta, una experiencia que me gustaría repetir. 
A tope en la entrada a meta junto a Kona.
Además creo que el hecho de que el circuito fuese realmente duro con continuas subidas y bajadas, nieve en la que no es fácil correr y ¿por qué no decirlo? mi buen fondo, me permitieron debutar con un tiempo digno y además colocarme segundo de seis participantes en la categoría de veteranos. Siempre defiendo a los que logran podiums en sus categorías (aunque corran solos) porque pienso que muchas veces hay que echarle valor para probar ciertas cosas y, si alguien demuestra esa decisión cuando el resto no se atreve, merece un premio solo por el hecho de intentarlo. En mi caso y con 42 años, no fue fácil meterme en esto (ya no solo la prueba en si, sino conseguir el material, poner al día vacunas, seguro….) y no puedo negar mi enorme satisfacción por ese “puesto de honor”. Lo malo fue que tenía la comida del día del padre en Las Segadas y no pude disfrutar de la sensación de recibir el premio. En fin, a todo no se llega!!.
Cierro ya esta entrada, que se me ha ido un poco larga, con la reflexión sobre lo que implica el título y lo que en definitiva trato de transmitir siempre en este blog. Mientras hagamos cosas que nos hagan felices, que las disfrutemos, que nos hagan sentirnos mejores, poco importa que sean excepciones o parte de nuestro guión, sin duda esas cosas…nos darán VIDA.





martes, 24 de febrero de 2015

ACUMULANDO CANSANCIO

En la hoja de excell que contiene el quinto mes de entreno que estoy apunto de concluir, hay un título que pone "Mesociclo de acumulación". La verdad es que podría significar muchas cosas, metros, horas, intensidades...pero lo que puedo confirmar tras los últimos días es que se acumula cansancio, y mucho.
Es curioso como lo de "sarna con gusto pica" se convierte en una realidad cuando se afrontan entrenos con un objetivo duro al final de los mismos. Es verdad que la sensación de agotamiento no es del todo agradable, ni debería ser el fin único de los entrenamientos, pero no es menos cierto que ese cansancio general, a mi al menos, me deja con una sensación de trabajo bien hecho que, en el fondo, me hace sentir bien.
Hoy realmente he llegado a sentir esa sensación de agotamiento general, y es que echando un poco la vista atrás no debería ser de otro modo.
Disfrutando junto a Leti, que cada vez anda mejor.
Si ya el anterior fin de semana había sido intenso, con una accidentada salida en bici con Sergio el sábado, y las 7 Millas de LLanera en las que sufrí lo suyo para ayudar a que Leti consiguiera un muy buen tiempo y una fenomenal posición en la clasificación, esta última semana ha sido ya una explosión en tiempo e intensidad.
Lunes y Martes combiné los correspondientes entrenos de piscina y rodillo con dos días de mucha tensión en el trabajo, lo que me dejo reventado en la jornada de descanso del Miércoles.
Con ese panorama, decidí gastar un día de vacaciones el Jueves para desconectar un poco y aprovechar para subir a la nieve. La casualidad hizo que los compis de "Galgadas" organizaran ese día una jornada para conocer el esquí de fondo, algo que yo llevo años teniendo en el punto de mira, pero que por falta de tiempo nunca había probado.
Me planteé el día de megaentreno y subí a Pajares temprano para hacer una subida en travesía por el Vallón. Arranqué sobre las 8:30 con un día espectacular y, aprovechando que tenía que convalidar un entreno de 10 cuestas de tres minutos, me dediqué tras calentar un poco a ir subiendo a tirones. Es una subida que en la primera parte es bastante dura con rampas muy fuertes, pero que con la nieve en el estado en el que estaba, se sube bien de frente tirando de gemelacos.
La verdad es que disfruté muchísimo de la soledad, de la salida del sol, del paisaje, del esfuerzo...de todo!.
Llegué arriba en algo menos de una hora ya coincidiendo con los primeros esquiadores. Subí hasta el punto más alto de la estación y allí aproveché para regalarme las vistas sobre Ubiña y la sensación de paz que solo se puede encontrar en sitios y momentos como estos.
Día de lujo e inmejorables vistas.
Tras quitar pieles y fijar las botas, un descenso que podría calificarse de perfecto, porque aquello no era nieve....ERA NATA!!!. Vaya pasada y vaya pena que me dio que se acabara.
Estaba abajo sobre las 10 y como habíamos quedado a y media, aproveché para tomar un segundo desayuno.
Enseguida me encontré con Sonia, Jose y Esteban y al poco con David. La verdad es que este año me estoy integrando en algunos grupinos más que majos. Tanto el de Multideportes Oviedo con la pisci, como el de Galgadas en canicros, me demuestran que hay mucha gente maja que merece la pena conocer.
Por un despiste nuestro, tenemos que esperar un montón para coger los equipos en el alquiler y eso hace que nos perdamos casi una hora de las dos que teníamos contratadas de curso, pero bueno es lo que hay y no perdemos el buen humor.
El resumen del esquí de fondo para mi es un ME GUSTA alto y claro. Físicamente muy exigente, mi práctica en travesía y alpino creo que me sirven para controlar lo mínimo la técnica y evitar caerme en ningún momento. Obviamente me falta mucha práctica para poder tener un nivel aceptable (que sería el que me dejara enfrentarme a un triatlón de invierno....objetivo final de toda esta historia), pero las sensaciones del primer día no pueden ser mejores.
Mi idea era ir a correr con Kona de tarde, pero entre que se me hizo un poco tarde y que estaba bastante machacado, hubo que cambiar canicros por canitumbing!!.
El Viernes de nuevo a la rutina del trabajo y entreno de piscina al mediodía, un entreno con una parte final muy intensa y en la que me sorprendí marcando unos ritmos muy buenos en distancia corta. La verdad es que lo disfruté aunque se hizo durillo.
El compañero ideal para que mantenga tu ritmo.
Lo que el viernes parecía durillo se confirmó el sábado como muy duro, ya que lo pagué y de que manera en el entreno de bici. Como el tiempo no daba tregua, diseñé un entrenamiento del que no pudiera escapar y que además me daba tiempo para la familia. Fuimos todos a ver jugar a David al cole, y yo con la bici en el maletero. Al acabar de jugar, me preparé y arranque bajo la lluvia para completar unos 70km en algo menos de tres horas, que desde el Auseva me llevarían por San Claudio, El Escamplero, Posada, Pola de Siero, Sariego, subida a la Campa de regalo, y finalmente a casita. Mucho frio, viento, lluvia e incluso granizo me acompañaron en gran parte del recorrido lo que unido al innegable cansancio acumulado, hizo que el entrenamiento fuese muy duro a nivel físico y muy gratificante a nivel mental.
Para rematar la semana, el Domingo hice 1:15 de carrera continua muy lenta con Leti, Susana y Kona.....esta última fue la que más se cansó y es que claro! de cada una de sus paradas técnicas me sacaba a ritmos que llegaron a ser de 3:40!!!!. Como el 15 de Marzo pretenda correr así por Pajares....se de uno que va a probar el caniarrastring!!!.
Sin descanso, el Lunes de nuevo piscina al mediodía, nuevas series progresivas y un cuerpo que ya avisa de que nos podemos estar pasando un poco de intensidad. El cansancio se acumula y aunque como dije, eso me motiva, también es cierto que hay que medir y controlar para llegar en buen estado a los objetivos.

Hoy hace un ratilllo que he completado la sesión de rodillo, como las últimas por encima de la hora, y aunque la prudencia me ha hecho intentar sacarla a una intensidad media lo cierto es que siempre acaban haciéndose duras.
En resumen, toque lo que toque acumular, habrá que ir haciéndole sitio....con unas semanas próximas llenas de retos y desafíos, uno empieza a sentirse de nuevo "ON", habrá que disfrutar de esa sensación!.






miércoles, 11 de febrero de 2015

REIVINDICANDOME

Hay veces en las que uno necesita reivindicarse a sí mismo, necesita creer que es bueno en algo, o en mucho. Hace tiempo, y asociado a mi perfil profesional, no al deportivo en el que algo así no tenía mucha cabida….hice mía una expresión que decía algo así como que el éxito en algo radica no solo en ser bueno, sino en creerse que se es bueno y además manifestarlo.

¿El ser bueno o no es algo objetivo?, desde el momento en que la bondad o maldad de algo debe ser comparada con un valor de referencia ya entramos en la subjetividad de quien define esa referencia. A partir del 5 aprobamos, pero todos hemos tenido exámenes en el que sin un 7 no se pasaba o incluso medias de 4,5 que nos han permitido pasar.
En el terreno deportivo esto nos está llevando a buscar siempre comparativas, a hacer que los relojes echen humo buscando marcas o ritmos que nos dejen contentos. 
Hace unos años yo no era capaz de correr prácticamente un mil en 5 minutos, hoy puedo ver marcas en Media Maratón a medias de 4:48 y eso después de haberme metido más de 50Km de bici previamente.
Así y todo “soy malo”, estoy rodeado de gente que siempre corre un poco (o un mucho) más, que nadando me sacan un largo en cuatro y que en bici no les seguiría ni atado a su tija.
Uno no sabe muy bien que hacer en estos casos, está muy bien aquello de “corro contra mí no contra los demás”, pero eso no es verdad.
Si corres con un dorsal, significa que hay más dorsales que el tuyo, hay más gente aparte de ti, e inevitablemente toda esa gente marca referencias que por mucho que quieras, siempre vas a seguir.
Si no hubiese gente que saca 10….¿como sabríamos que esa es la nota que define la excelencia?, y si tú no aspiras al 10 ¿eres un conformista? ¿un vago? o tal vez eres alguien que ha asumido sus limitaciones y simplemente trata de disfrazarlas para que no se acaben llamando frustración.

De todos los que te rodean, siempre buscas una referencia y la clave está en acertar ahí, porque por mucho que te convenzas de que correr a un ritmo determinado está bien, si toda la gente que te rodea lo hace mucho más rápido, estás fastidiado. Necesitamos acertar con la referencia, algo que nos saque de la zona de confort pero que a la vez nos de suficientes opciones de superarlo, para que merezca la pena.

Reconozco que soy de los que tiene poca paciencia con los “nuevos machacas”, gente que aún pulverizando cualquier registro que yo pueda soñar, no dejan de ser aficionados que me tienen a mí casi a la misma distancia que la gente realmente buena los tiene a ellos.
Así y todo, me sigue hinchando la vena cuando dicen cosas como que han “hecho un rodaje suave a 4:15, ya que la temporada es muy larga y hay que guardarse”…sin darle importancia pero sabiendo que tú haces eso en series de 800, y si no son muchas. Lo dicen sin mucho bombo, como si el quitarle mérito fuese su forma de decir que son “humildes”. Es posible que no sean conscientes de la capacidad que esa actitud tiene para hacer daño.

No se, tal vez soy yo que no lo se manejar, o que tengo complejo de inferioridad, pero no lo soporto. Yo trato de ser lo más respetuoso con gente más lenta que yo, trato de dar mucho valor a mis marcas y mis ritmos, se lo que me ha costado conseguirlo y si hablo de que he hecho un rodaje suave a 5:30 siempre matizo que es increíble como el entrenamiento y el trabajo ha hecho que pueda llegar a considerar eso como un “rodaje suave”.
En fin, me he ido por las ramas y releyendo lo escrito pienso que me he liado bastante y si pretendía dar algún mensaje, no lo habré conseguido.

Termino como empecé; hay que reivindicarse, hay que sentirse bueno…independientemente de que seamos un 8 o un 5, si esa nota la hemos logrado dando lo que teníamos y más aún, si esa nota era con la que soñábamos, entonces somos buenos, lo debemos saber y ¿por qué no? lo tenemos que decir.
Agusto con uno mismo y ejemplo para los que importan....